Poochy and Yoshi’s Woolly World llega a Nintendo 3DS con novedades para hacernos disfrutar de nuevo esta aventura dónde queramos.

El próximo 3 de febrero tendremos por fin Poochy and Yoshi’s Woolly World, la adaptación a Nintendo 3DS de Yoshi’s Woolly World para Wii U que nos ha llegado con algunas novedades para hacernos disfrutar de nuevo de esta aventura donde queramos.

De vuelta a Isla Remiendos

La historia de Poochy and Yoshi’s Woolly World nos narra cómo los pequeños Yoshis tienen que hacerle frente al malvado Kamek que ha convertido a todos los Yoshis de Isla Remiendos, excepto a algunos de ellos y Poochy, en madejas de lana.

Como ya mencioné en las impresiones, la incorporación de Poochy al juego nos podría dar a pensar que estamos en una nueva aventura o que la historia va a sufrir algún cambio, pero no es así. No es algo que importe ya que la historia es solo una excusa para empezar a ir por cada nivel y acabar derrotando a los diferentes jefes de cada mundo.

La incorporación de Poochy

Estamos ante un juego de plataformas de scroll lateral en el que podemos manejar a nuestro Yoshi de lana por cada uno de los seis mundos. Los controles del juego se han adaptado perfectamente ofreciéndonos dos modalidades según a nuestra preferencia. Si tenéis bastante reciente Yoshi’s New Island para Nintendo 3DS, entonces no vais a tener problemas con los estos ya que se podrían decir que son los mismos. Vamos a poder saltar, comernos a los enemigos, lanzar ovillos y aplastar lo que podamos.

Quizás el mejor punto que tiene Poochy and Yoshi’s Woolly World es su variedad en las mecánicas jugables de los niveles. Por ejemplo hay niveles en los que tenemos que usar las nubes como plataformas, otros en los que tenemos que usar palancas para ir alternando el nivel del agua o incluso huir antes de que nos atrape el borde de la pantalla. A medida que vamos avanzando por los niveles vamos a descubrir que no son niveles monótonos y que suelen ser largos y no tan fáciles como pueden parecer.

Para pasarnos los niveles tenemos dos modos de juego, el modo relajado y el modo clásico. Si os gustan los retos y queréis exprimir el juego al máximo, vais a tener que volver a visitar los mundos para buscar el contenido que os falta. El modo relajado es el aconsejable si no queréis desesperaros con el juego, en este modo Yoshi tiene alas, lo que nos facilita mucho las cosas sobre todo en los saltos, y ovillos de lana infinitos. Además, estaremos acompañados de los pequeños Poochitos que nos van dando pistas de donde están los objetos o zonas ocultas.

Y si aún os parecen algunos niveles demasiado difíciles, hay unas insignias que vamos a desbloquear conforme avanzamos por los niveles. Para poder activarlas hay que usar las cuentas o gemas que vamos recogiendo por lo niveles. Algunas de estas insignias nos dan poderes, otra nos permite tener a Poochy en escena o y alguna incluso saltarnos una fase.

Para derrotar a los jefes de cada mundo, que hay dos por cada, tenemos que descubrir su debilidad y luego asestarle un golpe o, mejor dicho, caer de culo sobre ellos donde tengan la marca de la X. No va a haber mucha variedad en los enemigos conforme avancemos, ya que son los mismos pero más poderosos y con alguna modificación visual.

Multitud de posibilidades

Si queremos conseguir todos los coleccionables del juego, nos va a durar bastantes horas. Por un lado, podemos jugar una fase extra en cada mundo si conseguimos las Flores Sonrientes de cada fase y, por otro lado, tenemos el “Pabellón de los desafíos” que se desbloquea cuando nos acabamos el juego. Con este último podemos ponernos a prueba una vez más con los jefes, los cuales esta vez son mucho más rápidos, y al acabar con ellos vamos a recibir una madeja de lana para poder desbloquear nuevos Yoshis.

El protagonismo que cobra Poochy en Poochy and Yoshi’s Woolly World es en los niveles de estampida y fases de bonificación. Aunque ya se podía manejar a Poochy con dos jugadores en la versión de Wii U, ahora podemos “controlarlo” o, más bien, solo saltar y agacharnos. Los niveles de estampida se van desbloqueando a medida que se avanza y las fases de bonificación, llamadas Fiebre del Oro, se consiguen si conseguimos atrapar una Flor Sonriente cuando estamos finalizando un nivel. Para poder jugar estas fases hay que hacerlo desde la caseta de Poochy en el mundo base.

Estos niveles de estampida tienen como objetivo rescatar a tres poochitos que se encuentran desperdigados por la fase. Además, una vez que completamos un nivel de estampida aparecen una serie de logros para que volvamos a rejugarlos y tratemos de cumplir el desafío que nos proponen.  Los niveles de Fiebre del Oro o fases de bonificación, que pueden jugarse sobre cualquier nivel de estampida que tengamos desbloqueado, es recomendable jugarlos una vez se consigue ya que no son acumulables.

Imagina ser diseñador

Las novedades que nos presenta Poochy and Yoshi’s Woolly World están en el mundo base o zona principal de Isla Remiendos. Por un lado, tenemos el Alfiletero de Yoshi en el que está la opción de “Creación de Yoshis” así como poder recibir y compartir las creaciones de otros jugadores.

En la creación de nuestro diseño nos ofrecen dos modos, el modo fácil donde el diseño que hagamos se aplica a todo el cuerpo de Yoshi y el modo profesional en el que podemos diseñar con detalle cada parte del cuerpo de Yoshi. Es cierto que si no tienes algo de dotes artísticas vamos a conseguir auténticas monstruosidad, pero bueno, también es algo bastante divertido. En este último modo podemos hacer el diseño para cada parte del cuerpo de Yoshi, e ir rotando su modelo para ver cómo va quedando.

Tenemos una buena gama de colores, así como patrones para poder personalizarlo (si vamos consiguiendo los parches de lápiz de cada fase). Si hubiera que añadir un punto malo a este modo sería a la hora de pintar, ya que no deja muy claro a que parte de la malla corresponde la textura que estamos pintando y tengamos que hacer un poco de ensayo y error, pero bueno, esto son minucias que no afectan para nada a lo que es la jugabilidad.

Cine en casa con Poochy and Yoshi’s Woolly World

El cine de Yoshi es otra de las incorporaciones en este juego. Tenemos un total de 30 clips de vídeo que vamos a poder visualizar cada día en las que vamos a ver a Yoshi y a Poochy en diferentes situaciones. El trabajo que tiene detrás de este stopmotion es una maravilla y por ello es algo que merece ser nombrado aquí.  Además, para captar nuestra atención al final de cada clip nos harán una pregunta sobre lo que hemos visto. Si conseguimos acertar conseguiremos más puntos o cuentas para gastarlas en las insignias.  Podemos ver tantas veces como queramos estos clips de vídeo y siempre nos harán una pregunta, por lo que es una forma fácil de conseguir gemas (aunque a medida que vayamos avanzando en el juego tendremos más que de sobra).

Los amiibos es otra de las cosas que no hay que olvidar mencionar en este análisis. Al igual que podíamos hacer en el otro juego, los amiibos nos permiten cambiar la apariencia de Yoshi, guardar patrones, conseguir que salga el Yoshi Doble si ponemos un amiibo de Yoshi (da igual el color) y poder reclutar a Poochy para que nos ayude en los niveles (sin tener que comprarlo como insignia), pero claro para ello tenemos que tener su amiibo.

Diseño de niveles simplificado

El diseño es la parte más llamativa de Poochy and Yoshi’s Woolly World y lo que más nos puede atraer de este juego, y es que los mundos de Isla Remiendos, sus personajes y escenarios tienen este diseño tan peculiar que acaba gustando a todo el mundo. Hay que destacar que el equipo de Good-Feel ha realizado una magnifica adaptación pudiendo jugar de forma fluida en Nintendo New 3DS y sin los horribles tiempos de carga que se apreciaba en la versión de Wii U.

Para poder conseguir esto han tenido que hacer algunos cuantos sacrificios y por ello no vamos a tener la calidad gráfica y detallista que encontrábamos en su otra versión. Por ejemplo, en la versión de Wii U podíamos ver texturas con un alto nivel detalles y animaciones por el escenario. Esto no va a ocurrir en nuestra versión portátil. Pero bueno, si queremos jugar de forma fluida no siempre vamos a poder tenerlo todo.

En principio la banda sonora no ha recibido ninguna alteración, vamos a encontrar muy buenas pistas, y tenemos algunas nuevas debido a los niveles de estampida de Poochy. Y al igual que ocurría en la otra versión, habrá fases en las que se repiten algunas canciones de la banda sonora.

Solo queda decir que Poochy and Yoshi’s Woolly World sigue siendo igual de divertido. El magnífico trabajo que han hecho para traerlo a Nintendo 3DS merece que esté en nuestra colección de nuevo y así disfrutarlo donde queramos.