El Sonic más rápido y el menos saltarín.

Llega a nuestras Nintendo Switch una nueva entrega del erizo más famoso de los videojuegos. Sonic Forces sigue el camino de uno de sus antecesores más cercanos con mejor valoración para intentar reconducirse por el buen camino que parecía haber perdido los últimos años, en donde a una entrega decente le sucedía otra mediocre. Esta ocasión, lo tenía todo de su parte para callar bocas, pero no ha sido así finalmente.

Una nueva amenaza

En Sonic Forces, el Dr Eggman planea apoderarse del planeta, pero esta vez no está dispuesto en fracasar en su empeño. Para ello, ha creado un nuevo ser, llamado Infinite, capaz supuestamente de controlar el espacio-tiempo y la mente humana. Gracias a su capacidad de controlar el tiempo, ha traído de vuelta a todos los enemigos a los que Sonic había tenido que enfrentarse en los últimos tiempos, por lo que la amenaza es más terrible que nunca. Es una historia bien contada, que rescata a la mayoría de los personajes de la franquicia y les dota de la importancia que se merecen por primera vez.

En Sonic Forces encontramos 3 tipos de fases. Las primeras al control del Sonic moderno, con las mecánicas que más ha predominado en sus últimos juegos. En estas fases corremos a toda velocidad sin frenos y tenemos que tener reflejos para saltar en el momento preciso, impulsarnos con el salto teledirigido y llegar lo más rápido posible a la meta si queremos superar el nivel con un buen rango.

Diversión por tres

En el segundo tipo de fases manejamos al avatar que creamos para la ocasión en Sonic Forces. Le damos la imagen que más nos guste, ya que podemos elegir todos sus rasgos faciales así como color de piel y ojos. Además, podemos vestirle con toda la indumentaria que hay disponible y que desbloqueamos a lo largo de la aventura. Y también, lo más importante, podemos equiparnos con una de las 6 armas.

Estas fases son muy parecidas a las que se manejan con el erizo azul, diferenciándose solo en un par de detalles. La habilidad Dash de Sonic, que hace las veces de turbo, es sustituida por las habilidades que nos otorgan los Whisper, que regresan una vez más. Con el arma equipada, podemos atacar a los enemigos de otra manera además del salto. Cada arma tiene un ataque específico (lanzallamas, taladro, látigo eléctrico…) a la vez que una habilidad Whisper ligada. Por el resto seguimos corriendo a toda pastilla.

La tercera vertiente de la jugabilidad es el Sonic Clásico. En esta versión clásica del personaje, regresamos a las fases plataformeras en 2D, que tan famosas le hicieron en los años 90. Aquí se recupera el equilibrio entre velocidad y momentos de saltos precisos sin renunciar a la espectacularidad de las otras. Son las fases que más nos han gustado de Sonic Forces pero su número se cuentan con el dedo de una mano.

Eres bello Sonic

Gráficamente, Sonic Forces no es un portento ni un referente, pero se ve realmente bien en movimiento. En esta ocasión sigue la estela del diseño que pudimos disfrutar en Sonic Generations refinando la estética. La velocidad con la que se mueven y suceden las cosas es muy llamativa y más estimulante que nunca.

En cuanto al aspecto sonoro, posiblemente nos encontremos ante una de las mejores bandas sonaras que se hayan escuchado en la saga en mucho tiempo, donde se destaca el dinamismo y la épica que aportan al juego. Este apartado es sobresaliente y el tiempo dirá si alguna de las nuevas melodías se convierte en un clásico. Para ponerle la guinda a este apartado Sonic Forces viene completamente doblado al castellano.

Todo se viene abajo…

El Sonic Team esta vez ha tenido claro lo que quería hacer en Sonic Forces, y eso se nota en su duración. Han ido al grano, sin rellenos ni experimentos raros. Puede que este sea el motivo por el que para superar la aventura principal no hemos tardado ni 3 horas. Esto no solo es decepcionante, sino que además nos deja con ganas de más Sonic (sobre todo el clásico). Son un total de 30 fases que, tras la pantalla de créditos, aún nos ofrecen varias horas de rejugabilidad. Entre ellas, conseguir las 5 monedas rojas, las 5 esferas Number y las 5 lunas de cada fase, misiones secretas o conseguir el máximo rango.

Llegados a este punto del análisis, podéis apreciar que Sonic Forces cuenta con varios puntos positivos, que en principio lo alejan de ser un mal juego y es así, porque es bastante entretenido. Sin embargo, a pesar de esto, no podemos negar un sentimiento de descontento con el título. Sonic Forces presenta un gran problema: su diseño de niveles.

En Sonic Forces, el diseño de niveles se ha simplificado en exceso, dando lugar a un juego bastante lineal en donde todo consiste en correr hacia delante sin pararnos a pensar un momento. Esta simpleza jugable choca con la pirotecnia visual de la que hace gala los niveles, haciendo patente el ¨lo que pudo haber sido¨. Un daño colateral de esta simplificación recae en el propio reto que ofrece en el jugador, ya que no hay caminos alternativos ni nos exige ser precisos, tan solo no parar.

El resultado de Sonic Forces es un juego bastante irregular. El título posee apartados muy buenos, algunos incluso de sobresaliente, pero fracasa en otros imprescindibles para un título de plataformas, como su diseño de niveles, que no pone a prueba la habilidad del jugador. Es un juego entretenido, que engancha durante el corto periodo de tiempo que aguanta la aventura principal dado su frenetismo perom una vez finalizada, solo le sabrán sacar partido los fans acérrimos al personaje.

Comentarios
  1. 1.
    Quería hacer también un comentario sobre el DLC de Shadow pero no quería incluirlo en el análisis. Este DLC solo incluye 3 fases que duran 15 minutos pero sus niveles posiblemente sean los mejores de todo el juego.