¡Deme otro robot, por favor!

Los amantes del género Roguelike están de enhorabuena. Neurovoider, de Flying Oak Games llega a la consola híbrida de Nintendo después de haber salido en el resto de plataformas. Se trata de un título roguelike, un genero en los últimos tiempos bastante saturado, pero que pese a su repetitividad logra entretener y retar lo suficiente al jugador para volver a jugar, ¿que no os lo creeis? Seguid leyendo.

Con la repetitividad por bandera…

Nada más arrancar, el título ya empieza con su característica música techno a todo volumen. Ella sola nos mete de lleno ya en el frenetismo del mismo. Entre los menús, apenas hay transición, pasa de uno a otro instantáneamente. En 10 segundos, sin exagerar, estaremos jugando y, la verdad, ése es el objetivo.

Una vez echamos un par de partidas, puede dar la sensación de que estamos jugando a lo mismo una y otra vez. En cierto modo, esto es verdad. No hay mucha variedad de escenarios, pero con la opción de elegirlos más o menos grandes, con menor o mayor número de enemigos fuertes y lo mismo con los objetos, pese a que siempre estemos jugando en escenarios similares, se consigue paliar la monotonía.

El juego cuenta con 20 fases en las que, como he dicho antes, podremos elegir su extensión y dificultad, algunas veces podremos elegir una fase especial muy difícil que nos adelantará dos fases de golpe, además de poder conseguir, en algunas ocasiones, un objeto para saltarnos una fase. Cada cuatro fases, hay una fase de jefe con dificultad ya fijada. Las fases de jefe son extremadamente difíciles, ya que el jefe te ataca de varias direcciones al mismo tiempo y sólo se le puede dañar en el punto débil. Por si eso fuera poco, también hay enemigos molestando, casi nada.

… pero de la que no desespera

A pesar de la simpleza de los menús y el corto espacio de tiempo que transcurre hasta que comencemos nuestra partida, el juego tiene bastante configuración. Neurovoider cuenta, en su modo historia, con tres niveles de dificultad, según nuestra destreza en el género roguelike. Una vez escogida la dificultad, nos toca escoger robot. Hay un total de tres robots diferentes, cada uno con sus propias habilidades y armas: dash, rampage y fortress. El primero es el más veloz y cuenta con un sable laser, además de una habilidad para correr entre las balas enemigas sin sufrir daño. Rampage, por su parte, cuenta con una escopeta y puede potenciar su daño. Para terminar, fortress cuenta con un lanza cohetes y puede activar un escudo. Además, los tres robots cuentan con arma que dispara de forma automática con sólo pulsar el botón. Mucho cuidado con disparar sin parar, el robot cuenta con una barra de sobrecalentamiento y, si la dejamos en cero, tendremos que esperar a que se recargue para volver a disparar.

Además del robot, también tendremos que elegir una habilidad adicional entre 27 diferentes, una cifra nada despreciable. Las habilidades van desde aumentar la cadencia de disparo, detener el tiempo o restaurar un poco nuestra salud, por mencionar algunas.

Durante las fases encontraremos muchos objetos del escenario que se podrán destruir, y explotarán (sí, marcaros esta palabra, todo explota en este juego, enemigos incluidos). Además de “explotar” muchos también aplicarán un efecto en un área durante esa “explosión”. Ese efecto puede ser, parálisis o congelación, entre otros. Como se puede imaginar, se puede usar eso como táctica para frenar las oleadas de enemigos, pero mucho ojo, porque también afectará a nuestro robot si estamos cerca. Además después de “explotar”, tanto los objetos como los enemigos pueden dejar caer dinero en forma de cristales o potenciadores, los primeros nos recargarán la habilidad y los segundos podremos equiparlos o usarlos para mejorar nuestro robot una vez terminada una fase, ¡se le pueden cambiar hasta las armas!

Una vida más, ¡por favor!

Como veis, Neurovoider ofrece tanta personalización y partidas tan rápidas que compensan totalmente sus niveles y escenarios repetitivos, el juego es un roguelike de manual, pero no es de los que te desesperan con cada muerte, sino que te animan a mejorar y al tratarse de partidas tan rápidas, siempre hay tiempo para una más.

Además del modo historia incluye un desafío diario con puntuaciones en línea, que nos retará a mejorar la puntuación para subir puestos en la clasificación, ya que se puede intentar el desafío del día todas las veces que se quiera. El juego debe ganar muchos puntos con su modo multijugador, hasta con cuatro amigos, que por desgracia no he podido darle una oportunidad.