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Portal Knights

Tras su paso por otras plataformas, llega a nuestra híbrida de Nintendo Portal Knights, un RPG de acción y aventuras donde podremos dar rienda suelta a nuestra imaginación. Desarrollado por Keen Games y distribuido por 505 Games, el juego nos ofrece un mundo abierto en el que solo nosotros somos los dueños de nuestro destino.

El éxito rotundo que ha cosechado Minecraft en todo el mundo ha resultado en que otros estudios se atrevan con su propia versión del juego. ¿Habrá conseguido Keen Games estar a la altura del famoso título de Mojang? Te lo contamos en las siguientes líneas…

¿Guerrero, guardabosques o mago?

Lo primero que debemos hacer al comienzo de nuestra aventura es, como buen RPG, escoger un rol. Tendremos tres roles a elegir: guerrero (luchan con espada y su ventaja es la fuerza), guardabosques (con un arco y destreza como punto fuerte) y mago (con una varita e inteligencia). Hay que decidir con sabiduría, ya que es lo que marcará el cómo a lo largo de nuestra aventura.

Aunque tampoco la elección será definitiva ya que, pese a que si elegimos, por ejemplo, un guerrero partimos con más fuerza y constitución (la vida, para que nos entendamos), también podremos aumentar el resto de atributos según vayamos ganando experiencia. Y, ¿cómo ganamos experiencia? Fácil, matando enemigos, cumpliendo misiones o picando piedra. Al fin podremos decir a nuestros padres que estamos cansados tras un día trabajando en la mina. Esto no es algo nuevo para los jugadores de Minecraft, ya que este juego consiste, básicamente, en picar piedra. Piedra o lo que se ponga por delante, claro.

También en Portal Knights todo es susceptible de ser picado. Podremos construirnos una casa ideal a partir de muebles que hemos ido robando por ahí. Esta es una de las razones por las que este título no es válido para cualquier jugador. O entras en la lógica de destruir-construir o el juego puede resultarte bastante tedioso. Por otro lado, el hecho de que el comienzo sea un poco caótico no contribuye de primeras a encontrar la motivación necesaria. Sin embargo, los comienzos siempre fueron duros y veréis como, poco a poco, según aumente el poder de nuestros atributos y adquiramos mejores armas, avanzaremos con más fluidez.

¡Dame un respiro!

La misión principal del juego es ir atravesando los portales para llegar a nuevos mundos. Para lograr nuestra hazaña y activar dichos portales necesitaremos unos bloques específicos para ello. En resumen, nuestro objetivo es sobrevivir en estos mundos hasta haber conseguido los materiales necesarios para seguir avanzando. Parece una misión sencilla, sin embargo, no creáis que lo tendremos fácil. Ahí están los enemigos para evitar que nuestro destino no se cumpla jamás. Y lo evitarán a conciencia.

Dejando a un lado que, lógicamente, hasta que no consigamos mejorar nuestras habilidades no seremos capaces de vencerlos con facilidad, a veces puedes acabar desesperándote, cansado de blandir tu espada a diestro y siniestro. No importa que tu objetivo en ese momento no sea pelear, los monstruos que tienes a tu alrededor no cesarán en su intento de perseguirte hasta la muerte. Literalmente, no te dejarán respirar hasta que hayan logrado vencerte. Esto puede llegar a resultar muy molesto cuando sucede incluso investigando el menú o hablando con otro personaje.

Esos personajes nos ofrecerán misiones a cambio de algún objeto o material valioso en nuestra aventura, aunque podemos continuar sin prestarles el mínimo de atención. Igualmente, se agradecería un cambio de música acompañando los momentos de más acción, aunque sí existe entre los momentos del día. Al igual que la música, los enemigos también cambian según si es de día o de noche.

Infinitas posibilidades

A medida que avancemos en nuestra aventura, más y más portales irán estando disponibles para nosotros. Cada vez que cruzamos uno de esos portales, se genera un mundo de manera aleatoria. A pesar de que cada uno de ellos no tenga una gran extensión, sí es cierto que la totalidad de mundos en su conjunto hace que nuestras posibilidades de exploración aumente exponencialmente. 

Además, a modo de Minecraft, no todo es picar y matar enemigos, ya que tenemos la posibilidad de adquirir propiedades. En dichos terrenos podremos construir nuestra propia casa a base de materiales que hemos ido recolectando. Estos mundos están desprovistos de enemigos, por lo que podremos despreocuparnos y dar rienda suelta a nuestra creatividad. Por fin podemos construir una mansión a nuestra medida mientras sentenciamos: “Antes todo esto era campo”. Eso sí, cuidado con jugar en modo portátil y perder la noción del tiempo. La batería se habrá acabado para cuando nos hayamos dado cuenta.

Quizá la falta de una historia eche para atrás a más de uno. Es cierto que, al cabo de un rato de picar -y picar y picar- el juego acaba resultando un tanto repetitivo. Sin embargo, tiene un apartado visual muy cuidado, lleno de colores vivos y texturas muy bien llevabas a cabo. Además, para aquellos que disfruten de este tipo de dinámicas, encontrarán en este título un imprescindible en sus consolas.

Sin duda, Portal Knights es un digno heredero de Minecraft y hará las delicias de más de un fan. ¡Atrévete a cruzar el portal hacia mundos inexplorados!

Nota Revogamers

Así picaba, así, así…

7

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Noelia González Ballesteros hace 12 meses.

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