El nintendero ya talludito sabe que, cuando se trata de Bandai Namco, por norma, aunque siempre hay excepciones que agradecemos, sus juegos salen primero en otros sistemas y alrededor de un año más tarde hacen lo propio en Nintendo Switch o de un tiempo a esta parte en Nintendo Switch 2.
Pero con Tales of Arise, el hasta la fecha último juego de la franquicia Tales of, ha sido diferente, y es que al contrario que los anteriores este abogaba por un mundo abierto (zonas grandes conectadas, mejor dicho) que habría necesitado de demasiados recortes en Switch.
Pero ahora y gracias al poder de Nintendo Switch 2 ya no hay excusas, y desde el pasado 22 de mayo de este 2026 estamos disfrutando en la consola de Tales of Arise – Beyond the Dawn Edition, la versión más completa de este casi sobresaliente RPG de acción que tantas y tantas horas de diversión nos ha brindado ya.
Buenos contra malos y no tan malos
La historia nos traslada a Dahna, un planeta sometido durante siglos por los habitantes de Rena. Los dahnianos viven esclavizados, privados de libertad y utilizados únicamente como recursos, una situación que rápidamente conoceremos a través de Alphen, un hombre incapaz de sentir dolor y que además ha perdido completamente la memoria. Su destino terminará cruzándose con el de Shionne, una joven renana maldita cuyas espinas eléctricas dañan físicamente a cualquiera que intente tocarla.
A partir de ahí empieza un viaje muy marcado por los tópicos del género, cierto, pero también tremendamente efectivo en la forma en la que desarrolla a su grupo protagonista. Porque si algo hace especialmente bien Tales of Arise es conseguir que todos sus personajes tengan peso dentro de la aventura. No son simples acompañantes que aparecen durante unas horas y luego quedan relegados a un segundo plano; aquí todos evolucionan, participan y aportan constantemente tanto a la narrativa como al propio combate.
Cuanta más acción y colores, mejor
Y hablando de los enfrentamientos, probablemente estemos ante uno de los sistemas más entretenidos que ha tenido nunca la franquicia. Lejos de quedarse anclado en mecánicas más rígidas como ocurría en algunas entregas anteriores, aquí todo apuesta por la velocidad, la espectacularidad y la fluidez. Los enfrentamientos son rápidos, muy dinámicos y constantemente nos invitan a encadenar artes, esquives y ataques conjuntos mientras los enemigos salen despedidos por los aires entre explosiones de partículas y efectos visuales de todo tipo (y color).
Además, cada personaje posee suficientes particularidades como para que alternar entre ellos resulte realmente interesante. Alphen es puro ataque con espadas, Rinwell destaca gracias a sus habilidades mágicas, Shionne ataque a distancia y también se encargará de curarnos, y así podríamos continuar para cada uno de los miembros que se unirán a nuestro periplo. No hablamos del sistema más profundo del mercado, pero sí de uno tremendamente satisfactorio mando en mano.
Mejorando constantemente
También ayuda muchísimo lo bien medida que está la progresión. Constantemente desbloqueamos nuevas habilidades, técnicas o mejoras pasivas que consiguen mantener viva la sensación de avance prácticamente durante toda la aventura. Incluso sistemas secundarios como la cocina terminan teniendo bastante importancia gracias a las bonificaciones temporales que ofrecen antes de determinadas batallas o zonas complicadas.
Eso sí, aquí encontramos una de esas pequeñas decisiones algo extrañas que contrastan con el mimo visual general del juego, y es que cocinar o realizar ciertas acciones carece de animaciones elaboradas. No es algo grave ni mucho menos, pero sí sorprende teniendo en cuenta el nivel de producción del resto del conjunto.
Más que bonito
Porque visualmente Tales of Arise sigue entrando por los ojos varios años después. El uso de ese estilo artístico cercano a la acuarela continúa funcionando de maravilla, especialmente en paisajes naturales, bosques o determinadas ciudades. Y además esta edición para Nintendo Switch 2 logra mantener bastante bien el tipo incluso en portátil, donde sinceramente creemos que encaja especialmente bien.
El juego se mueve fluido durante la inmensa mayoría del tiempo y responde realmente bien incluso en los combates más caóticos, algo especialmente importante en un título tan centrado en la acción constante. También hay que reconocer el gran trabajo realizado con las escenas cinematográficas. Tanto las secuencias anime como aquellas generadas mediante el propio motor del juego poseen un nivel altísimo y ayudan muchísimo a reforzar los momentos más importantes de la historia.
Otra cosa distinta son los vídeos presentados mediante viñetas (casi) estáticas. No están mal planteados y cumplen perfectamente su función narrativa y de aportar trasfondo, pero aparecen bastante más de lo esperado y el contraste con las cinemáticas principales termina haciéndose demasiado evidente.
Técnicamente a la altura, con algún “pero”
Técnicamente también hay algunos aspectos mejorables en Nintendo Switch 2. El popping aparece con cierta frecuencia, especialmente en vegetación y elementos del escenario cuando avanzamos rápido por determinadas zonas abiertas. También encontramos texturas algo menos definidas que en otras plataformas y cierta pérdida de nitidez en portátil, aunque nada alarmante.
Pero sinceramente, el resultado general convence bastante más de lo que muchos esperábamos antes de tenerlo entre manos. No parece una versión recortada ni da constantemente la sensación de estar luchando contra el hardware. Al contrario, Tales of Arise funciona sorprendentemente bien en la nueva consola de Nintendo y además se beneficia muchísimo de esa naturaleza híbrida que tan bien le sienta a los RPG largos.
Consideraciones finales
Superar la historia principal puede llevar perfectamente más de 50 horas si nos detenemos mínimamente en contenido secundario, y Beyond the Dawn añade todavía más material gracias a un nuevo arco argumental situado tras el final original del juego. No revoluciona nada ni alcanza los momentos más potentes de la campaña principal, pero sí sirve como una excusa bastante competente para seguir pasando tiempo con unos personajes que terminan funcionando especialmente bien como grupo.
También habría estado bien encontrar un modo foto algo más trabajado. El actual cumple con lo básico y poco más, algo que sabe a poco en un juego tan bonito y con escenarios tan agradecidos para capturar imágenes. Más opciones de cámara, filtros o poses habrían terminado de redondearlo bastante.
Aun así, cuesta mucho no recomendar Tales of Arise – Beyond the Dawn Edition a cualquier amante de los RPG de acción que tenga una Nintendo Switch 2. No reinventa el género ni alcanza la excelencia absoluta en todos sus apartados, pero cuando junta combate, exploración, personajes y espectáculo visual logra convertirse en una aventura tremendamente absorbente.



