Vuelve Conrad, 25 años después, como si el tiempo no hubiese pasado.

En el año 1992 apareció en diferentes plataformas (1993 en Super Nintendo) un juego que a día de hoy sigue dando que hablar. Es cierto que los tiempos han cambiado y hay ciertos aspectos del juego que pueden parecernos caducos, pero es que Flashback fue un adelantado para su época. Estamos ante un título que no solo ha sabido envejecer bien, sino que tiene detalles que siguen impactando al jugador.

25 años no son nada

Si algo funciona es mejor no tocarlo, y si se hace que sea de forma leve, que no modifique esa esencia que hizo a ese producto algo grande. Con esta premisa, vuelve Flashback a nuestros días. Un juego que hoy tiene mucho que ofrecer, un adelantado a su tiempo que vuelve a convertirse en imprescindible, 25 años después.

Hace algunos años se lanzó un remake que, si bien era una gran actualización en el aspecto gráfico, no convenció ni a público ni a crítica. Es por ello que, con motivo del 25 aniversario, se decida volver a los inicios, obviando por completo el título que apareció en 2013. Personalmente, creo hubiese estado bien meter ese juego en la colección aprovechando las bodas de plata de Flashback.

En el caso que hoy nos ocupa no estamos ante un remake, sino ante un port que añade algunas mejoras gráficas y de sonido, pero que en muchos casos son casi inapreciables y, quizás por eso, nos damos cuenta de lo grande que fue en su día este juego. Los aspectos más destacables de la nueva versión no pasan por el lavado de cara, sino por la inclusión de tutoriales y niveles de dificultad.

Tomaremos el papel de Conrad B. Hart, un joven científico. La primera cinemática (esto ya era toda una revolución en la época) nos muestra a nuestro personaje huyendo de nuestros enemigos en una moto futurista. Tras ser alcanzado  por un disparo, aparecerá en mitad de una selva sin recordar absolutamente nada y sin saber quien es. Abriremos el Holocubo, una proyección del propio Conrad que le dará las primeras indicaciones para arrancar esta apasionante aventura.

Nada más empezar, ya nos damos cuenta de la libertad que ofrece este juego. Flashback es un título muy abierto, poco lineal. Es probable que al principio te encuentres un poco perdido, no solo por la similitud de las pantallas, sino porque cuesta pillar el punto a las acciones que nuestro personaje realizará, pero te garantizamos que al poco de empezar a jugar dominarás el control sin problema. Además, una de las novedades más importantes que se incluyen en el juego moderno, es la inclusión de un tutorial que desde el principio nos explicará las acciones que realizará cada botón de nuestro mando.

Uno de los aspectos que más llama la atención son las animaciones de nuestro personaje. Cuando en 2018 te siguen pareciendo alucinantes, es porque lo que se hizo a principios de los 90 no era normal. Estamos ante uno de los primeros juegos que utilizó la captura de movimiento para crear las animaciones y, no cabe duda que se hizo de manera increíble cuando hoy día nos sigue sorprendiendo.

Clásico o moderno, he ahí la cuestión

Como ya hemos dicho anteriormente, las principales novedades pasan, aparte de los filtros de imagen y remasterización de sonido, por meter diferentes niveles de dificultad y tutoriales. En el aspecto gráfico, el modo Moderno nos ofrece una serie de filtros que hace que el juego se vea mejor, algo menos pixelado, pero todo sin perder la esencia del juego original. En cuanto al apartado musical, notaremos una mejora bastante apreciable en la banda sonora, que sigue siendo espectacular y que aparecerá de la nada en determinados momentos del juego.

Flashback es el típico juego de ensayo error en el que tendremos que morir para aprender. Ahora, en la nueva versión, podemos rebobinar hasta un punto concreto antes de nuestro error. La duración del rebobinado va a depender de la dificultad que seleccionemos. Tanto en modo Clásico como en modo Moderno, podremos elegir entre los diferentes niveles de dificultad: fácil, normal y experto, pero solo en la nueva versión tendremos la posibilidad de rebobinar. Particularmente, y teniendo en cuenta que es fácil morir en el juego, creo que la opción de volver a un punto anterior se agradece bastante, pero entiendo que para muchos se cargue la experiencia original.

Lo mejor de esta edición es que el modo Moderno ofrece una serie de añadidos que son interesantes para los nuevos jugadores, pero siendo fiel al título original. Luego, los más clásicos, siempre tendrán la opción de toda la vida, más compleja y que hará volver a disfrutar como antes.

Flashback: 25th Aniversary

Queda claro que estamos ante una joya por la que no pasa el tiempo e incluso le sienta bien el paso de los años, pero si hay hay aspectos negativos que destacar. Tenemos que hablar de una mala traducción al castellano con bastantes errores. Aparte tenemos un precio, en digital, que puede echar para atrás a muchos usuarios, sin embargo, a favor tenemos una edición de lujo en físico que, por un precio bastante asequible, nos ofrece auténticas piezas de coleccionista.

Si tuviste la oportunidad de jugarlo, a principios de los 90, te encantará volver a ponerte en la piel de Conrad. Si, por el contrario, nunca has jugado a Flashback, llega la versión definitiva. Resulta curioso que con pequeños detalles hayan conseguido darle esa frescura, una puesta a punto que hace que el usuario actual pueda sentirse atraído, y todo sin darle de lado al jugador de siempre, que podrá revivir la experiencia de forma idéntica a la de hace más de 25 años, o con las ligeras mejoras que sirven para actualizar un clásico sin que pierda todo lo que lo hizo grande.