Hubo una época donde Disney y Capcom formaban una combinación prácticamente infalible. Finales de los 80 y principios de los 90 dejaron una colección de juegos que no solo acompañaban las series de animación del momento, sino que además estaban entre los mejores plataformas y arcades domésticos de la época. The Disney Afternoon Collection, lanzado originalmente en 2017 para PS4, Xbox One y PC, llega ahora por fin a Nintendo Switch y Switch 2 convertido además en su versión definitiva gracias a dos incorporaciones muy especiales: Goof Troop y Bonkers.
Mucho más que simple nostalgia
La colección incluye ocho juegos clásicos de Capcom basados en las series del bloque televisivo Disney Afternoon: DuckTales, DuckTales 2, Chip ‘n Dale Rescue Rangers, Chip ‘n Dale Rescue Rangers 2, Darkwing Duck, TaleSpin y las mencionadas incorporaciones de Super Nintendo. Y aunque muchos puedan pensar en esto como un simple recopilatorio nostálgico, lo cierto es que buena parte de estos juegos siguen funcionando sorprendentemente bien hoy en día.
Especialmente interesante resulta precisamente la llegada de Goof Troop, probablemente el añadido más importante de esta edición de Switch 2. El juego diseñado originalmente por Shinji Mikami antes de crear Resident Evil sigue siendo una pequeña maravilla cooperativa adelantada a su tiempo. Su mezcla de puzles, acción y cooperación local continúa funcionando increíblemente bien incluso hoy y aporta una variedad fantástica dentro de una colección dominada principalmente por plataformas de acción lateral.

Goof Troop es una de las joyas de SNES.
Bonkers, por su parte, quizá no tenga el mismo peso histórico, pero sí ayuda a completar ese retrato de la era Disney-Capcom de los 90. Es un plataformas bastante más sencillo y directo, pero con ese encanto arcade tan característico de la época. Además, el hecho de que ambos juegos jamás hubieran sido relanzados hasta ahora convierte a esta edición de The Disney Afternoon Collection en algo bastante más especial de lo que parecía inicialmente.
Y luego están los clásicos absolutos. DuckTales sigue siendo uno de los mejores plataformas de NES jamás creados gracias a su ritmo, diseño de niveles y el inolvidable bastón de Gilito. Chip ‘n Dale Rescue Rangers continúa siendo divertidísimo en cooperativo local y Darkwing Duck mantiene intacto ese aroma a “Mega Man disfrazado de Disney” que tanto definió a muchos juegos licenciados de Capcom durante aquella generación. Incluso TaleSpin, el más distinto de todos gracias a su estructura shoot’em up, sigue aportando una variedad muy agradecida dentro del recopilatorio.

Hay múltiples opciones de visionado… ¡y rebobinado!
Una recopilación sin muchas novedades
Como ya ocurría en la versión original de The Disney Afternoon Collection desarrollada por Digital Eclipse, esta recopilación no se limita únicamente a emular los juegos. Incluye rebobinado instantáneo, guardado rápido, galerías, reproductor musical, filtros visuales y modos adicionales como Boss Rush o Time Attack en la mayoría de títulos. Todo está claramente pensado para hacer más accesibles unos juegos que, no nos engañemos, siguen teniendo mucha mentalidad arcade de otra época.
Y se agradece especialmente porque varios de ellos mantienen una dificultad considerable. Hay saltos muy medidos, enemigos colocados con mala intención y cierta rigidez jugable propia de comienzos de los 90 que hoy puede hacerse algo más dura de digerir. Precisamente por eso el rebobinado se convierte casi en una herramienta imprescindible para muchos jugadores actuales acostumbrados a títulos mucho más afables que los incluidos en este The Disney Afternoon Collection.

Bonkers demuestra el salto gráfico desde los clásicos de NES.
En Nintendo Switch 2 además se siente especialmente cómodo. El formato portátil le encaja de maravilla y visualmente el pixel art sigue luciendo muy bien gracias a las distintas opciones de filtrado y escalado disponibles. De hecho, gran parte del encanto de la colección está precisamente en volver a disfrutar este tipo de juegos en portátil, algo que inevitablemente recuerda muchísimo a aquella época donde Disney dominaba también las Game Boy de medio mundo.
Eso sí, también hay cierta sensación de producto conservador. Más allá de los dos nuevos juegos, el contenido adicional sigue siendo prácticamente el mismo de 2017 y algunos títulos han envejecido bastante mejor que otros. Hay auténticas joyas aquí dentro, pero también experiencias claramente más limitadas y repetitivas vistas desde el contexto actual. Aun así, el valor histórico y el cariño con el que está tratada la colección pesan muchísimo y su reciente edición en formato físico con algunos extras lo hace más apetecible todavía.

Un caramelito en forma de edición física con todo en el cartucho.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.1)