REE STYLE recupera su particular propuesta de persecuciones asimétricas con OBAKEIDORO 2: Chase & Seek, una secuela que convierte el clásico juego de policías y ladrones en una partida de tres contra uno donde esconderse, correr y cooperar son tan importantes como saber cuándo plantar cara. La fórmula es sencilla, directa y muy fácil de entender, algo que le permite funcionar especialmente bien con amigos, mientras que su ambientación de fantasía japonesa y sus personajes inspirados en criaturas del folclore nipón le dan una personalidad propia.
Tres contra el monstruo
La premisa de OBAKEIDORO 2: Chase & Seek no puede ser más sencilla. Entramos en un portal dimensional y acabamos en una especie de instituto alternativo japonés donde tres humanos deben sobrevivir durante tres minutos mientras otro jugador asume el papel del monstruo. Si al menos uno consigue escapar, ganan los humanos; si el monstruo captura a los tres, la victoria es suya. La estructura recuerda inevitablemente a una versión de policías y ladrones como la que hemos visto en algunos modos de Mario Kart 8 Deluxe, algo que seguro os sirve para haceros una idea de lo que ofrece el título.
Los humanos no están completamente indefensos. Además de correr, esconderse y aprovechar los desniveles y elementos de cada escenario, cuentan con una linterna capaz de aturdir temporalmente al monstruo con una acción especial, una ventana de oportunidad que puede servir tanto para escapar como para rescatar a un compañero. Por defecto la linterna ilumina al caminar y se apaga al agacharnos para ayudar a escondernos. Esta secuela añade también nuevas acciones cooperativas: podemos llamar a otros jugadores cercanos para realizar movimientos como saltos conjuntos o lanzamientos. La gracia está en aprender cuándo esconderse y cuándo arriesgarse para ayudar al resto del equipo, porque quedarse demasiado tiempo en un mismo lugar tampoco suele ser buena idea.

Si fallamos el ataque, las presas aprovecharán para escapar.
El monstruo, por su parte, cuenta con habilidades propias que cambian la forma de afrontar cada persecución. Algunos pueden atravesar paredes o detectar huellas, mientras que la nueva acción Superatrape permite realizar un ataque de mayor alcance después de cargarlo. Esto introduce un pequeño juego mental entre cazador y presas, especialmente cuando estas últimas saben que están siendo perseguidas. El problema está en que el ataque normal del monstruo no siempre resulta todo lo preciso que debería, y en determinadas situaciones hemos sufrido capturas que se sienten más injustas que fruto de nuestra mala decisión. La posibilidad de cargar el ataque y realizar una especie de barrido ayuda, pero tampoco termina de solucionar esa sensación en este OBAKEIDORO 2: Chase & Seek.
Una vez capturados, los humanos aparecen en una jaula situada en una zona central del escenario y el resto debe acercarse a los distintos candados para liberarlos. Pero ni siquiera estar encerrado significa que la partida haya terminado: determinados fantasmas pueden desplazar la jaula a otras zonas, obligando al equipo a volver a localizarla. Es una mecánica sencilla que consigue mantener la tensión hasta el último segundo y que funciona especialmente bien cuando quedan pocos supervivientes. Además, siendo el mosntruo, la música cambia cuando estamos cerca de una presa, un recurso sencillo pero efectivo que convierte cualquier persecución en un pequeño juego del gato y el ratón.

Si los tres humanos son cazados perderán la partida.
Divertido, pero demasiado escaso
Donde empieza a aparecer el problema es en la variedad. OBAKEIDORO 2: Chase & Seek ofrece muy poco contenido inicial, tanto en escenarios como en personajes, y buena parte de lo que tenemos disponible se va desbloqueando conforme jugamos y subimos de nivel. En offline podemos escoger libremente los mapas que ya hayamos desbloqueado, pero en el juego online la selección está condicionada por una rotación horaria que determina qué escenarios están disponibles. La intención puede ser evitar que la comunidad se fragmente, pero repetir un mismo escenario varias veces termina siendo cansino, especialmente si encadenamos partidas durante un rato.
La progresión tampoco termina de aprovechar las posibilidades de la fórmula. Podemos comprar nuevos farolillos para los humanos, aunque sus diferencias se reducen en buena medida a pequeñas variaciones y habilidades pasivas, mientras que los monstruos son bastante más interesantes por sus diseños y por las distintas capacidades de caza. Faltan más personajes, más escenarios y una personalización visual que dé motivos para seguir jugando, porque ni siquiera podemos modificar el aspecto de los protagonistas. La secuela parece diseñada pensando en que irá recibiendo contenido adicional, y eso se nota demasiado desde el primer momento.

Esta secuela incluye varias acciones cooperativas.
Por suerte, donde sí cumple es en las opciones multijugador. Podemos jugar hasta ocho personas mediante conexión local inalámbrica o en línea, además de contar con partidas para hasta cuatro jugadores en una misma consola. GameShare es especialmente interesante, ya que una Nintendo Switch 2 puede iniciar la sesión y compartir el juego con otros jugadores que no tengan una copia, tanto mediante comunicación local como a través de GameChat en determinadas modalidades. En estos primeros días, además, encontrar partida online resulta sorprendentemente rápido, algo fundamental en un título cuyo atractivo depende tanto de encontrar rivales y compañeros.
Técnicamente, la experiencia responde con solvencia. Los 60 fps se mantienen de forma constante y la imagen luce limpia en Nintendo Switch 2, algo especialmente importante cuando todo depende de detectar rápidamente al monstruo o encontrar un hueco por el que escapar. La estética desenfadada y los diseños inspirados en criaturas del folclore japonés encajan bien con el tono familiar de la propuesta. El problema de OBAKEIDORO 2: Chase & Seek no está en cómo funciona, sino en cuánto ofrece: es entretenido, accesible y funciona muy bien cuando cuatro amigos están en el ajo, pero su escasez de contenido termina siendo demasiado evidente poco después de empezar.

La linterna es la única defensa posible.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (2.0.10)