Desde Canarias, pero no una hora más tarde, nos llega una aventura gráfica breve que busca sentar las bases para crear una narrativa más grande. Teniendo como foco de inspiración los clásicos de los 90 y The Last Door, llega a nuestras consolas Scholar Adventure: Mystery of Silence.
Scholar Adventure y el misterio del monasterio silencioso
William es un escritor que va a una abadía para escribir su próximo libro. Sin embargo, es recibido por un monje que no habla y un lugar lleno de silencio en el que se ve a la gente trabajar pero no hablar. Una vez que llega a su habitación ve algo raro en el suelo y, bueno, decide explorar y la cosa empieza a irse un poco de madre. Y ya no hay vuelta atrás. Así que poco a poco descubriremos (y resolveremos) el misterio de este lugar.
A la hora de jugar estamos ante la clásica aventura gráfica en la que el intercambio de objetos y fusiones entre ellos es la clave para poder resolver puzles y avanzar. Hay también algunos diálogos, pero bastante pocos en comparación con otros títulos, aunque se justifica porque la mayoría de personajes no hablan. Eso sí, las narraciones de William sobre lo que ocurre son, sin duda, algo que está muy bien escrito, y saben sacarnos una sonrisa.
Quizás los controles e interfaz del juego también podrían estar mejor, aunque cumplen de sobra con lo que se espera de ellos. Tenemos un puntero con el que nos movemos, marcamos objetos para analizar o coger (hace lo que considere directamente) y para acceder al menú y coger un objetos para utilizar o combinar. Algunas de estas acciones funcionan como en la mayoría de juegos, pero otras se hacen algo lentas y aveces nos equivocamos para fusionar o cancelar el uso de un objeto, aunque al final nos acostumbramos. En general sí que se hace un buen trabajo marcando los puntos de interacción, pero si se pretende captar a usuarios que no tengan costumbre con el género, haría falta un pequeño sistema de pistas o la posibilidad de marcar los puntos de interés en la pantalla.
La tentación y el amor vienen de muchas formas
Todo tiene lugar en el monasterio, y podemos visitar un huerto exterior, una cantina, una torre y una pequeña alcantarilla. Esto hace que el lugar general por el que nos movemos no es muy grande, lo cual no es malo. Pero hay un problema, se nota que para que el juego supere las 2 horas de duración (es corto, incluso para sacar sus dos finales) hay momentos de excesivo backtracking, en los que tenemos que ir de una punta a otra del escenario varias veces. No llega a ser la norma, pero se hace notorio que está hecho adrede para ello.
A nivel gráfico y sonoro encontramos algo que cumple, sin más. El sonido acompaña y suma al conjunto, y el aspecto gráfico hace bien en marcar puntos de interés, pero no hace bien el no marcar bien los lugares que pueden visitarse al final de cada pantalla. El pixelart es bonito y variado, pero se mueve en un modo de poco detalle para personajes (no hay caras) y algunos elementos, tal y como hacía The Last Door (aunque ese era más rico en detalles).
Si te gustan las aventuras gráficas y los misterios, sin duda Scholar Adventure: Mystery of Silence es un juego más que recomendado. No te va a cambiar la vida ni será de los mejores juegos de tu vida, pero te deja una buena sensación de satisfacción al superarlo, y eso es algo muy bueno.
Versión analizada: Nintendo Switch (1.0.0)

