Portada » Análisis » Análisis de Pokémon Pokopia

Análisis de Pokémon Pokopia

Estamos en el aniversario 30 de Pokémon, y por tanto vamos a tener varias cosas para celebrarlo, siendo este Pokémon Pokopia que nos ocupa la primera novedad de la celebración (sin contar la vuelta de Pokémon Verde Hoja y Rojo Fuego).

Pokémon Pokopia Crossing Builders Valley

En una zona de la región de Kanto, un Ditto sale de su Pokéball tras no sabemos cuanto tiempo. Al despertar, descubre a un Tangrowth que era el compañero de cierto profesor y descubre que la zona está totalmente desolada, y que Pokémon y humanos no están por ningún lado. Sin embargo, gracias a su capacidad de recordar a su entrenador (el cual es la figura en la que nos transfortamos como avatar) permite a nuestro protagonista activar una Pokédex. A partir de ahí, otros Pokémon comienzan también a despertar, y todos tienen un mismo deseo: devolver el esplendor a la región para que Pokémon y humanos puedan vivir como en los viejos tiempos en los que Misty era líder de gimnasio.

Uno de los aspectos más importantes de Pokopia, para el fan de la serie desde sus inicios (o que haya jugado a los remakes de GBA o Switch) es que hay un factor nostalgia lleno de detallitos constantemente. Mención al Team Rocket, a personajes y zonas clásicas e incluso una relación directa de los Pokémon que encontramos con algunos entrenadores de la época de los juegos. Todo aderezado con la clásica cara de Ditto que el anime popularizó y un sistema de habilidades gracias a las cuales nuestro personaje aprende movimientos clásicos de otros Pokémon, algo que se utiliza para romper obstáculos, saltar (gracias Magikarp) o regar las zonas secas. Llegados a cierto punto, podremos incluso transformarnos completamente en ciertas especies para movernos por el agua o el aire para agilizar nuestra movilidad.

Pero, ¿de qué va esta movida de Pokopia? Viendo vídeos podemos pensar que es un Animal Crossing, un Dragon Quest Builders, un juego a lo Poképark, a lo Minecraft o incluso a lo Stardew Valley y eso es algo parcialmente cierto, porque coge elementos de todos ellos y los mezcla de una manera eficaz pero, sobre todo, sin fallos y rindiendo sorprendentemente bien. Nada se siente fuera de lugar y las únicas pegas son, por un lado, que al cambiar entre mapas (sí, hay varias zonas “grandes”) hay cargas largas; y por otro, que algunas tareas que podrían automatizarse con ayuda externa de la IA se hacen de manera algo más lenta de lo que nos gustaría.

Un juego muy diverditto

Así pues, estamos ante un juego en el que debemos distinguir varias vertientes. Tenemos la parte de historia principal con sus secundarias, en la que recibimos misiones que nos dan premios al completarlas y nos permiten conseguir nuevos Pokémon y avanzar más, dando detalles a la historia. Tenemos la parte de construcción, centrada en modificar el terreno y en coger materiales y con ellos construir casas, muebles, o coger bloques que podemos utilizar para colocarlos donde sea o también destruirlos si tenemos la habilidad pertinente (las cuales consumen PP que debe reponerse consumiendo bayas). Por otra parte tenemos el aspecto social, y es que para que aparezca cada Pokémon tenemos que crear su hábitat ideal para que llegue, luego cumplir una misión y, posteriormente, crear el ambiente que más le guste para vivir para que esté lo más cómodo posible (lo cual a veces crea incompatibilidades entre varias especies) en base a objetos de ocio, de decoración o preferencias de lugares y objetos que les gusta o no les gusta tener cerca.

En ningún momento el juego nos obliga a a dominar todas las vertientes para avanzar, pero sí que es cierto que sí nos piden un mínimo (para que así también aprendamos cómo funcionan y descubramos cosas del mundo). La exploración es bastante libre una vez hemos superado los compases iniciales y, algo después, no nos pone límites. Además, explorar nos permite conseguir objetos y pequeños detalles del lore de Kanto, lo cual anima a que nos movamos por diferentes lugares. Lo mismo ocurre con las diferentes zonas más allá de la principal, que están pensadas para que sean diferentes lugares útiles para el modo multijugador. En cualquier caso, mejorar los diferentes apartados sí que nos da recompensas, por lo que hay cierta motivación para explotar todo lo que se nos ofrece.

La parte multijugador nos da alegrías, pero también alguna tristeza. No hay multijugador de sofá (es decir, pantalla partida o con dos jugadores en una misma consola, por lo que se centra en jugar local u online con otros jugadores que tengan el juego. Con ellos podemos movernos por cualquier lado, acceder a la isla propia de cada jugador para personalizar o jugar juntos en la isla nube (una isla compartida entre un grupo de jugadores y que se puede jugar incluso en solitario si el resto no están, y donde aparecen Pokémon especiales como Suicune). La parte de GameShare permite ser un apoyo en la isla de decoración y en la nube, pero no unirse en cualquier lugar, lo cual nos habría gustado bastante ya que un cooperativo de sofá con un solo juego (aunque fuera con dos consolas) le habría sentado genial.

Pokémon Pokopia no es puntero a nivel gráfico, pero sí que está detallado en algunos apartados. Modelos en buena definición, buen uso del color y de los elementos y todo funcionando sólido como una roca en todo momento. La música, por su parte, es toda una delicia y una oda a la saga, con varios arreglos de temas clásicos que quedan muy bien de fondo. Los Pokémon tienen su grito clásico de los juegos (quizás sus “voces” nos habría gustado oírlas) pero en general todo lo sonoro es genial.

Por lo tanto, estamos ante una presentación que funciona muy bien con un juego que responde bastante bien y que sabe divertir y enganchar. Tiene ese factor que nos invita a explorar y a jugar un poco más y, si encima tenemos algo de nostalgia por Pokémon, nos va a parecer sobresaliente porque casi todo lo que hace lo hace bien. Eso sí, nos duele mucho que su edición física sea una Key Card, y es algo que no podíamos obviar en este texto por todos los coleccionistas que hay de la franquicia.

Versión del juego analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.1) 

Resumen
Pokémon Pokopia es una maravilla oculta. No reinventa la rueda, pero sí que es una propuesta muy sólida, variada y que tiene un gran nivel de fanservice. Como juego de franquicia es sobresaliente, y como juego en general es bastante divertido, aunque con algunos pequeños ajustes sería soberbio.
Bueno
  • Anima a seguir jugando.
  • LIbertad que nos permite no tener que hacer todo.
Mal
  • Automatizar tareas podría estar mejor.
  • Un multijugador local real le habría sentado genial.
8.5
Notable
Escrito por
Pikmin de nacimiento y strawhard de corazón, colecciono monedas DK por diversión.

¿Te ha gustado?

0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no es necesaria. Los campos obligatorios están marcados *

Usted puede usar estos HTML Etiquetas y atributos: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Contraseña perdida

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

Registrarse