Un gato boloncho y una diosa se unen para darle un giro a tu pantalla.

Puzzle Adventure Blockle llega a Nintendo Switch con la intención de darle un giro al género de los puzles (literalmente) a través de una presentación adorable, simpática y con fanservice. Estamos ante un juego muy japonés, con gatos por bandera y una jugabilidad muy pensada para el modo portátil, y pese a que puede parecer lo contrario, tiene perlas de calidad en su interior.

El viaje de un gato por el mundo

En la ciudad de los gatos, el alcalde decide que ya va tocando la hora de conquistar el mundo, pero con el amor de los gatos y todo eso, sin nada de guerras. Pero el alcalde es un vago, así que decide mandar a la aventura a uno de sus compatriotas, Kulu, para que consiga las 7 World Stones para conseguir el control total. Pero el simpático y “boloncho” felino no estará solo, sino que lo acompañará una semidiosa llamada Arika, que tiene el poder de girar escenarios.

Puzzle Adventure Blockle se caracteriza por ofrecer muchísimos niveles con puzles, concretamente ochenta, repartidos en diez mundos que van añadiendo poco a poco nuevas mecánicas y desafíos. Más allá de eso hay un pequeño mapa para movernos y observar el estado de nuestro progreso, y pequeños diálogos (en inglés) entre los niveles para ir avanzando también en esta disparatada historia.

Cada nivel tiene un objetivo muy sencillo, llevar a nuestro personaje desde el punto de origen hasta una puerta, en una habitación que suele ser cúbica. Para ello hay que mover al pequeño Kulu y girar el escenario con Arika, teniendo cuidado de no espachurrar al felino con objetos y de no hacer giros que nos puedan entorpecer. Obviamente no habrá que hacer simplemente eso conforme se avanza, ya que se van añadiendo complicaciones, como llaves para abrir la puerta o escenarios elementales.

Puzzle Adventure Blockle, un reto giratorio

Está claro que con paciencia todo es posible, y pese a que algún nivel puede hacernos pensar de más, no hay ninguno que se nos haga imposible tras unos momentos observando el escenario. Es por ello que cada fase tiene unos objetivos adicionales para buscar la solución óptima del puzle, como recoger ciertas piezas por el camino, tardar una cantidad de tiempo determinada o bien alcanzar la salida con un número máximo de giros de escenario. Estas metas van variando entre los niveles, y suponen un incentivo para superarnos y que no baste con ensayo y error para dejar bien completado el juego.

Y lo mejor de todo es que consigue enganchar. Parece simple y muy básico al principio, pero su progresiva curva de dificultad y el hecho de buscar la solución más eficiente para cada nivel nos tendrán dándole vueltas al coco (nunca mejor dicho) durante un rato. Además, el simpático protagonista y la colorida presentación nos invitan a quedarnos. No ocurre lo mismo con la música, pues es un tanto repetitiva.

En definitiva, Puzzle Adventure Blockle es ese juego que ves en la eShop, y algo de él te llama, pero no sabes el qué. Su principal problema es la feroz competencia que está llenando la tienda digital de la consola, pero su virtud es única: un juego de puzles que puede jugarse relajadamente y en cortos periodos de tiempo. Si te gusta lo que acabas de leer, es para ti.