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Análisis de RPG Time! The Legend of Wright

Hace unos meses nos cautivó en una Indie World, pero ya por fin llega a Switch RPG Time! The Legend of Wright, un título que derrocha originalidad en su presentación, pero que puede que por el nombre nos haga pensar que se trata de un tipo de juego que no es. Por ello llega nuestro análisis, en el que valoramos esta aventura y os contamos qué es realmente. Os adelantamos, eso sí, que tiene opciones de control con botones y táctil, que llega solo en inglés, y que la cantidad de textos es bastante alta (aunque el nivel es medio básico).

The Legend of Wright en la hora libre

El tiempo libre en el colegio y el instituto, ya fueran horas sueltas o cambios de clase, es algo de lo que puede que no nos acordemos, pero que seguramente solíamos rellenar con conversaciones de nuestro ocio favorito o jugando a pequeñas competiciones o historias con una hoja de cuaderno. Con eso y el rol tradicional (muy básico) por delante, es con lo que nos encontramos en este título, una historia narrada y desarrollada por Kenta en la que con muchas manualidades y un libro ilustrado, se nos cuenta la historia de cómo Wright liberó a la princesa para que esta pudiera derrotar a la oscuridad.

Por lo tanto, gran parte del tiempo se nos va a ir en las narraciones de Kenta, quien también pone las voces a todos los personajes que intervienen (no literal porque no hay voces, pero en los bocadillos vemos cómo se caracteriza de cada uno). Al principio esto puede hacer que el desarrollo sea algo lento, pero poco a poco el equilibrio entre lo jugable y la lectura se va estabilizando, y se añade, además de nuestro movimiento e interacciones, el uso de herramientas como un sacapuntas (que es con lo que afilamos la “espada”).

La principal fortaleza del juego es su presentación, donde todo lo que ocurre está desarrollado con material de la calle o escolar, como cartones, plastilina, gomas, piedras, dibujos, hojas secas o reglas. Todo ello derrocha cariño y nos hace sentirnos realmente partícipes de una historia contada por un niño. Hay también pequeños detalles para sacar información de todo lo que hay destacable en pantalla o incluso encontrar pequeños ninjas escondidos en cada página, que hacen que la curiosidad crezca.

Mucho texto

En cuanto al juego en sí, estamos ante una aventura en la que nuestro personaje se mueve y tiene, generalmente, una acción disponible que cambia según el escenario, como puede ser agacharse, golpear o dialogar. El movimiento solo puede hacerse con cruceta, y a veces es lateral y otras veces es en más dimensiones con una vista algo más cenital. A esto hay que sumarle pequeños minijuegos como combates usando el lápiz, tres en raya u otros, que generalmente no buscan un desafío de habilidad, sino usar conscientemente los punto débiles o la manera más inteligente de superarlos (nunca son demasiado difíciles).

Todo ello va acompañado de un menú completo en el que podemos comer comida de plastilina para curarnos, ver un tutorial o conocer el mapa. La aventura se divide en siete capítulos y el progreso dentro de cada uno podemos verlo siempre en la parte de abajo de la página, lo cual nos ayuda a saber cómo vamos o cuánto nos queda de un capítulo. El guardado es automático al cambiar de página o realizar algunas acciones, así que es fácil dejarlo y retomarlo cuando mejor nos convenga (y a veces si volvemos el inicio es algo distinto, como si de verdad estuvieramos retomando el juego en otro tiempo libre).

A veces la cantidad de acciones del jugador es limitada y nos dedicamos a leer más de la cuenta, pero cuando nos dan el poder del mando y hay que hacer algo más allá de moverse, vemos la originalidad de su presentación e ideas por todos lados, con una variedad muy presente de dinámicas en todo el desarrollo. Esto se nota también en el apartado gráfico del juego, que emula materiales y dibujos de una manera muy correcta. Incluso cuida el detalle de la música, la cual se representa como un pequeño mp4 que Kenta coloca sobre la mesa para crear ambientación. No es un estilo gráfico que innove demasiado, pero sí que se esmera mucho en lo que tiene que presentarnos.

RPG Time! The Legend of Wright puede darnos fácilmente unas 10 horas de juego, aunque es recomendable hacerlas en varias sesiones y no de golpe porque, si no, satura un poco. En general, es un juego que no se va a convertir en uno de los mejores del año, pero sí que va a tener varios detalles que vamos a recordar durante mucho tiempo, y que de paso nos trasladan a nuestra niñez. Recomendable siempre y cuando el idioma y la cantidad de texto no sean una barrera para nosotros.

 

Resumen
Con alguna lectura y transiciones no jugables más largas de la cuenta, el resto de la propuesta es muy original. Jugamos a un videojuego dentro de un videojuego, pero este se ha realizado con cartón, lápices y otros instrumentos y útiles sencillos.
7.5
Bueno
Escrito por
Pikmin de nacimiento y strawhard de corazón, colecciono monedas DK por diversión.

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1 Comentario

  1. El juego es muy original, te entretiene y hace pasar un buen rato con todas las ocurrencias que tienen, lastima que gran parte sea con texto y que no esté en castellano. Recomendado.

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