Presumiendo de ser exclusivo de la Nintendo Switch 2 y haciendo gala de un apartado artístico de escándalo que homenajea a las obras clásicas del anime, Orbitals fue anunciado en los pasados TGA. Meses después, aterriza en nuestras consolas demostrando que no solo es una cara bonita, sino toda una aventura para dos jugadores que merece tu atención.
Aquí hay espacio para dos
Orbitals es un juego de aventuras multijugador cooperativo en el que dos jugadores aúnan fuerzas, piensan en común y colaboran en multitud de situaciones y rompecabezas para seguir adelante. La historia del juego nos sitúa en el espacio en un futuro muy lejano, donde nosotros encarnaremos a Maki y Omura, dos jóvenes exploradores intergalácticos, cuya comunidad vive atrapada en una gigantesca nave espacial en medio de una tormenta cósmica. Nuestra misión será adentrarnos más allá de la tormenta y parar los acontecimientos que amenazan nuestra supervivencia.
Orbitals está pensado expresamente para que dos jugadores jueguen juntos, ya sea de manera local en una misma consola o juego en línea. Esto último con compañeros que ya tengan el juego o invitando a otros a jugar con una sola copia del juego mediante el pase de amigo. Y por último, se puede jugar en local con dos consolas compartiendo el juego mediante GameShare.
Ambos jugadores se verán envueltos en multitud de variadas situaciones, en donde deben saltar rodar y usar las herramientas variadas que encontramos, y vamos a usarlas de infinidad de maneras para ayudar a abrirnos paso desbloqueando caminos, protegiéndonos de peligros y manipulando complejos mecanismos.
Deberemos abrirnos paso también a través del espacio, pilotando una nave juntos, donde uno de los personajes se encarga de dirigir el movimiento de la nave y el otro de controlar la torreta. Juntos deberemos atravesar peligrosos campos de asteroides y enfrentar los diferentes mecanismos y puzles de defensa de las estaciones espaciales.
Un dúo estelar
Orbitals no ha ocultado en ningún momento sus influencias, de hecho, algunos de sus desarrolladores provienen directamente de Hazelight, estudio detrás del aclamado It Takes Two entre otras obras de temática y concepto similar.
Orbitals recoge el testigo de ese concepto, el de poner a dos jugadores a colaborar en una aventura de corte tradicional. Pero lejos de quedarse en una mera copia, es un juego que sabe aportar sus propias ideas y su sello de identidad, algo que queda patente tanto al ponerse a los mandos como al ver una simple imagen del juego.
En lo jugable, podemos esperar una propuesta accesible (ojo, no hay que confundirlo con un juego fácil), en la que tanto los jugadores experimentados como los más noveles pueden disfrutar y compartir la misma experiencia sin complejos. Todo ello gracias a unos controles más simplificados, basados en la ejecución y no tanto en la destreza y velocidad a los mandos, así como a unas herramientas que funcionan siempre de la misma manera, pero que pueden utilizarse para multitud de cosas, en lugar de contar con muchas habilidades distintas que dominar.
Vive el anime de Orbitals
Como ya veníamos anunciando, el apartado gráfico de Orbitals es un homenaje a las obras del anime de hace cuatro décadas, contando con personal de Patlabor en el diseño. Este cariño y sus influencias también se ven reflejadas en la jugabilidad, pues los movimientos de los personajes o las interacciones con el escenario se comportan igual a como lo hacían en las series animadas. El cuidado por el detalle es asombroso. El resultado son unos gráficos que nos dejan con la boca abierta y una ambientación que nos hace sentir que estamos viviendo dentro de un anime.
El apartado sonoro también es un homenaje a las obras de la época, con melodías y efectos sonoros que no parecen a ver acompañado al paso del tiemoo, incluido un maravilloso Opening. Tal es el mimo que se le ha dotado a todo el conjunto que hasta el doblaje cuenta con características típicas de aquel entonces, con esos tonos y esas pausas entre diálogos, es capaz de tocar la fibra a nuestra nostalgia.
En cuanto a la duración de Orbitals, pues este puede que sea el apartado más criticable, aunque para muchos puede que sea una virtud en un juego en el que sí o sí se necesite a alguien para completar el juego. Son 6 las horas necesarias para poder pasarse el juego y, aunque siempre es posible volver a acceder a los minijuegos coleccionables que nos encontramos a lo largo de la aventura, no cuenta con grandes incentivos para su rejugabilidad, más allá de jugar con el otro personaje o intercambiando roles.
Orbitals es una aventura apasionante e inolvidable. Con un apartado visual de otra galaxia hace imposible diferenciar entre estar viendo una animación y estar jugándola. Además de presentar un cariño y un respeto a todas aquellas obras a las que homenajea, tanto es así, que cuesta creer que el juego no haya llegada hacia nosotros a través de una cápsula del tiempo. Por si fuera poco, es lo jugable es un derroche de ideas y situaciones las más de interesantes y, sobre todo, divertidas. Sin duda, dentro de unos años, cuando echamos la vista atrás recordaremos a Orbitals como uno de los juegos con mayor personalidad del catálogo de la Nintendo Switch 2, que llega de manera exclusiva.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.1.0.)


