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Análisis de Ori and the Blind Forest: Edición Definitiva

¿Cómo llevas tu Gamescore? ¿Quieres un buen juego con el que sacarte unos cuantos logros mientras disfrutas de una experiencia audiovisual bastante bonita? Pues Ori and the Blind Forest: Edición Definitiva es para ti. No, no nos hemos equivocado de plataforma, estamos hablando de un título de Nintendo Switch, que llega a la consola gracias a Microsoft Studios y Moon Studios. Si poseemos un gamertag de Xbox Live, podemos vincularlo al juego en nuestra consola para que nuestro progreso se asocie al perfil de Microsoft.

Salvando el bosque de Nibel

La oscuridad se ha adueñado del bosque, y solo Ori puede hacerle frente. Tras varios vídeos iniciales en los que manejamos un poco a nuestro personaje, nos encontramos ante una situación que nos emociona y que posteriormente nos deja «abandonados» para hacer frente a un mundo amplio no lineal lleno de plataformas y secretos. Al principio la travesía es compleja porque morimos con pocos golpes (lo que nos hace volver al último punto de guardado), pero una vez nos hacemos a esquivar y conseguimos mejoras de vida, la cosa cambia.

El progreso funciona al igual que otros títulos de su estilo (el comúnmente denominado metroidvania), con varias mejoras y power-ups que se van consiguiendo mientras se avanza en la historia, y gracias a los cuales podemos llegar a nuevas zonas para alcanzar nuevos lugares o secretos. En cierto modo sí que hay una guía del orden que debemos seguir para avanzar, pero existe mucha libertad para explorar «lo que no nos toca» siempre que nos sea posible con nuestras habilidades.

Ori and the Blind Forest funciona de una manera particular para lo que es el desarrollo del personaje. Las habilidades se van adquiriendo en ciertos puntos de la aventura, pero otras pueden ser conseguidas tras cumplir los requisitos en un árbol de habilidades que cuenta con tres ramificaciones. De esta forma, parte del proceso en la maduración de nuestro héroe lo realizamos nosotros mismos, eligiendo el orden en el que queremos que se produzcan las mejoras. Además del proceso de personalización, su guardado también es particular, porque solo puede realizarse en lugares puntuales, o en zonas llamadas «Vínculos de alma» que nosotros creamos en cualquier zona segura si disponemos de la cantidad suficiente de Alma.

Ori, un viaje de luces y sombras

El mapeado que nos espera es amplio, sin llegar a ser demasiado extenso, pues estamos ante un título que puede completarse en una decena de horas aproximadamente (más si queremos encontrarlo todo, con la posibilidad de completar un speedrun por debajo de las tres horas). El bosque de Nibel se separa en varias zonas interconectadas entre sí, aunque una vez hemos desbloqueado los pozos de cada zona podemos hacer uso de viaje rápido entre ciertos puntos. Además del mundo abierto, nos esperan una serie de mazmorras a completar para avanzar en la aventura y, en general, podemos afirmar que estamos ante un juego cuyo recorrido se hace bastante ameno gracias a la velocidad de movimiento de su personaje.

Respecto a los controles, contamos con un botón de salto y otro para «atacar», una acción que realiza disparos teledirigidos en ráfagas a corta distancia, aunque luego poco a poco iremos consiguiendo nuevos movimientos y habilidades que hagan uso de otros botones o que nos permitan movernos por el mundo. Las animaciones del personaje mientras se desplaza y hace uso de sus habilidades son una gozada visual, aunque puede que a veces la física y ciertos puntos muy precisos del mapa no funcionen exactamente como nos gustaría (pero una vez hechos al juego estos ,momentos son bastante escasos).

Respecto a su diseño artístico, no hay puntos negativos sino todo lo contrario. Cada escenario en movimiento y los personajes que hay en él son muy bonitos, con un juego de luces bastante llamativo para acompañar la experiencia. La música y los efectos de voces acompañan muy bien con el tono de cada zona en la que nos encontramos y las situaciones por las que vamos pasando, creando así una atmósfera jugable que nos atrapa. El juego no cuenta con pantallas de carga salvo las de los teletransportes, por lo que generalmente nos movemos por un mundo en constante carga, algo que a veces lleva a que se produzca «popping» de algunos elementos del fondo de la pantalla, algo que puede resultarnos chocante al inicio pero que tiene cero implicaciones jugables.

Ori and the Blind Forest: Edición Definitiva es, como indica su nombre, la última versión de un título de acción y plataformas excelente, que además cuenta con varios vídeos del proceso de creación a modo de extras. No es perfecto, y puede que nos cueste hacernos a su sistema de guardado manual, pero estamos ante una experiencia que nos entra por los ojos, nos atrapa por los oídos y nos engancha por las manos. Además, cuenta con varios modos de dificultad para ofrecer distintos tipos de reto a los jugadores, ofreciendo incluso una experiencia a una vida, sin posibilidad de reaparecer tras morir.

Resumen
Un juego artísticamente precioso aclamado por la crítica que merece todo lo que se ha dicho de él. Algunos pequeños ajustes lo convertirían en una obra maestra y, aunque no lo sea, sí que es de los mejores de su género.
9
Genial
Escrito por
Pikmin de nacimiento y strawhard de corazón, colecciono monedas DK por diversión.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Javier Aranda hace 3 meses, 3 semanas.

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