Llega la segunda entrega de esta saga de vikingos que luchan contra antiguas y oscuras fuerza que amenzan a todas las razas de su mundo.

Nos encontramos de nuevo con la amenaza de los Dredge, que pretende acabar con el mundo de The Banner Saga 2; me alegraría pensar que algo ha cambiado desde la entrega anterior, pero no es así, puesto que todos los aspectos que se comentaron en el análisis de la primera entrega de la saga siguen iguales. De hecho, si ya leísteis dicha publicación, aquí os encontraréis más de lo mismo. Si queréis conocer el punto de partida de este juego de estrategia por turnos, podéis leerlo aquí.

Continúa la historia

Para quien sigue la historia de la saga, sabe que la primera entrega acaba con una decisión importante. Pues bien, si no disponemos de los datos de guardado del anterior juego, al principio tenemos que tomar dicha decisión, que tendrá una gran influencia en el devenir del título. Al igual que en la primera parte, se pueden diferenciar dos líneas argumentales, por un lado, la relacionada con lo anterior y, por otro, la de un grupo de mercenarios.

The Banner Saga 2 es igual que el primero, tanto para lo malo como para lo bueno. Es por ello por lo que hay que empezar destacando que los fondos y las animaciones son uno de los puntos más fuertes del juego. Sin embargo, es una virtud que no se explota, ya que hay pocos vídeos y la historia se sigue presentando en cuadros de diálogo, perdiendo así el dinamismo que se puede ganar con algunas escenas animadas. En esta segunda parte continuamos tomando decisiones todo el rato, tanto en las conversaciones entre personajes como en el mapa, cuando sucede algún evento. No se trata de decir sí o no, pues ante cada problema se presenta un abanico de posibilidades que afectan a la moral, a nuestro ejército y a nuestras provisiones.

Que no decaiga la moral

De nuevo contamos con varios valores que influyen en el desarrollo de la historia y de nuestros personajes, aunque de todos ellos sigue siendo la reputación el único que realmente cuenta para poder hacernos más fuertes, así como para también para comprar provisiones y evitar que baje la moral, algo que tampoco influye mucho a la hora de combatir, pues seguimos pudiendo vencer al rival, y si no, siempre podemos bajar y subir el nivel de difcultad en cualquier momento.

Respecto al sistema de combate, seguimos en la misma línea, primero hay que romper la armadura de los enemigos para poder atacar a sus puntos de vida. En el campamento y en los pueblos contamos con la cabaña de entrenamiento para descubrir un poco más las habilidades de los personajes y hacernos más fuertes en combate. No obstante, la peleas resultan muy monótonas, pues con un poco de destreza no es necesario subir mucho de nivel para poder ganar con un poco de destreza, lo que hace que nos preguntemos qué gracia tiene.

Seguimos con la incomodidad

Para que nos acordemos de la primera entrega y no se nos olvide aquella maravillosa experiencia, seguimos con los mismos defectos del sistema de combate, y no es otro que la imposibilidad de volver atrás cuando realizamos una acción. En este juego no se trata de intentar no dar un paso en falso, sino, directamente, de no dar un paso, pues la simple acción de movimiento es irreversible y, si no llegamos al enemigo, calculamos mal o nos equivocamos con la pulsación de botones nos toca esperar al siguiente turno. Debido a cómo está diseñado el sistema de movimiento dentro de las batallas, esta equivocación en la pulsación de los botones es más frecuente de lo que parece.

En combate contamos con unos puntos extra que perminten añadir una ventaja tanto a los ataques como al moviento, además son los que nos permitirán ejecutar las habilidades de los personajes. Estos se agotan y se recargan al incio de cada batalla, pero cabe destacar que hay un cuerno vikingo que se carga conforme combatimos  y que nos permite recuperar estos puntos perdidos para poder realizar más acciones de este tipo.

En conclusión, The Banner Saga 2 sigue completamente la estela de la primera entrega, para los fans de de este tipo de juego es una buena opción, sin embargo, es un pena que dos de los aspectos más atractivos del juego, que son sus animaciones y, salvo ciertas incomodidades, su sistema de combate, no se exploten como es debido con un exceso de diálogo. Asimismo, es importante mencionar que en alguna ocasión el juego ha dado error o se ha colgado tras un tiempo en modo espera.

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