Ya recibimos a inicio de año REMAKE, y ahora le toca el turno a FINAL FANTASY VII REBIRTH en Nintendo Switch 2 y XBOX Series , para que así nos dé tiempo a tenerlo todo listo antes de que en primavera de 2027 llegue REVELATION, la parte final de la trilogía de remakes del clásico juego de Square que saldrá en todas las plataformas directamente.
Sin remake no hay FINAL FANTASY VII REBIRTH
Si bien es cierto que en el menú el juego nos permite ver un resumen de los hechos del primer juego de la trilogía para los que se lancen a este directamente, os recomendamos encarecidamente jugar primero al original para entenderlo todo mejor. En esta ocasión estamos en el momento después de que el grupo abandone Midgar, y vamos a tener que seguir al villano Sefirot. El juego hace un gran trabajo en profundizar en todos los personajes, por lo que el carisma de todos sube radicalmente y los acabamos sintiendo cercanos, y por ello ciertos momentos son más emotivos incluso de lo que fueron en el juego original, además de alterar algunos hechos para sorprendernos también.
El combate del juego es uno de sus puntos fuertes, porque claro, al ser acción en tiempo real podríamos pensar que es algo de machacar botones y usar habilidades y poco más… y de hecho hay una opción para jugar así. Pero a la hora de la verdad existe un componente estratégico basado en qué personaje utilizamos, cuándo es el mejor momento para usar una magia y tener que saber qué ataques debemos evitar (y dominar el parry). Todo ello potenciado con un árbol de progresión por personaje y ataques de sinergia en los que dos miembros del grupo golpean unidos.
Pero además de tanto combate y nuestra misión de ir avanzando y mejorando mientras la historia se narra, hay un cuidado en dar una variedad mucho más grande que la de la mayoría de RPG. No se basa tanto en hacer que cada NPC tenga un libro de texto como diálogos posibles, sino en hacer que el mundo se sienta denso, dar una gran cantidad de minijuegos diferentes y hacer que nos apetezca hacer gran parte de las secundarias por los cambios de jugabilidad que se nos presentan. Eso sí, al ser tan ambiciosos con la escala del juego, hay ciertos tramos de aventura que se nota que se han alargado un poco de más y, sobre todo, acaba habiendo demasiados desafíos secundarios. Es decir, lo que al principio gusta mucho, al final hace que haya algunos retos que tienen menos impacto del que nos gustaría y se sientan como un poco de relleno (a pesar de que hay otros mucho más trabajados).
Esa escala de ambición, por otra parte, nos hace ver que estamos ante un mundo masivo, un mundo que se siente natural de ser explorado, Sí, hay pintura amarilla por ahí y por allá y alguna escalada que está por estar, pero sientes que estás ante un mundo grande que está interconectado y no está formado por entes aislados unidos. El mundo abierto es lo que tiene, es un arma de doble filo por todo lo que supone, pero en este juego las partes positivas funcionan muy bien.

Un milagro que estamos contentos de jugar
Uno de los aspectos que más nos gusta de las revisiones de RPG ya lanzados es algo que quizás debería estar en todos, y que de hecho rezamos porque REVELATION lo incluya (o lo notaremos), y es el respeto al tiempo de diferentes perfiles de jugador. La saturación del mercado y el perfil de jugador al que esto va dirigido es gente con menos tiempo libre, por lo que incluir opciones que permiten adaptar el nivel de los monstruos al nuestro y que evita grindear u otras de facilidad para que los combates sean más rápidos y tengamos “sobrepoder”, se agradecen con creces, sobre todo porque son opciones de partida potenciada y el que quiera tiene la experiencia tradicional de grindeo y exploración de Materias.
Rebirth llega ahora a XBOX y Switch 2 tras su paso por PS5 y PC. En la consola de Microsoft encontramos un resultado parejo al original con sus modos rendimiento y calidad, pero está claro que en la portátil de Nintendo hay que tomar decisiones para que esto salga adelante. Bajar a 30 los frames por segundo es algo que nos parece razonable, y nos parece increíble que sean estables prácticamente todo el tiempo, aunque es cierto que en modo portátil sí que hay alguna caída. Por su parte, la resolución es inferior. No supone un problema en la TV, pero en portátil sí que es cierto que es un número bastante bajo. Si a eso le sumamos pérdidas de texturas (sobre todo de agua), el pop-in, menos elementos en pantalla y otros elementos reducidos, está claro que está lejos del juego en el que se basa.
Pero a pesar de ello, hay que reconocer el trabajo de Square-Enix teniendo en cuenta el motor y la dimensión del juego. Lo que sí que se luce prácticamente igual es la música, que al igual que ocurría en el primer juego sabe actualizar y expandir la mítica de hace más de 25 años y, al igual que la trama, hacerla más emocional todavía. Es más, las nuevas melodías no sabríamos decir si son nuevas o versiones por lo bien integradas que están.

FINAL FANTASY VII REBIRTH es un viaje emotivo de algo menos de 50 horas (que puede duplicarse o más si vamos a por todo), nostálgico y que sabe ofrecer un buen juego incluso si no hemos tocado el original, pero que se vuelve soberbio si conocemos su lore. Hay mucho cuidado y se nota en las voces, de gran calidad (mucho más en japonés por ser las originales, a nivel personal), y nos llega con una traducción para textos muy buena, mucho mejor que la original.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.0)