Si aún no conocéis a Sterre Meijer, la neerlandesa de 21 años que se ha empeñado en devolverle al skate la visibilidad que tenía a finales de los 90 y principios de los 2000, tranquilos, porque seguro que no tardaréis en hacerlo. Y probablemente no será gracias a Skatesterre,
Y es que Meijer, cuyas raíces están realmente en el windsurf, es actualmente una de las caras más visibles y mediáticas del mundillo, especialmente en redes sociales, no así en circuitos profesionales ni en el WSR, el ranking en la modalidad de calle.
Sin embargo, fuera de nuestras intenciones restarle mérito, pues lo que ha conseguido esta estrella de las plataformas virtuales es digno de admiración, ya que ha empujado a una nueva generación de jóvenes a subirse encima de una tabla con una lija.
De sus numerosas colaboraciones con marcas de lo más variopinto nace precisamente Skatesterre, el producto que tenemos hoy entre manos y que copia descaradamente los juegos Tony Hawk’s Pro Skater. Al menos se ha fijado en el maestro. La ejecución, aunque no terrible, podría ser mejor, eso sí.
Justo en todo
Pensado para PC, pues hasta en multitud de menús no existe la opción de pulsar B para volver atrás, Skatesterre ha llegado ya a Nintendo Switch 2 con sus 7 pistas, 3 modos de juego que casi parecen 2 y mucha personalización, claro que del único personaje seleccionable de todo el juego, la propia Sterre Meijer, que se parece poco o nada a su homónimo real.
Los escenarios/pistas os sonarán también: una fábrica, un canal o aliviadero de cemento, un centro comercial, un rascacielos en obras, un parque acuático, una isla con un faro y un estadio plagado de rampas.
En ellos, sin pasar por un tutorial previo ni nada, tendremos que realizar toda suerte de trucos para alcanzar la mayor puntuación posible, amén de superar otros objetivos como realizar una determinada figura en un sitio concreto, grindar unos aires acondicionados, encontrar todas las válvulas y tokens y cosas así. Lo mismo que en Tony Hwk’s Pro Skater, vaya.
Sin la gracia de Tony
Con una lista de trucos nada desdeñable, el cómo ejecutamos éstos también es similar a como lo hacemos en la famosa saga nacida en el seno de Activision gracias a Neversoft y ahora en manos de Vicarious Visions, pero peor.
Realizar cualquier acrobacia, grabs, flips, manuals… tiene incluso la misma configuración que en THPS, pero se encadenan mal o no se encadenan. No es solo que a veces no reconozca el comando dado, la menor de las ocasiones, por suerte, es que cada trudo ha de hacerse de cero; nos explicamos.
En los juegos de Tony Hawk, un buen salto en el half pipe hacía que, manteniendo el joystick apuntando en cualquier dirección y jugando con su movimiento más combinaciones de botones, el contador subiera por miles rápidamente, aunque para conseguir las puntuaciones altas nos veíamos obligados a encadenar combos en el aire, suelo, grindar y acabar con un manual, por ejemplo.
Aquí, para pasar de un truco a otro en el aire hay que devolver el joystick al centro, su posición inicial, y de ahí ya llevarlo a donde corresponda para realizar un kickflip, melon, nosegrid, tailgrab o lo que se os ocurra. La lista, lo admitimos, es de lo más completa. Contad asimismo con que su caja de impactos (caídas) es de lo más caprichosa y con que os respawneará siempre en sentido equivocado y entenderéis nuestra frustración.
Cosméticos y poco más
Todo sea con tal de desbloquear las diferentes fases, también un calco en algunos puntos del juego en el que “se basa”, así como el resto de camisetas, pantalones, calcetines y zapatillas de el único personaje disponible y que debería recordar en su apariencia a Sterre Meijer pero que no lo hace, solo a la hora de llevar modelitos que enseñan más cuanto más difícil es conseguirlos. Pero tampoco tiene la gracia o macarrería de BMX XXX.
Eso en su modo carrera, el cual está acompañado de Single Session y de Free Skate, cuya única diferencia aparente es que Single Session tiene un temporizador de 2 minutos que parece poderse cambiar pero que no hemos sabido cómo. Por supuesto no esperéis multijugador, tablas online o algo similar.
No es malo, pero
Skatesterre, además, está completamente en inglés, pero tampoco hace falta saber al dedillo la lengua de Shakespeare para entender lo que ofrece. Al menos su banda sonora con temas skate punk y rock underground es bastante destacable, y visualmente aunque sencillo es sólido y funciona de manera fluida, tanto en TV como en portátil.
Por 15 euros que cuesta en la eShop y si ya habéis exprimido todo el jugo de Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 y 3 + 4 y sois unos auténticos nostálgicos de ese tipo de juegos, quizás pueda merecer vuestro dinero y atención. De otra forma es bastante difícil recomendarlo.


