La saga R-Type está a punto de cumplir los cuarenta años en un estado de forma envidiable y qué mejor momento para revivir R-Type III: The Third Lightning, aparecido originalmente en Super Nintendo en 1993 y convertido con los años en una de las entregas más recordadas de la franquicia… especialmente porque nunca llegó oficialmente a Europa. Tras recopilatorios y secuelas como R-Type Final 2, Nintendo Switch 2 recibe R-Type Dimensions III, una reinterpretación visual que moderniza este clásico sin alterar demasiado su esencia.
La escuela clásica del shoot’em up
Desarrollado por ININ Games junto a Tozai e Irem, R-Type Dimensions III sigue apostando por esa filosofía jugable que siempre ha diferenciado a la saga del resto de matamarcianos. Aquí no se trata de llenar la pantalla de disparos ni de improvisar constantemente. Cada enemigo, obstáculo y sección parecen diseñados para obligarnos a memorizar patrones, aprender posiciones y avanzar poco a poco mediante ensayo y error. Algo fundamental si queremos superar cualquiera de las seis fases que lo componen.
La gran protagonista vuelve a ser la mítica Force, esa cápsula acoplable que sirve tanto como arma ofensiva como escudo defensivo. Podemos colocarla delante o detrás de la nave según la situación, algo que cambia completamente la forma de afrontar determinados enemigos o zonas cerradas. A ello se suman disparos cargados, armamento secundario y las tres variantes de la misma Force que convierten cada nivel en una pequeña lectura táctica continua más cercana a un puzle de supervivencia que a un shooter frenético convencional con los clásicos niveles verticales tan particulares de la serie.

Usar la Force es clave para el éxito, un arma que cambia las reglas del juego.
Y es precisamente ahí donde R-Type Dimensions III mantiene intacta toda su personalidad. Mientras otros shoot’em up modernos como Drainus apuestan por una acción más espectacular y accesible, o clásicos como Ikaruga encuentran el ritmo mediante mecánicas más inmediatas y reconocibles, el juego de Irem continúa apostando por un avance lento, medido y tremendamente castigador. Incluso revisiones recientes como Platypus Reclayed o Raiden III X MIKADO MANIAX resultan bastante más agradecidos en comparación a la hora de adentrarse en ellos por primera vez.
Comenzar un nivel suele equivaler a morir constantemente hasta comprender qué pretende el juego de nosotros. Es una filosofía muy arcade, tremendamente exigente y que sigue funcionando décadas después… aunque también pueda sentirse demasiado dura para buena parte del público actual. Por suerte, esta nueva versión incorpora algunas ayudas pensadas para suavizar ligeramente esa barrera de entrada. La más importante es el modo infinito, que nos permite revivir tras morir, lo que facilita llegar a ver el final a la vez que se convierte en una buena herramienta para el aprendizaje.
Renovación… con peros
La gran novedad de esta edición está en su renovado apartado visual. Los clásicos sprites 2D dejan paso a un acabado completamente poligonal que busca reinterpretar el original desde una estética mucho más moderna. Los escenarios ganan profundidad, algunos jefes recuperan presencia visual y los efectos de iluminación aportan cierta espectacularidad al conjunto sin alterar demasiado la esencia del diseño original. Eso si, se pierde parte del encanto y virguerías técnicas de la época con todas aquellas rotaciones de sprites y transparencias.
Lo interesante es que el juego no olvida sus raíces en ningún momento. Podemos cambiar al vuelo entre esta nueva versión poligonal y el aspecto clásico del Cerebro de la Bestia, algo que funciona sorprendentemente bien y permite apreciar perfectamente cómo ha evolucionado leíste R-Type Dimensions III. Además, incluye filtros CRT y otros acabados visuales que imitan el estilo retro de los 32 bits, recordando inevitablemente al mítico R-Type Delta de la primera PlayStation y que también tuvo un revisión hace unos meses.

Las rotaciones eran alucinantes. Y sí, hemos muerto para tomar la captura.
El problema es que esta nueva capa visual llega acompañada de bastantes problemas técnicos. Durante nuestras partidas nos hemos encontrado con bugs que impedían continuar avanzando tras cambiar entre modos gráficos, obligándonos a reiniciar ciertas secciones. A eso se suman caídas de rendimiento muy graves en algunos momentos concretos, especialmente en determinadas batallas y efectos visuales, llegando incluso a volver algunas zonas directamente injugables durante varios segundos. Son momentos puntuales pero que marcan totalmente el destino de la partida de R-Type Dimensions III.

Lo más importante es saber posicionarse.
Y es una pena, porque detrás de esos problemas sigue habiendo un remake tremendamente respetuoso con el legado original que además apuesta por una reconstrucción completa de una excelente banda sonora y que también podemos alternar cuando gustemos. Pero los fallos técnicos empañan demasiado una revisión que debería haber sido mucho más sólida, especialmente tratándose de Nintendo Switch 2. Y por qué no, incluir modos adicionales o extras, tampoco le hubiera sentado mal porque a fin de cuentas, se trata de revivir algo perdido en el tiempo para muchos nos sintamos jóvenes de nuevo y otros descubran el por qué de la importancia de una saga como R-Type.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.2)