Arcade, alocado, frenético, directo y carente de lógica. Deshattack! es justo lo que los arcades japoneses desprendían hace décadas. Eso que nos hizo apasionarnos de su forma de hacer juegos y es justo lo que, desde España (sí, has leído bien), Undercoders quiere hacernos revivir y enamorarnos de una forma de hacer juegos única a la par que eterna.
Mi tren skater
¿Un tren a toda pastilla haciendo cabriolas como si fuera un juego de la saga Tony Hawk? Por extraño que parezca, justo esa combinación que nos hace mirarlo con recelo en primera instancia, el colorido a lo Jet Set Radio (y también Bomb Rush Cyberfunk) y ese inigualable feeling japonés es lo que hace que Denshattack!, al menos, capte nuestra atención. Pero una vez puestos a los mandos va mucho más allá para convertirse, de desde ya, en uno de los mejores arcades que hemos tenido el gusto de disfrutar en los últimos años. Y eso es mucho.
Japón se encuentra en plena crisis climática y las ciudades se refugian bajo cúpulas que purifican el aire. La comunicación entre ellas se ve limitada por unas vías de tren controladas por Miraido, una gran corporación que se perfila como el ente malvado de la aventura. Nosotros no somos más que una repartidora de Ramen que por casualidades de la vida de convierte en toda una denshattacker reuniendo aliados por el camino para derrocar ese dominio que apresa al mundo.

Su desarrollo no deja de sorprender con japonesadas de todo tipo.
Entonces, ¿cómo se juega a esto? Denshattack! nos hace recorrer todo Japón a lo largo de nueve capítulos divididos en varias fases de unos pocos minutos de duración. Como no podía ser de otro modo se trata de un juego sobre raíles. Muchos raíles. Por un lado es un runner, como podría ser el mítico Bit Trip Runner, donde esquivamos señales, saltamos de una vías a otras y evitamos cualquier peligro que intente impedir alcanzar la meta. ¿Por otro? Hacer ollies, grinds y cualquier giro que se os ocurra para acumular puntos e incluso interactuar con elementos del entorno y abrimos paso o cumplir objetivos secundarios.
Porque Deshattack! es uno de esos juegos que va de superarnos para conseguir la ansiada medalla de oro en cada nivel por puntuación, tiempo y cumplir tareas adicionales como evitar daños, hacer un determinado truco u otras condiciones específicas. El título es puro espectáculo arcade, y lo mejor de todo es que a pesar de su sencilla jugabilidad se empeña en aportar pequeñas mecánicas o movimientos extra durante todo su desarrollo buscando nuestra sorpresa, adicción y profundidad jugable. Algo ideal para que jugar exija lo mejor de nosotros mismos.
Sin frenos y a lo loco
Una de las claves del título es sin duda su obcecación por no darnos tregua. Y eso es precisamente lo que genera esa necesidad de no apartar la mirada, querer mejorar si las cosas no nos salen bien y la inmediatez para todo. Si chocamos, revivimos al instante (con su correspondiente rotura del combo) y eso hace no soltar el mando. Saltamos y realizamos trucos, caemos en equilibrio para mantener el multiplicador y lo enlazamos con un grindeo sobre raíles. La repetición de trucos nos otorga menos puntos (algo que también os sonará) y la acumulación de ellos nos lleva a un estado “fever” que abre nuevas vías para recoger coleccionables ocultos y también más posibilidades de hacer trucos por el camino.
Un ciclo de juego completamente comunicado que nos hace darlo todo. Si a eso le sumamos una banda sonora espectacular que mezcla el J-Pop con la música electrónica incluyendo temas vocales, unos efectos de sonido de lo más arcade y bien coordinados con la acción tenemos un feeling claramente inspirado en el juego de grafitis de Sega y toda esa retahíla de arcades de los dosmiles. Si además os decimos que Tee Lopez (Sonic Mania), Shoji Meguro (Persona) o Takenobu Mitsuyoshi (voz de grandes clásicos de SEGA) están en el ajo, seguro que vuestro interés multiplica.

Los juegos de skate tiene un nuevo candidato al trono.
Además, no todos los niveles de Denshattack! siguen la misma estructura. Si bien hay algunos en los que nuestro objetivo es llegar al final, hay otros donde tenemos que sumar una cantidad de puntos, superar combates contra jefes o incluso recorrer circuitos cerrados con diferentes caminos cumpliendo diferentes objetivos en cada tramo. Una pequeña variación suficiente para sentir que no todo es lo mismo, mientras recogemos coleccionables que nos permiten comprar nuevos trenes con sus propias habilidades pasivas, grafitis para decorarlos y completar fanzines en cada zona.
La narrativa importa, con las típicas conversaciones entre personajes para darle trasfondo al asunto pero tampoco va más allá. Deshattack! es toda una sorpresa que no está exenta de algunas cosas mejorables como una legibilidad a veces complicada, entre otras debido a la velocidad de su gameplay, con todos esos giros que nos hacen chocarnos sin que nos de tiempo a responder. Algo que se agudiza si jugamos en portátil al reducir el tamaño de los elementos. Pero sinceramente, son minucias ante un arcade de esos que dejan huella.

No podían faltar jefes finales… y reflejos, muchos reflejos.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.1)