El creador de The Aviary Attorney vuelve a traernos una aventura protagonizada por animales que hablan, aunque esta vez desde la propuesta de un juego de rol conciso llamado Small Saga. Es hora de ver esta épica batalla de roedores a los que los humanos hemos obligado a vivir en otras zonas que no son las suyas.
Small Saga es un RPG grande y a la vez pequeño
En la ciudad de Londres, un grupo de ratones vive escondido. Un día, dos de ellos van a por semillas al supermercado, pero todo resultó ser una trampa maldita y aparece un fumigador que acaba con uno de ellos y al otro lo deja sin cola. En búsqueda de la venganza contra este ser “amarillo”, nuestro héroe parte en una aventura que lo va a llevar a varios lugares, como el patio de una casa humana o una ciudad en la que conviven varios roedores diferentes. La historia funciona muy bien, aunque es cierto que el final se nota algo apresurado, algo que fastidia un poco pero que no llega a afear al conjunto.
A lo largo de nuestro viaje se nos unirán una topa, una ardilla y una rata. Cada uno de ellos vive en el mundo a su manera, pero somos conscientes de que han sufrido en mayor o menor medida las acciones del ser humano, que ha actuado pensando en que son superiores una vez más. Hay motivaciones personales y también apoyo al protagonista, que se va ganando poco a poco el trato de héroe (aunque algo perdido). Es una gran historia para estos roedores, pero para nosotros quizás sea algo simple, y esto se refleja en la duración, que puede estar cerca de las 6-7 horas. Y lo más importante de todo ello es que lo hace sin recurrir al farmeo y al grindeo en ningún momento, sino que todos los combates están en el momento de guion que deben estar. ¿Hace esto que sea fácil? En principio sí, pero gracias a cierto factor estratégico y a un modo de dificultad más alto, podemos hacer que los combates tengan que estar mucho más medidos de lo que puede parecer en un menú que tampoco tiene demasiadas opciones.
Salir un poco del homocentrismo
Esta decisión de diseño no evita que haya una mejora de habilidades y niveles en los personajes conforme avanzamos, y que haya que pensar una buena estrategia para salir airoso de los combates que vamos a encontrar (que puede costarnos morir y reintentar si no lo hacemos bien). Además de la vida que hemos de ir curando, en el sistema de turnos encontramos una serie de habilidades que consumen unos puntos azules con su uso. Algunas consumen uno, otras dos y alguna más todavía, y la peculiaridad de ello es que la única manera de ganar uno de estos puntos es acabando nuestro turno. Esto hace que a veces debamos elegir bien en qué momento usar cada una de las habilidades de combate para sacarles el máximo partido.
El juego utiliza un pixelart bastante colorido y con elementos que buscan dar profundidad. Destaca sobre todo en los combates, aunque también es útil para las diferentes ambientaciones que visitamos. La banda sonora, de la que quizás al principio uno no espere mucho, sabe hacerse notar y destacar para bien. Quizás la gran pega viene en el idioma, y es que de momento no hay traducción al castellano. Y es una lástima (para el que no entienda inglés) porque hay buenos diálogos, en los que premia un fuerte mensaje sobre cómo tratamos a otros seres del planeta y en los que también hay espacio para el humor.
Small Saga cumple con lo que propone: una historia de RPG contenida en una duración adecuada y que no tiene ni el grindeo ni la profundidad de un juego de rol al uso. Esto lo hace perfecto para los que no quieren algo muy profundo, y quizás le sepa a poco a los duchos en el género. Eso sí, es una experiencia que al final sabe sus limitaciones y fortalezas y consigue dejarnos con una buena sensación al superarla.
Versión analizada: Nintendo Switch (2.05a) jugada en Nintendo Switch 2

