Las plataformas más noventeras hacen presencia en Nintendo Switch con Pankapu, el guardián del mundo de los sueños

Pankapu es uno de esos éxitos que nació de la plataforma Kickstarter y que sin él, posiblemente, no hubiera visto nunca la luz. Todo ello con el aval de Square Enix Collective, para tener entre nosotros tras pasar por el resto de plataformas en nuestra Nintendo Switch de la mano de Too Kind Studio. Todo ello envuelto en un paquete que visualmente nos llama la atención y que nos disponemos a abrir en éste análisis en Revogamers.

El guardián de los sueños

Efectivamente, tomas el papel de Pankapu, guardián de los sueños y tienes que defender Omnia, el mundo de los sueños, de los hya’nagis, seres de las pesadillas, que intentan apoderarse de él. Esta es la fábula que le cuenta un padre a su hijo y que, con se nos intercala en la acción mediante escenas tipo cómic de manera que se unen el mundo real y el de fábula.

Y la verdad es que tanto el argumento como el aspecto gráfico como la ambientación musical obedecen a ese mismo fin, de modo que parece que somos parte de la fábula y no sólo que nos la están contando.

En el inicio, nuestro protagonista, Pankapu, tiene la forma de guerrero y además de saltar de plataforma en plataforma, disponemos de 3 opciones de ataque, espada lateral, espadazo desde arriba o lanzar la espada cual boomerang, pero esta última nos gasta la magia, que podemos conseguir bloqueando con nuestro escudo los ataques enemigos o recogiendo los Mudjins ocultos en cada nivel.

Todo ello se desarrolla en niveles que de primeras, no exigen gran dificultad, con pocos enemigos que tampoco son excesivamente duros ni variados (entre mundos algunos sólo cambian de color) lo que hace que pierda un poco de graia el desarrollo salvo por el factor de conseguir todos los coleccionables de cada nivel.

¡Dame todas las Égidas!

Lo visto hasta ahora nos deja un plataformas resultón pero al que le falta algo y por suerte ese “algo” nos llega cuando tenemos ya las 3 égidas del juego disponibles. De ese modo, podemos combinar la apariencia del guerrero con la de un mago y con la de un arquero, combinando las 3 según la plataforma, puzle o enemigo que tengamos enfrente.

Es por ello que, aunque la “chicha” de Pankapu tarda en arrancar, el juego que da el tener que cambiar de égida hace de Pankapu un juego muy entretenido. Eso sí, has de tener en cuenta que los jefes finales, por contraste con las fases del primer mundo son bastante complicados ya que exigen de una precisión extrema debiendo utilizar cada égida y cambiándola en cuestión de segundos para no morir en el intento. Todo un reto incluso para los más hábiles en esta clase de juegos.

En la parte técnica, como hemos dicho desde el incio, lo más destacable de Pankapu son los gráficos que parecen sacados de un cuento de hadas, mundos bien diferenciados y ambientados. La música sigue la misma tónica sin que sea memorable pero cumple con el objetivo de meternos en el cuento.

Es una aventura muy rejugable, ya que te picarás por encontrar todos los mudjins o las piezas que te aportan más magia o vida (totalmente necesarias para afrontar con éxito los jefes finales). De una primera pasada está en torno a las 10 horas, bastante más si lo exprimimos hasta conseguir el 100%, por lo que está bien compensada la calidad/precio del juego.

En definitiva, Pankapu ha llegado de tapadillo pero demuestra ser una gran alternativa en el catálogo digital de Nintendo Switch, con un desarrollo que de haber introducido más pronto el cambio de égidas le daría el punto necesario para ser un auténtico imprescindible. Aunque, a pesar de ello, bien merece una oportunidad.

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