Cuando hablamos en su día de Atelier Yumia: La alquimista de los recuerdos y la tierra olvidada alabamos sus novedades principales en ritmo de combate, ampliación de la exploración y su traducción al castellano. Sin embargo, el juego, además de verse peor que en otras plataformas, sufría de bastantes tirones que afeaban un poco el conjunto. Ahora llega el paquete de mejora y la Switch 2 Edition (y a precio reducido sus primeros días), por lo que esta vez vamos a ver si estamos ante la manera definitiva de adentrarnos en este título.
Atelier Yumia, y no At-el-ier Yum-ia
La saga Atelier ya ronda los 30 años de historia, pero no fue hasta Ryza que subió su nivel de calidad y popularidad hasta ya ser tan conocida como otras propuestas del JRPG. Sus señas de identidad, basadas en la alquimia están ahí, pero ya hay otros aspectos que se han ido perfilando más hacia el gusto del mercado y, sobre todo, facilitar el ritmo y las cuestiones temporales. Así llega Yumia, la primera heroína original tras la trilogía de Ryza y la primera protagonista del arco “recuerdos”, que continuará con el próximo Atelier KAria que se ha anunciado hace unos días.
Como ya hablamos en su momento, Yumia es una chica más independiente que otras chicas de la saga y recorre una historia algo más épica y sentimental por la pérdida de su madre), y se aleja un poco de lo cercano y de la alquimia como algo a aprender (puesto que ahora es tabú tras la caída de un reino antiguo). No obstante, con todo ello sigue cayendo en típicos clichés del género, que siguen presentes en personajes y situaciones.
Y quizás es lo que choca un poco, ese cuidado a ofrecer algo más maduro y oscuro, pero que no venga acompañado de profundizar mejor en personajes y en que la historia tenga un ritmo que atrape más allá de en sus momentos puntuales más álgidos.
Atelier siempre se basa en explorar, alquimia y combates, y aquí todo eso se sigue teniendo, pero con cambios, y que una vez superado el “tutorial inicial” se hace bastante más ameno, aunque tiene elementos de repetición. En el primero de estos apartados nos movemos por zonas semiabiertas llamadas regiones, y en cada una de ellas encontramos diferentes estilos, tareas variadas y secretos, potenciando además habilidades como un disparo y la verticalidad para buscar tesoros escondidos y materiales. Y en la exploración notamos mayor cantidad de elementos en pantalla, mayor calidad de personajes y elementos y menor pop-in, haciendo que se sienta todo más fluido y orgánico.
Poción pocioncita
El combate tiene su esquema basado en diferentes botones para las habilidades (con tiempo de enfriamiento) y defensa y esquiva en una especie de sistema por turnos pero más dinámico, al que se entra sin transiciones y que es bastante rápido, aunque eso evite quizás algo de profundidad (aunque en los niveles más altos de dificultad no vale machacar botones y sí que hay que pensar mucho más la estrategia). En esta versión de Switch 2 es todo instantáneo y entrar a un combate es algo que ni se nota.
La síntesis de la alquimia tiene dos variantes en este juego, una de ellas puede hacerse en cualquier lugar y otra si necesita “talleres”, aunque la oferta y posibilidades en la primera son inferiores. Eso sí, es un sistema más simplificado en el que queda claro que con cierta cantidad de maná y algunos materiales, vamos a obtener algo en particular. Y con algunos de estos objetos creados podemos tener ayuda en los combates pero también construir en ciertos lugares (y si se nos hace lata podemos usar construcciones preestablecidas), lo cual mejora el nivel de comodidad del mismo y nos sirve para obtener recetas.
El juego sigue brillando por su apartado sonoro: música alegre y cozy, pero también con alguna melodía más emocional (sin llegar a los niveles de Ryza 2 y 3 eso sí), y con su buen elenco de voces japonesas, en las que hay más de un nombre de “caché”.
El aspecto gráfico sigue siendo el de anime pasado a 3D con toques cel-shading pero con un mundo más abierto y que ofrece una mayor cantidad de detalles. Hay paisajes bastante bonitos, y ahora en Switch 2 lucen mucho mejor. El diseño de personajes sigue la línea de siempre, con algunos aspectos recargados y otros para acompañar las personalidades cliché
Por lo tanto, Atelier Yumia sigue siendo la misma experiencia (pero pulida con actualizaciones) que pudimos ver el año pasado en lo que a ritmo, historia y mecánicas se refiere, pero ahora el paquete de mejora de Switch 2 hace que todos esos aspectos que “rompían” un poco nuestro sumergir en la aventura desaparezcan y podamos lanzarnos de lleno sin trabas.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.6.0)

