Un juego con un solo nivel y una sola acción disponible. Pero Beethoven… ¡¡¡Beethoven!!!

Shadow Archer es un juego de acción para la eShop de Wii U desarrollado por Ultra Dolphin Revolution que nos pone en la piel de un arquero de 8 bits que debe derrotar a tantos bichos como le sea posible solamente con sus flechas. Se trata de un juego muy simple, que apenas justifica su precio pero que tampoco es exactamente malo. Es… conciso.

Érase una vez un campo negro. Con árboles. Flechas. Enemigos. Fin.

Shadow Archer sólo dispone de un escenario, que es un fondo negro rodeado de arbustos verdes por el que pululan una serie de bichos ¿arañas? que no necesariamente te atacan, pero que por la cantidad llegan a acabar contigo sin querer. A estos enemigos hay que derrotarlos mediante las flechas que puede disparar nuestro arquero, de las cuales se dispone de un número limitado.

El juego consiste básicamente en disparar y matar a estos enemigos. Algunos nos dejarán corazones para recuperar el daño sufrido, flechas para rellenar nuestra reserva o poderes especiales limitados para atacar mejor a quien se nos ponga por delante. Aparte, conforme vayamos acumulando puntos a base de acabar con nuestros enemigos, estos se irán volviendo más agresivos y aparecerán nuevos tipos a los que derrotar. Y así, hasta el infinito.

Shadow Archer no tiene nada más. Le das al botón + y te pones a disparar como un loco contra los bichos, con la esperanza de batir tu récord anterior. Solo hay un nivel, solo hay un personaje (el arquero que parece una versión oscura de Link) y sólo hay un objetivo: Matar a la máxima cantidad de enemigos antes de que las hordas acaben contigo.

Es, por lo tanto, un juego infinito pero, a la vez, con muy poca vida útil. Una vez que has jugado 7 minutos, ya lo has visto todo. Y digo 7 porque es lo que tarda en acabar la pista que han puesto como música principal del juego, sin duda lo mejor de Shadow Archer.

Ludwig van Beethoven vs Shadow Archer

Podemos pensar que Shadow Archer es en realidad Ludwig van Beethoven que, a golpe de flecha, pretende desasnar musicalmente a ese montón de ignoramus musicales que pululan un mundo oscuro, que bien podría ser el nuestro. Cada disparo es en realidad una nota de ese tenso y épico tercer movimiento de la sonata op.27 nº2 en Do# menor, apodada por él “Quasi a fantasia” y por el resto del mundo “Claro de luna”.

Pero no, no es el primer y romántico movimiento el que nos acompaña, sino el tempestuoso finale. El famoso “Para Elisa”, atribuido originalmente también a Beethoven aunque con cierta polémica, es el tema encargado de ambientar el menú principal del juego (donde pulsamos +).

Me entretengo con estos desvaríos porque Shadow Archer no da más de sí. Si observáis el vídeo del gameplay que acompaña a este texto, ya lo habréis visto todo. Y, sin embargo, los controles responden bien, la música es buena (gracias otra vez, Beethoven) y te invita a echar aunque sea una partida.

“Aquí está la pieza musical, sin el tufillo a 8 bit”

En conclusión, con Shadow Archer tenemos un juego con un solo nivel, al estilo de los juegos de 8 bit más primitivos, con una buena música de Ludwig van Beethoven, con una sola acción (disparar flechas) y no mucho que hacer, más allá de disfrutar de la música.

Sin embargo, para escuchar la música podéis ir a youtube o una tienda de discos y escuchar alguna versión interpretada por un pianista de verdad, como Daniel Baremboin, Marta Argerich o Valentina Lisitsa, y ahorraros los 3 euros que cuesta este juego, que no llega ni a minijuego, por mucho que funcionen los controles o que el tercer movimiento de esta sonata de Beethoven sea una obra maestra atemporal (junto con el resto de la pieza musical).

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