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Análisis de Super Volley Blast

El género de deportes dentro de los videojuegos es algo que funciona muy bien desde hace muchos años, trasladando la pasión por la práctica del ejercicio al mundo electrónico. Ofrecen incluso una alternativa para aquellos que no los practican, y así competir contra otros usuarios – o en caso no haber ninguno disponible, contra una CPU. Super Volley Blast es un título que nos pone en la piel de jugadores de voleiplaya, pero lejos de la experiencia de simulación y tirando más por la vía arcade.

Pim, pam, Volley Blast

En el voleiplaya tenemos partidos de dos contra dos, y así es justo como funciona este juego. No busca ofrecer un realismo extremo, sino que ante todo es un videojuego y con ello busca entretenernos con poca complejidad. La clave está en, con tres o menos toques, pasar la pelota de un campo a otro – con la condición de que un mismo jugador no puede tocar dos veces seguidas la pelota.

Para ello contamos con distintos tipos de golpes y hasta un salto para poder así realizar mates u otros toques desde mayor altura, algo que puede darnos – o no – ventaja contra nuestros rivales. Si jugamos en solitario tendremos control sobre un miembro de la pareja de jugadores y el otro quedará en manos de la máquina, por lo que la mejor manera de disfrutar con este juego es el cooperativo.

En lo referente a modos clásicos, tenemos pachanga para competir de forma rápida y torneo para jugar varios partidos y ganar una copa. Si los controles se nos complican o no los entendemos bien, siempre es bueno visitar el tutorial que se encuentra en el menú. Además, para los amantes de la personalización, hay disponible un editor de personajes para crearnos nuestro representante virtual ideal.

Mejor con otra persona que con CPU

Pero los modos más llamativos son Superblast e Historia. En el primero se nos proponen partidos que desafían el deporte tradicional bajo condiciones extrañas, como que entre en juego un pollo que va tras la bola o que el suelo sea de hielo y nos resbalemos. La historia nos propone enfrentarnos contra varios equipos siguiendo una secuencia fija y con algún que otro diálogo escrito entre medias.

La CPU no es para nada molesta, pero puede no hacer siempre lo que esperamos de ella. Por ello, jugar los modos historia y torneo con una pareja humana, y jugar en modo local contra otros oponentes reales, hacen que los partidos sean mucho más entretenidos, adictivos y, sobre todo, divertidos.

Super Volley Blast utiliza un estilo colorido y sencillo, con personajes cabezones pero con características diferenciales para que no haya confusión al mirar a la pantalla. No es un estilo puntero para nada, pero cumple – y lo mismo puede decirse de odo el apartado sonoro.

Varios modos de juego, un multijugador bastante divertido y una experiencia arcade muy rápida son las claves para que Super Volley Blast realice un mate hasta el notable. Si buscas algo diferente para jugar cuando llegan las visitas a un precio bajo, échale el guante.

Resumen
Entretenido, muy arcade y con varios modos. Si eres de los que disfrutan con "pachangas" de deportes en videojuegos, Super Volley Blast te va a gustar.
7
Bueno
Escrito por
Pikmin de nacimiento y strawhard de corazón, colecciono monedas DK por diversión.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Javier Aranda hace 3 semanas, 6 días.

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