Seguir
Portada » Análisis » Análisis de When Ski Lifts Go Worng

Análisis de When Ski Lifts Go Worng

Ha llegado a la eShop de Nintendo Switch un juego que anteriormente vio la luz en móviles pero que Curve Digital ha sabido adaptar a la perfección a la consola híbrida. When Ski Lifts Go Wrong es un juego de construcción al más puro estilo Bridge Constructor (en Switch podemos jugar a su versión Portal) que, además de cambiar la ambientación y centrarse en deportes de invierno, añade el tener que manejar también a los muñecos que una y otra vez y de forma irremediable serán pasto de nuestras deficientes construcciones.

Vuelta de tuerca al género

Construir puentes y otros elementos que ayuden al desplazamiento, esa es la premisa del título que nos ocupa y tampoco es que sea nueva. Sin embargo, nunca nos habíamos visto en la tesitura de tener que realizar estos trabajos en la nieve, con todo lo que ello conlleva.

Ahora, además de puentes y rampas, algo a lo que ya estábamos habituados, también habrá que crear teleféricos y telesillas, y eso será harina de otro costal. Nuevas instalaciones donde los postes, las poleas y los cables serán el pilar fundamental y que se mezclarán con otras no dependientes de motores pero que sí obedecerán las leyes físicas, como casi todo en este juego.

Será precisamente la física (y la gravedad) la culpable tanto de la diversión como de la frustración. When Ski Lifts Go Wrong es un título exigente que hará que a veces os saltéis una fase por no dar con la tecla adecuada, pero que por suerte cuenta con un completo tutorial donde aprender los pormenores de este oficio (el de constructor de teleféricos, claro). Es verdad que no es tan pormenorizado como, por ejemplo, el de los Bridge Constructor, donde además se nos enseña sobre determinados principios y leyes fundamentales así como cómo aplicarlos en el juego, pero está bien. Las pistas o consejos en las fases tampoco habrían estado de más y habrá quien las eche en falta, aunque que no estén hará que nos devanemos más los sesos.

Fuera de ello, además de crear y aprender por la fuerza (de la gravedad, ¡ja!) que los triángulos son más importantes de lo que creíamos, aquí también tocará deslizarse y ser partícipes de nuestros propios inventos. Esquiando, con la tabla de snow, con la bici o encima de una motonieve, así nos moveremos por unos mapas en 3D con jugabilidad en 2 dimensiones donde, una vez acabada la faena como ingenieros y constructores, tocará calzarse el mono de deportistas, y las botas de nieve, los guantes, el casco… Tan importante será crear una rampa como saber tomarla, ya que aquí manejaremos la dirección, movimientos y saltos de los personajes, incluso habrá que estar muy atentos a con qué ángulo aterrizan. No es tan realista como en juegos de snow o esquí, pero tiene su miga.

Temporada baja en modos

When Ski Lifts Go Wrong cuenta con más de 50 escenarios que completar en su modo Campaña para un jugador. Estos, a su vez, tienen distintos desafíos tanto obligatorios como opcionales. El obligatorio suele ser llegar a la meta o hacerlo habiendo recogido antes una estrella, y los opcionales, más enfocados a quienes busquen un reto mayor, varían entre acabar con un presupuesto determinado (cada tablón que coloquemos cuesta dinero), recoger por el camino una medalla, o que nuestra estructura no sobrepase cierto porcentaje de tensión.

Son bastante variados y cuentan con elementos, como rocas flotantes, que no se rigen por ninguna ley natural pero que hacen que nos encontremos con un reto diferente al que estamos acostumbrados. Además, visualmente, aunque nos encontramos con un título que se apoya en el lowpoly (bajo poligonaje), consigue no aburrir, algo difícil hablando de nieve, mostrando escenarios a veces nevados, otras más de pueblo montañés, algunos más rocosos…

Junto a este modo Campaña se encuentra el Modo Libre, es decir, el editor de niveles. Tiene todo lo que necesitéis y podréis, como el resto del juego, controlar todo mediante el uso del mando o de la pantalla táctil, siendo ambas opciones igualmente válidas (mejor que en los Bridge Constructor con mando, chapó). El gran pero viene a la hora de darle una utilidad, ya que, al menos en Nintendo Switch, única consola que ha visto el lanzamiento de este título, no podremos compartir o descargar las creaciones de otros usuarios. Por lo tanto, su atractivo se centrará en probar nosotros mismos, o un amigo, en el mejor de los casos, la pista que hayamos diseñado con más o menos esfuerzo y dedicación.

Una lástima, ya que habría alargado la vida del juego ad infinitum, como también habría ayudado el hecho de que contara con algún tipo de faceta multijugador.

When Ski Lifts Go Wrong, pese a todo, es divertido y desafiante. Ha sabido innovar, poco pero lo ha hecho, en un género que no parecía dar para mucho más, algo que habla muy bien de sus desarrolladores, Hugecalf Studios. Su falta de opciones a la hora de compartir nuestros propios niveles o de descargar los de otros lastra mucho su duración, aunque tampoco es manca, sobre todo si queremos completar todas sus fases al 100 %.

Resumen
When Ski Lifts Go Worng no inventa casi nada pero sí se ha permitido innovar en cierto grado. Divierte y reta a partes iguales, aunque le faltan modos.
7
Bueno
Escrito por
Señor Bichos para ti.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Marcos Catalán hace 3 meses.

Debes estar registrado para responder a este debate.

Contraseña perdida

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.