Pajarraco rojo viajero espacial.

Red Game Without a Great Name es el segundo de los juegos “game” que iFun4All trae a Nintendo Switch tras Green Game. En esta ocasión los puzles tendrán un protagonismo más espacial y, al igual que ocurría con el anterior juego, solo puede jugarse con la pantalla táctil.

Red Game, el pájaro vuela

En esta ocasión, estamos ante un juego en el que nuestro personaje (el pollo robótico) avanza constantemente hacia una dirección para llegar a la salida. La pantalla, que es muy simpática, decice acompañarle en su viaje y, si se queda atascado en un lugar y “lo pilla”, arrivederci. Por lo tanto la premisa es simple, hay que ayudar a nuestro pajarillo a que llegue hasta el final sin que la pantalla lo atrape antes.

Nuestro poder reside en la posibilidad de teletransportar a nuestro mecánico amigo a cualquier otro punto de la pantalla que esté libre (no se puede llevar sobre una pared) arrastrando nuestro dedo desde su posición actual hacia la deseada. Pero un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y tendremos que estar vigilantes para que no mandemos al personaje hacia una trampa mortal, o bien por si hay que realizar una cadena de movimietnos rápida.

Muévete donde quieras mientras juegas donde quieras

El objetivo, como ya se ha dicho, es llegar hasta una caja al final, por lo que tendremos que tener al pájaro situado para que entre en línea recta con su paso normal. No hay excesiva dificultad en pasárselo, pero sí que la hay en conseguir los tres coleccionables de cada nivel. Frente al ritmo pausado y de puzle de Green Game, Red Game ofrece una experiencia más arcade que exige de nuesta habilidad con movimientos dactilares rápidos.

De nuevo, al igual que ocurre con su compañero, las siluetas y las sombras dominan su sencillo estilo gráfico. Con lo que sí hay que tener cuidado es con los dos grandes problemas del juego. Por un lado, las colisiones, ya que al estar chocándonos contra una pared puede que nos cueste salir de ahí algo más de lo esperado. Por otro, la repetición, ya que una experiencia así acaba siendo muy similar a lo largo de los niveles.

Pese a que es más repetitivo que Green Game, Red Game Without a Great Name puede recomendarse a más gente, por su carácter más inmediato que no obliga a pensar soluciones complejas ni a hacerse mapas mentales. De nuevo, una experiencia de móvil para partidas fugaces a un precio acertado, pero no consigue hacerse un nombre entre todo el catálogo de la eShop.