Imagina Stardew Valley en el espacio. Eso es Farlands, un juego español de Jandusoft en colaboración con Eric de Leyendas y Videojuegos para ofrecer granjas con personalidad, muchos personajes y una historia por detrás con algo de moraleja.
Farlands y el arca de Noé
Por un módico precio, nuestro protagonista (a diseñar por nosotros) ha conseguido una nave para tener un pequeño planetoide en el que montar su casa y, aprovechando los recursos, pues ser autosuficiente. Sin embargo detrás hay un pequeño problema de manutención del mundo porque una gran megacorporación está exprimiendo de más los planetas, así que parte de nuestra misión es también crear un Arca en el que estén las especies y materiales de los diferentes planetas por lo que iremos (sí, podremos viajar) para así preservarlo todo y demostrarle a la organización de los Empíreos que el planeta es digno de ser salvado del capitalismo excesivo.
A la hora de jugar, tenemos el clásico sistema de diferentes herramientas para las labores de recolección de distintos materiales (y animales con red y caña), tres estaciones en ciclos de un mes y, aprovechando su ambientación, dar lugar a que varios cultivos y animales sean cosas inventadas o que mezclen conceptos que ya conocemos. A esto le sumamos un sistema de minas con muchos pisos en las que hay que desbloquear un punto de control que facilite futuras navegaciones.
El sistema de estaciones viene acompañado de días, y esto es un punto propio del género, pero que quizás agobie un poco (y una opción para cambiarlo habría estado bien). Los días avanzan sus horas mientras hacemos tareas, viajamos y conversamos, y tenemos que tener en cuenta que debemos dormir, pues si no a las 2:00 nos desmayamos y aparecemos en la cama más cercana solo con la mitad de estamina.
El tiempo es lo que más vale, como en la vida
Si somos capaces de hacernos al tiempo del juego, seguramente disfrutemos de todo su contenido, con planetas llenos de recursos, de personajes con los que hablar a través de diferentes opciones para mejorar la afinidad (e incluso casarnos). Quizás la diversidad de los planetas sea uno de los puntos más interesantes, aunque para movernos necesitaremos fabricar combustible, mejorar la nave y consumir muchas horas de viaje.
Rellenar el Arca es el objetivo final, aunque realmente solo tenemos que hacerlo algo más de 2/3, por lo que el 100% es algo que queda para los que quieran completarlo todo. Así que realmente, hay mucho que hacer, igual que ocurre con la decoración, ganar dinero y tener relaciones, pero lo que es necesario para avanzar es mucho menos. Eso sí, algo muy bueno es que las misiones vienen bien dosificadas y tenemos claro siempre lo que hacer, no tenemos un sinfín de tareas unidas que nos hagan perdernos un poco.
Tenemos historia, muchos diálogos muy bien escritos y varios eventos para darles efemérides a los distintos planetas. Todo para que se sienta vivo, teniendo en cuenta la dimensión de la aventura. Porque si vamos a pasárnosla, en unas 12 horas lo podremos hacer sin problemas, aunque en este tipo de juegos sabemos que queremos ir a más, decorarlo todo, mejorar relaciones y rellenar el Arca. Para jugadores habituales cumple muy bien, pero para novatos el tema del tiempo y quizás su estilo visual y sonoro sean barreras (ojo, el pixel art es simpático y cumple, pero no todo el mundo está dispuesto a introducirse así en un género).
Farlands es lo que se puede esperar de él, un juego de granjas en el espacio con distintos planetas, un buen sistema de recolección y relaciones sociales. No llega a ser nunca demasiado complejo ni nos agobia con mil peticiones, solo nos pone el tiempo y la estamina como restricciones para el progreso, y tenemos que medirlo bien. Además, actualmente hay pequeños bugs en las minas y en otros lugares (que se están ya corrigiendo), por lo que cuando llegue su próxima actualización la experiencia mejorará algo sin duda.
Versión analizada: Nintendo Switch (1.0.1) jugada en Nintendo Switch 2

