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Análisis de Mutant Year Zero: Road to Eden – Deluxe Edition

Son varios los títulos de estrategia que tiene a su disposición Nintendo Switch, muchos de ellos auténticos imprescindibles. Es por ello que el anuncio de la llegada de Mutant Year Zero: Road to Eden – Deluxe Edition supuso una enorme noticia. Un título desarrollado por The Bearded Ladies Consulting, estudio integrado por algunas de las personas involucradas en las sagas de Hitman y Payday, y que se estrenó originalmente a finales del año pasado cosechando una gran cantidad de elogios.

Pero no se trata solo de una adaptación del juego a la consola híbrida, sino que este es el lanzamiento de una versión completa que incluye Seed of Evil, expansión estrenada de forma paralela a esta edición. Es por ello que iba a suponer para muchos una excelente oportunidad para adentrarse en el mundo de mutantes que ofrece. Y decimos iba porque el resultado final tiene más oscuros que claros en lo técnico, pasándole por desgracia una mayor factura de lo que debería.

¿Habéis visto otro pato?

Dejando sus contras para más adelante, Mutant Year Zero: Road to Eden tiene muchas, y buenas, cosas que ofrecer. En primer lugar, estamos ante una historia y ambientación situada en un futuro posapocalíptico donde un grupo de mutantes vive recluido y rodeado de peligros, sin mayores aspiraciones hasta que descubren indicios de un posible lugar al margen de estos horrores. Una premisa que no es más que un mero aliciente, aunque a su favor tenemos que destacar unos personajes y diálogos realmente divertidos.

Bormin y Dux son los mutantes con los que comienza la aventura, un dúo al que pronto se le van sumando otros personajes, aunque solo puedes llevar hasta tres. Así, mediante una jugabilidad basada en el sigilo, la exploración y la estrategia táctica por turnos, al más puro estilo XCOM, toca guiarlos por el yermo.

Por una parte, la exploración en tiempo real te permite moverte con total libertad, pudiendo desplazarte incluso con sigilo para evitar ser descubierto. Mientras que una vez vislumbrado el peligro, puedes ir directo a la acción – error –, sortearlo en el caso de que exista alguna ruta que lo permita o desperdigar al grupo por diferentes partes del escenario para tener la máxima ventaja táctica al comenzar el combate. Decir que la transición entre ambas partes es completamente instantánea, lo cual hace todo más orgánico y fluido.

Mutant Year Zero: Road to Eden

Comenzada la batalla llegan los turnos, disponiendo de varios puntos que consumen las diferentes acciones posibles, como disparar, lanzar granadas o desplazarte. Como no puede ser de otra forma, antes de efectuar cualquier acción tienes que tener muy en cuenta todos los factores, desde la cobertura, balas cargadas en el arma o si el disparo o cambio de posición pueden delatar tu presencia. De hecho, existen armas con disparos silenciosos, todo un acierto.

Adaptarse, improvisar, vencer

En líneas generales, puede parecer que existen muchos factores a considerar y, en efecto, así es. Sin embargo, la mayor virtud de Mutant Year Zero: Road to Eden está en que hace todo ello tan simple como gratificante. Si te paras a leer mínimamente el estado de la batalla no solo no vas a familiarizarte rápidamente con el juego sino que no tardarás en desenvolverte y probar diferentes estrategias. Algo que juega a favor de ello y dinamiza cada combate son los elementos destruibles, como barreras o casetas.

Además, dispones de varios niveles de dificultad para hacer la experiencia lo más adecuada posible, incluso existe la opción de muerte permanente. Pero no te confundas, aún en su dificultad normal, la más baja, se exige un mínimo de estrategia para poder avanzar satisfactoriamente. De hecho, no solo es recomendable afrontar todos los combates sino que es casi necesario explorar lugares secundarios para poder plantar cara a los siguientes retos, algo que incluso podría considerarse una limitación. Sobra decir también que eludir de manera sigilosa los combates no se recompensa.

Mutant Year Zero: Road to Eden

El sistema de progresión es bastante efectivo y requiere también un cierto cuidado. Los personajes van adquiriendo experiencia tras los combates con la que desarrollar su capacidades a través de un pequeño árbol de habilidades. Gracias a este puedes incrementar su salud o desbloquear habilidades que usar en los combates. Si bien funciona, este sistema podría haberse profundizado ligeramente más.

De igual forma, con más acierto está todo lo relativo al equipamiento. Los personajes pueden cargar con dos armas, pudiendo alternarlas durante el combate, además de blindaje, un sombrero o granadas. Asimismo, las armas pueden mejorarse, incrementando sus estadísticas y añadiendo mejoras adicionales. La moneda de cambio para ello está en los diferentes tipos de chatarra que hay por el escenario.

Horas de diversión en el televisor

Todos estos elementos están combinados de una forma realmente esplendida, logrando que Mutant Year Zero: Road to Eden sea una propuesta realmente única y efectiva. A su favor también se encuentra no solo una correcta duración sino su expansión, la cual añade más horas de juego al finalizar la aventura principal además de un nuevo personaje jugable.

Mutant Year Zero: Road to Eden

No obstante, como ya advertimos al principio, encontramos en esta adaptación un pero realmente remarcable, sobre todo cuando el principal aliciente que puede existir para escoger esta versión se encuentra en la intrínseca portabilidad de Nintendo Switch. Pues, si bien desde el dock hay recortes a todos lo niveles, quedando una adaptación de la que solo podemos decir que es sencillamente disfrutable, fuera de él supone una auténtica poda.

Este bajón siquiera garantiza una fluidez perfecta, pues en determinados momentos, como las explosiones, los tirones se hacen palpables. Conscientes de las capacidades de la consola, no podemos exigir un fidelidad alta respeto a lo disponible en otros sistemas, pero sí mayor cuidado en su adaptación a la pequeña pantalla, más si cabe con Nintendo Switch Lite a la vuelta de la esquina. Más allá de lo bien o mal que luzca su apartado gráfico, con él quedan lastrados aspectos claves del juego como la identificación de recursos en el escenario o el tamaño de determinados textos, pese a ofrecer la opción de ajustar el de los subtítulos.

Pero donde más nos ha quedado claro la falta de cuidado de esta adaptación está en la ausencia de música. Ha sido tras probar otras versiones donde nos hemos dado cuenta de que no es que tenga un pobre o nulo apartado sonoro, sino que todos los temas de fondo han desaparecido en Nintendo Switch.

Adaptación inconsistente

A la vista de lo descrito, si algo se puede decir de Mutant Year Zero: Road to Eden es que resulta sorprendente como la propia jugabilidad consigue en varias ocasiones echarse algunos de estos problemas a sus espaldas, algo que solo llega ha ocurrir cuando jugamos desde el dock. Dentro del género este es un exponente a tener en cuenta, en especial para todos aquellos que sientan una mínima atracción por el género, e incluso goza de cierta personalidad que le termina de hacerle ganar enteros. No obstante, no son pocas las pegas que ponerle a esta adaptación, la cual ni hace justicia al juego ni a la propia consola, y muchas de ellas son realmente clave para decantarte por esta opción en lugar de otras versiones.

Resumen
La acción por turnos de mutantes llega a Nintendo Switch con una adaptación que no le hace justicia al juego y la consola, sobre todo en el modo portátil.
6
Justo
Escrito por
Player, amiibo de mis amiibo y miembro 1999 del club de fans de John Boy.

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Wences A. Machado hace 1 mes.

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