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Little Nightmares Complete Edition

Muchas veces despertamos y somos incapaces de recordar lo que acabamos de soñar esa misma noche. Algunos de esos sueños son pesadillas, alteraciones de nuestro subconscientes que salen a la luz delatando nuestras angustias y temores vitales. Estas pesadillas para muchos pueden significar problemas que hay que solucionar, pero para otros pueden no significar absolutamente nada ¿Pero qué hacemos si vivimos en una de ellas?

¿Qué es este lugar?

Little Nightmares es un juego de terror pero a su vez lo es también de plataformas, infiltración y sobre todo puzles, muchos puzles. El principal objetivo de Six, la protagonista principal, es sobrevivir. Para ello tendrá que pasar desapercibida o huir de los peligros siempre presentes. Prácticamente todo el juego es una prueba continua o una sucesión de puzles con la intención de matarnos a cada momento.

Los controles son muy completos ya que con cada uno de los botones realizamos una acción totalmente distinta. Suelen ser movimientos comunes en el medio, ya sea saltar, correr, caminar sigilosamente o lanzar objetos. Pero hay dos maniobres que me han parecido la mar de interesantes o al menos la forma en que se han implementado.

Una de ella es la posibilidad de agarrar cosas u objetos. Cualquier objeto. Podemos interactuar con casi cualquier cosa que veamos en el escenario, aunque solo sea un componente decorativo y no tenga ninguna utilidad. Otra acción es la de encender una cerilla. Teniendo en cuenta los escenarios oscuros por los que nos desenvolvemos en teoría podríamos pensar que es de utilidad, pero esta idea se desvanece cuando solo ilumina escasos centímetros a nuestro alrededor. Su función viene a ser nuestra única fuente de calor, nuestra esperanza.

Estos pequeños detalles no hacen más que romper barreras entre el jugador y el juego ya que nos sumergen en la experiencia de lleno.

Terroríficamente bello

El apartado artístico de Little Nightmares es impactante. No en el sentido de tener millones de teraflops y una ingente cantidad de pirotecnia en forma de destellos y brillos. Ese tipo de impacto solo dura escasos minutos.

Todo en Little Nightmares parece cobrar vida. Hay personajes y elementos que actúan independientemente de que estemos ahí y de lo que hagamos, siguen sus propias rutinas. Pero son capaz de oírnos, de olernos y de reaccionar a nuestras acciones.

Nos sumergimos en la experiencia de lleno, siendo capaces de sentir la angustia de nuestro personaje y llegar a apartar la mirada por las escenas desagradables, un tanto grotesco a veces, que aparecen. Y lo cierto es que lo consigue sin ser vulgar, ni gore ni con ningún tipo de contenido puramente adulto.

El modelado de los elementos y personajes, apartado del tono lúgubre y sombrío que adorna los escenarios, es bastante amigable pudiendo parecer sacada de una serie de animación. De hecho, sobre este apartado se sustenta toda la aventura pues se consigue una interacción entre el entorno y el jugador como nunca antes se ha hecho.

En cuanto al apartado sonoro este es de gran calidad. Los efectos de sonido se ganan el protagonismo produciendo una ambientación soberbia a base de sonidos ambientales como el goteo de gotas y el crujir de tablas de madera a nuestro paso. También encontramos melodías de composición sencilla que engrandecen el aura de misterio y soledad presente en Little Nightmares.

La oscuridad es el menos de tus problemas

Little Nightmares tiene una historia muy interesante. Desde que una luz se cuela por un agujero en el techo para caer sobre nuestro personaje en la oscura estancia en la que comenzamos la aventura hasta que vemos los créditos no podemos frenar nuestra intriga por saber que está pasando en este misterioso lugar.

Y aun así, cuando todo ha terminado, seguimos sin saber con exactitud qué es lo que hemos visto.  De hecho, durante toda la aventura no se emplea ni una sola palabra. Pero puedo que ahí esté la gracia de todo, en que cada uno saque sus propias conclusiones a través de las imágenes y sucesos que vemos, que sin duda no dejan indiferente a nadie.  Desde Revogamers os invitamos a no buscar información sobre ella y a descubrirla por vosotros mismos porque sin duda merece mucho la pena.

Esta edición definitiva de Little Nightmares para Nintendo Switch nos llega con todo el contenido descargable aparecido en los demás sistemas dentro del propio cartucho. En total son dos historias,  la principal protagonizada por Six, y la que trajo la expansión.

Aunque no lo parezca, Little Nightmares no es ajeno a las críticas negativas, siendo su duración lo que más ha decepcionado a la mayoría de jugadores. Aun así, entre las dos aventuras, nos ha llevado entre 6 y 7 horas para completarlas. Tiempo en el que no se desaprovecha ni un solo minuto. A nosotros lo peor del cartucho nos ha parecido sus tiempos de carga al sufrir una de las numerosas muertes, ya que estas cargas alcanzan los treinta segundos de espera. Una barbaridad.

El mundo de los videojuegos aún tiene mucho que enseñarnos y Little Nightmares es buena prueba de ello. Un videojuego que todo poseedor de una Nintendo Switch debería conocer.

Nota Revogamers

Nuestros sueños están llenos de secretos que nunca serán contados.

8.5

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Carlos Firás hace 6 meses, 3 semanas.

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