Revienta, literalmente hablando, a la liga de los villanos.

No paran de llegar indies a Nintendo Switch, por lo que está formándose una eShop con contenido de calidad de lo más variado. Uno de los últimos en llegar ha sido League of Evil, un juego que hace años ya divertía en móvil y que ha llegado a consolas de la mano de Ratalaika Games, estudio español que se ha hecho experto ya en el tema de las adaptaciones. Una de las más curiosas novedades de esta versión es el editor, del que ya hablaremos más adelante, que permite compartir tus creaciones no solo con los usuarios de Nintendo Switch, sino también con los de otras consolas.

Derrota a la League of Evil a toda velocidad

Acción rápida en 2D con un estilo sencillo, pixelado en este caso. Se pueden venir a la mente títulos como Super Meat Boy o N+, ya que los tres comparten niveles con obstáculos y cierta dificultad. Sin embargo, League of Evil es mucho más asequible que los mencionados, con niveles más cortos y sin estar tan medidos al milímetro, favoreciendo una mejor experiencia portátil y eliminando parte de la frustración. El verdadero reto está en conseguir el maletín del escenario y en completarlo en muy pocos segundos para conseguir un rango de tres estrellas (que no es necesario para avanzar).

Sin embargo, eso no quiere decir que sea un paseo de rosas. En el juego, los 140 niveles del modo historia nos obligan a encontrar al científico de la liga de los villanos que está escondido en algún lugar y reventarlo de un puñetazo o una patada. Para ello, debemos recorrer el resto de nivel a base de saltos, doble saltos, rebotes en la pared y patadas en el aire. En nuestro camino habrá impedimentos, como pinchos, robots u otros guerreros que intentarán eliminarnos (de un toque), aunque nosotros también los derrotamos de un buen golpe.

¿Qué sensación nos transmite League of Evil? Pues una buena. Los controles responden bien, los niveles tienen la suficiente variedad para que no se sientan iguales y en definitiva divierte, suponiendo un quebradero de cabeza cuando se quiere conseguir el mejor rango. Además, como los niveles están distribuidos en mundos, los nuevos tipos de enemigos van apareciendo poco a poco y así se van introduciendo nuevos aspectos a tener en cuenta progresivamente.

Cientos de misiones en el juego, miles en creación

Todo funciona muy bien, a una velocidad deseada y sin problemas. Obviamente, estamos ante un estilo muy retro y simple, por lo que tampoco supone demasiada carga, pero hoy día abundan más juegos que necesitan un parche que lo contrario. Y por simple también hablamos de los niveles ya que, pese a que no se hacen repetitivos en estrcutura, en estética son demasiado similares entre ellos.

Pero que sean simples no es malo del todo. Gracias a ello, más allá de las fases del juego, están las que nosotros podemos crear, añadiendo todos los elementos que queramos en pantalla. No es tan potente como Super Mario Maker, pero pueden crearse cosas atípicas, como retos con decenas de enemigos en una porción pequeña de la pantalla o un pasillo tranquilo sin ningún tipo de desafío, todo queda en la elección de cada uno. Cada creación puede guardarse en nuestra consola, pero también compartirse en la comunidad. De la misma forma, podemos enriquecernos del trabajo de otros, según algunos filtros de búsqueda, para engrosar nuestra librería de niveles.

La presentación de League of Evil es divertida, con un tono gamberro y muy salvaje, pero en un mundo lleno de píxeles y con música chiptune. No destaca a nivel técnico y los efectos son muy sencillos, pero su fluidez nos enganchará. Hay una sección para comprobar nuestro progreso en el juego, pero es algo para los más atrevidos, ya que no se desbloquea ningún contenido adicional con nuestros logros. En cualquier caso, es una opción a tener en cuenta para todo aquel que busca plataformas sencillas y directas sin ninguna otra preocupación en cualquier momento y lugar.

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