La Tierra está amenazada por los mutantes y para salvarla hay que bajar a las profundidades para combatirlos con todas nuestras fuerzas.

Con Blaster Master Zero, viajamos a un mundo futurista donde tienen lugar diversos desastres naturales que hacen que los humanos tengan que desplazarse para sobrevivir. En este se encuentra Jason Frudnick, que encuentra una extraña criatura a la que llama Fred y decide investigarla; pero un día Fred se escapa y nuestro héroe la sigue a lo desconocido, donde encuentra a SOPHIA III, un vehículo equipado y armado para combartir a los enemigos.

Arranca el motor y apunta

La historia de Blaster Master Zero comienza cuando el protagonista monta en el vehíulo SOPHIA III y empieza su aventura por las profundidades de la Tierra. En nuestro camino encontramos unos mutantes contra los que debemos luchar, pero no hay problema ya que vamos cargados con un potente arsenal con el que responder.  Tenemos a nuestra disposición un arma principal de uso ilimitado y otra secundaria que sólo podremos utilizar un número determinado de veces hasta que se recargue.

Al principio sólo disponemos de un láser de baja potencia y tres misiles. Sin embargo, a medida que avanzamos en Blaster Master Zero vamos consiguiendo mejoras que hacen que SOPHIA III sea imparable. Además de eliminar a los enemigos, estas nos ayudan a avanzar en el juego y poder llegar a nuevas áreas a las que en un primer momento no podíamos entrar debido a algún tipo de obstáculo.

Una estética retro

Blaster Master Zero está ambientado en una estética retro como los antiguos arcade, algo que sin duda atraerá a los más nostálgicos del género. En el juego hay diferentes áreas basadas en varios ambientes como una zona de agua, otra de nieve o un bosque. No hay excusa para perderse, ya que disponemos de un mapa que se va revelando conforme avanzamos y en el que se marca hacia dónde debemos ir. Cada región tiene sus propios enemigos, los cuales son cada vez más fuertes.

En el juego hay dos tipos de escenarios; aquellos que recorremos con el vehículo y otros a modo de mazmorra que exploramos con Jason. En estos últimos manejas al personaje principal, que cuenta con su propio arsenal. Nuestro héroe tiene también su arma principal y la secundaria. La primera se recarga con objetos y pierde esta carga si recibimos daños. La segunda no se descarga al perder vida, pero tiene un uso limitado y debemos encontrar repuestos.

Cuidado con los peligros mayores

En las mazmorras de Blaster Master Zero nos enfrentaremos a los jefes del juego, aunque en alguna ocasion el combate se dará mientras manejamos a SOPHIA III. Cuando los derrotamos obtenemos las mejoras tanto para el vehículo como para Jason. Estas van desde armas más potentes hasta mejoras del equipo (para llegar a zonas difíciles) y aumento de los puntos de vida. En estos escenarios también podemos encontrar un mapa de la zona para tenerlo entero sin tener que recorrelo todo y saber dónde están las cosas.

La dificulad del juego no es elevada ya que podemos recuperar constantemente puntos de vida y carga para el arma secundaria, que aunque se recarga sola, acelerar el proceso nunca está de más. Hay puntos de guardado por todo el mapa, ya que es verdad que podemos guardar la partida en cualquier momento, pero si nos echan una mano y lo hacen por nosotros la vida es más fácil. No obstante, si por desgracia perdemos todos los puntos de vida, volvemos al punto más cercado con todo al máximo.

En conclusión, Blaster Master Zero es una buena opción a un precio bastante asequible para rememorar los arcade de toda la vida. Si bien se echa en falta un tutorial inicial al principio del juego para poder guiarnos un poco, es un juego muy intuitivo y fácil de manejar, pues el mapa nos indica adónde ir; y también contamos con otras ayudas en el juego. Cabe destacar que la duración del juego es corta y hay que dosificarlo bien para que no se nos pase rápido, si además tenemos en cuenta que la historia es a veces algo confusa, sobre todo si no entiendes muy bien el inglés (o el japonés).