Un simpático pueblo lleno de criaturas adorables.

Mononoke Forest es una nueva apuesta de adorables personajes y mucho color para la eShop de Nintendo 3DS. Gamedo ha desarrollado un título basado en la alegría y diversión para público de todas las edades y donde el objetivo final es conseguir la felicidad de todo el mundo, que nos llega de la mano de Rainy Frog.

Valora el poder la naturaleza

En un ambiente feliz y armonioso, pequeñas criaturas invisibles al ojo humano conocidas como mononokes se encargan de ayudar a que la vida de los pueblos sea próspera. Pero todo se lía cuando los malvados atacan y dividen a Cororo, el “súper mononoke” capaz de generar semillas que suben el ánimo y poder de los de su especie. Por lo tanto los pequeños héroes se ven en la misión de juntar de nuevo a su jefe, pero para tal fin necesitan el poder de la felicidad y, en el camino, hay que alegrar a la gente.

Poco a poco el juego nos va explicando las diferentes acciones de los pequeños mononokes. Durante el día exploramos y escuchamos las peticiones de la gente y por la noche, mientras los humanos duermen, nos toca actuar. Hemos de hacer crecer un pequeño pueblo satisfaciendo las necesidades de sus habitantes cultivando plantas, abriendo minas, recogiendo suciedad y otras tareas varias. Por lo tanto, esto es una lucha contra la tristeza de la gente y contra la maldad de los “hazard mononokes”, quienes quieren destruir todo lo puro del mundo.

Hay mononokes de muchas clases. Comenzamos con tres tipos de personajes, aunque poco a poco avanzando o explorando el mapeado añadiremos más a nuestras filas. En la noche tenemos que elegir nuestro equipo acorde a nuestras necesidades antes de comenzar “a jugar”. En las misiones principales se nos aconsejará un equipo a utilizar, pero cuando estemos realizando algún tipo de limpieza o captura libre, está en nuestras manos la elección. Nuestro objetivo en las fases es lanzar los mononokes de la pantalla táctil a la pantalla superior, juntándolos en parejas o tríos, con el fin de que hagan su acción en una zona del mapa (limpiar, crear vegetación, etc), espacio que se puede hacer más grande si se les asignan semillas.

Crea tu utopía feliz con Mononoke Forest

Lo bueno es que está pensado para todos los públicos, es decir, en las misiones no hay ningún tipo de presión de tiempo ni nada por el estilo y, en caso de que no completemos la misión correctamente, se puede intentar de nuevo al día siguiente. Sin embargo sí hay limitaciones, concretamente dos. Mientras lanzamos mononokes a la pantalla superior, otros salvajes van moviéndose, y si nuestro lanzamiento les golpea, pueden formar parte de nuestro equipo para usarlos en el futuro, pero solo el último golpeado se ofrecerá a unirse. La otra limitación es que hay un número determinado de lanzamientos y semillas para usar en cada fase. Como decimos, cada una puede completarse en varios intentos, pero siempre es mejor para la felicidad del pueblo y para nuestro tiempo hacerlo lo antes posible.

Los simpáticos mononokes comparten algo más con los Pokémon que el hecho de poder capturarlos y añadirlos a nuestro equipo (puede tenerse más de un mismo tipo, pero sin sobrepasar el tope a guardar máximo), y es que suben de nivel. Con esto, se hacen más poderosos, y pueden incluso evolucionar a otras especies con nuevas habilidades si se les da un buen número de orbes de felicidad que conseguimos al superar misiones. Y, por si fuera poco con los simpáticos protagonistas y sus acciones, también tenemos la posibilidad de ir mejorando la apariencia del pueblo construyendo nuevos lugares.

Todo es simpático y amigable, y los gráficos (ilustraciones 2D en un estilo “a lo 16 bits”) y la música van a juego con el resto de aspectos. Hay variedad en el diseño de criaturas, aunque en el apartado sonoro hay algo más de repetición. Las escenas de la historia se presentan en diálogos con bocadillos (en inglés) que utilizan los gráficos del juego, y en general es todo muy infantil y amigable, pero sin llegar a resultar demasiado básico.

Mononoke Forest es un título encantador, agradable y apto para todo el mundo. La frustración puede llegarnos si erramos al lanzar un mononoke un poco al mover de más el lápiz en la pantalla táctil, pero como insistimos, siempre puede repetirse. La idea de dejar el pueblo 100% limpio y verde más allá de la historia añade duración, aunque obviamente el planteamiento ofrecido crea sensación de repetitividad.  No obstante, hablamos de más de cinco horas de juego, y el factor coleccionable y la idea de dejarlo todo completo alargará mucho la vida del título.

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