Una aventura de amistad.

Llega a nuestras Nintendo Switch Troll & I, un juego con bastante polémica desde que fue lanzado en otros sistemas ajenos a la marca por su dudosa calidad, lo cual le hizo obtener unas críticas nefastas. Con su llegada a la consola de la marca nipona prometen resolver muchos de los problemas de aquellas ediciones. Veamos si su propuesta es capaz de divertir al jugador.

Una amistad inolvidable

La aventura de Troll & I comienza cuando nuestros protagonistas, Otto, un humano que vive con su tribu en el bosque sin contacto alguno con el resto de la humanidad (por lo visto, porque tiene que cazar su propia comida) y Troll, el troll de la aventura, se ven obligados a huir de su hogar por un ataque terrorista. No tardan en cruzarse y en forjar una inolvidable amistad.

Aquí comienza un juego basado en la cooperación entre estos dos personajes en donde, utilizando las habilidad de cada uno, tenemos que resolver puzles, combatir y, en definitiva, abrirnos paso a lo largo de la aventura. Lo cierto es que esta cooperación no funciona, ya que en lugar de servirse mutuamente, un personaje tiene que cargar con el otro para que este active un interruptor. En resumidas cuentas, podemos decir que esta es la mecánica principal del juego. Los puzles enrevesados y el ingenio de las diversas situaciones brillan por su ausencia.

Nos enfrentamos a muchos combates a lo largo de Troll & I. Podemos luchar controlando a Otto, pero su fuerza y resistencia no es muy elevada, por lo que controlarlo cuando los enemigos nos superen en número puede suponer perder la partida. En cambio, manejando a Troll somos casi invencibles y no agotamos recursos ni armas.

Ese es otro punto en la jugabilidad de Troll & I: la recolección de recursos y fabricación de armas. Encontramos una inmensa cantidad de objetos que recoger a lo largo de todos los escenarios. Con estos objetos podemos fabricar una variedad de armas y curas considerables. El problema aquí es que la función y cualidades de prácticamente todas las armas es la misma, por lo que da igual cual usemos.

Algo es algo

Troll & I no posee los gráficos más punteros de la actualidad. A pesar de esto no quiere decir que sean malos, ya que pocas veces de las que nos gustaría, vemos propuestas de este tipo que se desarrollen en entornos tridimensionales. Así que, aunque no destaque en nada cumple su cometido. Su problema radica en el diseño de prácticamente todo, que es muy feo. En cuanto al apartado sonoro, este pasa bastante desapercibido.

En cuanto a la duración esta ronda las 6 horas para superar la historia de amistad que nos cuenta Troll & I. Una vez terminada la aventura aún nos queda pendientes muchísimos coleccionables con los que dar vueltas por todos los mapas del juego. Personalmente dudo que muchos jugadores deciden completarlo al 100% de manera satisfactoria. El problema de Troll and I es que tiene muchos problemas.

 

Demasiado por corregir

Para empezar, contamos con una cámara que se sitúa muy cerca del personaje dificultando la visión del entorno. Este hecho se agrava más cuando controlamos a Troll, ya que este personaje posee un enorme tamaña y ocupa más de media pantalla.

La historia tiene una narrativa muy brusca. Básicamente en Troll & I nos cuentan la historia de compañerismo y amistad entre un troll y un humano, los cuales no son capaces de comunicarse entre sí. Los dos protagonistas van superando adversidades y forjando esta amistad, pero mientras tanto no parece suceder nada, la evolución de la historia se ha estancado desde que dio comienzo y la amistad se desarrolla atropelladamente, pasando de la desconfianza a un encariñamiento propio de dos enamoradas en el transcurso de un par de escenas.

No hemos terminado…

También hay que comentar que la jugabilidad de Troll & I es confusa. Avanzamos a lo largo de la aventura sin saber por qué ni a dónde vamos. Lo único que hacemos es seguir recto hasta el punto marcado en el mapa para interacción con algún objeto, con una constante oleada de enemigos que tenemos que derrotar aporreando un botón mientras manejamos a Troll, sin demasiados riesgos a perder.

Es poco benévolo con el jugador. No solo por las situaciones en el que somos acosados por enemigos sin cesar, sino, también, por lo pejiguero que es al tener que recurrir al intercambio entre los dos personajes, evitando que la función de cada uno quede bien definida. Y el colmo se lo llevan los puntos de guardado, que tras nuestra muerte nos obliga a repetir un largo fragmento del juego.

Esa es otra, porque en Troll & I vamos a morir constantemente y no por errores nuestros. Aunque hay mejoras con respecto al lanzamiento del juego en los demás sistemas, el juego se siente sin terminar, con muchos fallos y bugs. Hay cuelgues, bajadas en la estabilidad gráficas, nuestros personajes se quedan estancados en el escenario, los enemigos salen volando al infinito sin razón alguna, y para que seguir contando más.

En definitiva, el problema de Troll and I no solo es que presente una gran cantidad de problemas que arruinen la diversión por completo, sino la falta de talento en su desarrollo. El juego sale a un precio de 30 Euros lo cual supone una mala inversión con todas las alternativas de calidad que hay actualmente. Es duro escribir esto: Troll and I nos ha parecido uno de los peores juegos que hemos jugado en años.

 

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