Hay pocos juegos valientes y Star Fox Zero es uno de ellos. Consigue con maestría sublime llevar el control de los juegos arcade a otro nivel, haciéndote sentir parte del Arwing, demostrando que el concepto de Gamepad no era erróneo y que necesitaba un juego como éste que sacara todo lo bueno que tiene dentro. Un verdadero imprescindible.

Ya tenemos en nuestras manos uno de los lanzamientos del año y con él nos viene uno de los análisis más esperados en Revogamers, ya que se trata de la vuelta a una consola de sobremesa de una de las sagas más queridas Star Fox, que nos había dejado sin su presencia en sobremesa desde la época de Gamecube, aunque esta generación ya pudimos reengancharnos a la saga con el remake de Star Fox 64 en 3 dimensiones que salió en los inicios de nuestra querida 3DS.

Por todo ello, desde que supimos en el E3 de las manos del propio Miyamoto que una nueva entrega de nuestro zorro favorito estaba en camino, los fans que lo seguimos desde la época de Super Nintendo no hacíamos más que soñar con lo que nos podría ofertar una nueva entrega en HD.

El espacio en tus manos

Las expectativas estaban en lo más alto, máxime cuando supimos que Nintendo se había apoyado en Platinum Games, autores de dos exclusivos y, para muchos, juegos de culto de la consola: Bayonetta 2 y The Wonderful 101, que ya nos habían enseñado lo que podía llegar a ser un gran juego de acción en Wii U.

Sin embargo, los primeros videos reflejaban todo lo contrario a lo que esperábamos ver, con escenarios que parecían vacíos e impropios del nivel acostumbrado, además de con nuevos vehículos que parecían de todo menos divertidos. Todo ello nos parecía inverosímil estando quien estaba por detrás de este juego y, tras las primerasimpresiones aquí en Revogamers, pudimos comprobar que había algo más, algo que necesitábamos corroborar con este análisis y decidir así si este Star Fox Zero cumplía nuestras expectativas y se conviertía en uno de los grandes de Wii U.

Escuadron Star Fox: ¡A punto!

Para quien no conozca esta saga, este juego puede ser un buen inicio porque retoma la historia donde lo dejó el juego de Super Nintendo, con las guerras Lylat. Tomamos el papel de Fox McCloud, que lidera el equipo Star Fox, como ya lo hizo su padre, contra el malvado Andross, para lo cual recoge el encargo del General Pepper y, junto a 3 compañeros de aventuras, Peppy, Falco y Slippy surcará la galaxia para conseguir que el mal no se haga con el poder.

Los 4 forman el escuadron Star Fox y, de nuevo, iniciamos en Corneria nuestra aventura, como ya hiciéramos antaño. Manejamos a Fox, pero tenemos en pantalla a los otros 3 miembros, los cuales nos irán ayudando en el transcurso de la aventura.

Pronto comprobamos como las bases del juego se mantienen, ya que además de acabar con los enemigos que nos salen al paso, debemos ayudar a nuestros compañeros de los ataques que sufran siendo determinante la solución a esta clase de retos para poder acceder a las diferentes rutas que nos van apareciendo en cada nivel.

El planteamiento es muy arcade, como lo ha sido siempre. Esto es, debemos acabar con los enemigos sin que nos maten hasta llegar al jefe final de nivel. Normalmente, los planetas se desarrollan en 3 fases que son continuas, sin parones en el desarrollo más allá para que nos den la puntuación de cada fase, y en el camino podemos ir recogiendo ítems: bombas, potenciadores de disparo o pasar por anillos, los plateados  nos recargan la vida y los dorados, que cada 3 nos otorgan una nueva.

Algunos de estos están a la vista y otros sólo aparecen una vez destruimos a determinados enemigos o partes del escenario, lo que nos obliga a dispararlo todo. También podemos recoger anillos dorados con medalla o incluso, en determinadas, fases monedas plateadas, que sirven para ir desbloqueando extras.

Con ello, el factor de rejugabilidad está garantizado y tus piques para aumentar la puntuación y conseguir la copa de oro en cada nivel, también. Hasta aquí poca novedad en el frente porque podríamos estar ante cualquier juego de Star Fox con esta descripción, lo cual es bueno pero todos esperamos alguna sorpresa y ésta nos viene por el sistema de control.

La mano de Platinum

Si hay algo que caracteriza los juegos antes mencionados de Platinum Games para Wii U es que en ambos casos son juegos de acción trepidante donde el control es el gran protagonista. En The Wonderful 101 se hace un uso magistral con el Gamepad aunque el tener que dibujar cada arma hizo que más de uno desesperara y, en el caso deBayonetta 2, es una obra maestra que hace que sea accesible a cualquiera pero difícil de dominar por su profundidad.

Pues bien, podríamos decir que en Star Fox Zero Platinum Games y Nintendo han conseguido unir ambos conceptos para demostrarnos por qué Wii U es una consola única capaz de ofrecernos experiencias de juego que van más allá de lo que el resto pueden ofrecer. Es todo aquello que nos prometió Miyamoto en el E3, porque ofrece un uso único del Gamepad y tiene esas señas de identidad que nos encantan de nuestra bruja favorita, es decir, exigente inicialmente, pero muy profundo según se desarrolla.

Antes de explicaros qué se siente, indicaros que también existe la opción de elegir el control tradicional si os asusta este nueva control, yo lo hice para el análisis en un par de fases tras la primera vuelta del juego y es ahí cuando te das cuenta de la grandeza del invento que tienes entre manos. Pensarás que por qué nunca a nadie se le había ocurrido algo tan perfecto.

Este matiz consigue dar un vuelco al concepto de juego arcade que siempre ha representado Star Fox, ya que lo acerca al concepto de simulación por la profundidad del mismo, necesitando de todos tus sentidos alerta para conseguir superarte y hacer algo más que disparar y esquivar disparos enemigos.

Vayamos por partes. Inicialmente podemos hacer los movimientos propios de la saga. Disparamos con ZR, lanzamos bombas, y pilotamos esquivando mientras usamos el tonel, aceleramos para evitar chocar o frenamos para acabar con los enemigos que nos persiguen.

Todo ello lo hacemos mientras nos movemos con el stick izquierdo, de nuevo nada nuevo en el horizonte para los veteranos con Fox. La novedad viene porque en la televisión lo que vemos es una visión casi de película de lo que está sucediendo ya que la verdadera acción está en nuestro mando.

Ahí, mediante el control de  movimiento, movemos la mirilla de nuestro Arwing para poder atacar a los enemigos, siendo ese movimiento totalmente independiente al de la nave, de modo que la nave puede tener una dirección y nosotros mover con el mando la mirilla en otra, para poder atacar a los enemigos que nos acechan por todos los lados.

Y no sólo eso, sino que, al más puro estilo de la aplicación para Wii U del Google Street View, podemos girar el mando sobre nosotros mismos a la derecha, izquierda, arriba o abajo. Para ilustrarnos con un ejemplo que todo el mundo entenderá, es como manejar el arma del Halcón Milenario de Star Wars, con independencia de a dónde dirijas la nave, tus disparos también tendrán su propia dirección, pudiendo fijar la mirilla sobre los enemigos si pulsamos ZL, para ayudarnos en nuestra tarea.

El nivel de precisión que se consigue una vez se domina es tal que, tras pasarte el juego, la segunda vez que hagas las fases iniciales pensarás que estás ante otro juego, porque la curva de aprendizaje aquí se centra no tanto en el juego sino en ser capaz de dominar el Gamepad, obteniendo resultados cada vez más positivos cuanto más juegas, para empezar a superarte a ti mismo e ir consiguiendo todos los extras de cada fase.

En este mismo concepto se enmarca el juego cooperativo local, ya que uno de los dos posibles jugadores se encarga de manejar el Arwing mientras el otro se encarga de los disparos, pudiendo utilizar como segundo mando tanto el Wiimote con el nunchuck como el Pro Controller de Wii U.

Como suele suceder en estos casos, todos se vuelve más divertido al compartirlo, y algo más sencillo también ya que te puedes centrar en una de las 2 tareas, ideal para quien le cueste hacerse con todo a la vez o para quien juego con niños.

No obstante, para los más miedosos con el control existe un tutorial al inicio para poder acostumbrarte tanto con el Arwing como con el resto de vehículos. Estas fases, las cuales nos saltaríamos en otros juegos, también son divertidas, debiendo recoger monedas en primer lugar para luego acabar con la misión encomendada en un tiempo determinado, lo cual se convierte en un reto interesante que también disfrutarás para superarte.