Roguelite místico de presupuesto justito.

Moon Hunters llega a Nintendo Switch tras salir primero en las consolas que prometía Kitfox Games, el estudio tras el juego, en su Kickstarter, porque sí, se trata de un título financiado mediante crowfunding hace 3 años. Se trata de un juego roguelike, o mejor dicho roguelite, el subgénero creado para definir esos juegos que no llegan a la complejidad de un roguelike, pero con los que sí comparten ciertos elementos, como la generación de escenarios aleatorios o personajes que evolucionan. A diferencia de muchos títulos del género, los cuales tienen lugar en el futuro y abusan de la música techno repetitiva, Moon Hunters nos ofrece una música mucho más tranquila y un entorno místico, pero en muchos aspectos no tiene nada que envidiar a otros exponentes del género.

¿Y la luna?

Nada más comenzar Moon Hunters tendremos que elegir uno de los cuatro personajes disponibles para jugar su historia, hay un total de seis, dos de ellos se desbloquean más adelante. Al comenzar la aventura veremos que se está preparando el festival de la Luna en las tierras de Issaria, pero durante la noche, con todo el pueblo preparado para verla elevarse, la Luna no aparece. Pronto descubriremos que todo esto es obra del culto del Sol, cuyos miembros quieren destruir la Luna, el festival y a todos los que la adoran e incluso a nosotros.

La trama es la misma con cualquier personaje, pero su final, o mejor dicho, todo su desarrollo variará según cómo juguemos y las decisiones tomadas. El juego puede parecer un tanto confuso al principio, pero una vez empecemos a avanzar y a conocer más detalles de la historia rápidamente empezaremos a ver cómo va encajando todo. El mapa del juego está dividido por zonas o fases, las dos primeras son iguales siempre y sirven de tutorial. Una vez comenzada la trama podremos elegir entre varios destinos, que una vez completados irán abriendo más.

¿Obrar bien o mal?

La interacción con el entorno es una de las cosas más importantes y mejor llevadas a cabo en Moon Hunters. Tras terminar algunas de las zonas o fases podremos acampar. En el campamento podremos realizar una serie de acciones como cocinar, descansar, cazar, mirar las estrellas o montar guardia. Todas ellas nos subirán estadísticas del personaje, diferentes dependiendo de cuál elijamos, pero sólo podremos elegir una cada vez. La parte negativa será que pasaremos una noche y antes se me ha olvidado decir que tras tres días el líder del culto al Sol atacará. Debo remarcar que morir te lleva al campamento, por lo que de perder la noche no nos salvaremos si perecemos.

En las diferentes fases habrá diferentes personajes con los que podremos hablar, algunos de ellos nos harán tomar una decisión y dependiendo de la opción elegida nos aumentarán unas u otras estadísticas y puede que también varíe nuestra reputación. Además, en algunas de las zonas o fases también encontraremos ciertos objetos que nos harán tomar una decisión, como por ejemplo: “Nos encontramos con una sopa, ¿decides comerla o mejor esperar a que alguien salga de la cabaña?” Ninguna de las decisiones es mejor o peor, simplemente, como he dicho antes, subiremos diferentes estadísticas y variará en un sentido u otro nuestra reputación, la cual quedará grabada para el recuerdo en la historia del personaje cuando termine la aventura.

¿Simpleza o poca variedad?

A veces, dependiendo de la zona, podremos toparnos con un mercader, el cual nos otorgará habilidades potenciadoras para el personaje, hasta 4 en total si contamos con el dinero que requieren.

Cada uno de los personajes cuenta con una cantidad diferente de puntos base en cada una de las estadísticas. Estos puntos, como he dicho antes irán subiendo según las decisiones tomadas durante la historia. El control es realmente sencillo, moveremos al personaje con el stick izquierdo, con el botón A interactuaremos con personajes y objetos y atacaremos usando los botones B, Y y X, cada uno de ellos realizará un ataque diferente dependiendo del héroe elegido. Los ataques pueden ser cuerpo a cuerpo, a distancia o con magia y como se puede suponer, si jugamos con un mago, es mucho más importante la magia que la fuerza, en cambio si usamos a un personaje fuerte, será al revés.

Excepto las ciudades y el campamento, el resto de zonas están infestadas de enemigos, algunos bastante más fuertes que otros, que deberemos eliminar y al morir pueden dejar caer dinero y salud. También podremos encontrar diferentes objetos, como cactus o piedras que al romperlas con un ataque dejarán caer dinero, salud y en algunas ocasiones un nuevo objeto con el que cocinar en el campamento.

Música para los oidos

Si algo destaca sobre el resto de apartados en Moon Hunters es su música. Es cierto que visualmente es bastante atractivo, con un estilo retro bastante bien llevado, la traducción al castellano es brillante, pero sonoramente está a otro nivel.

Los autores de esta magia musical son Ryan Roth y Halina Heron, bastante conocidos en el sector por haber trabajado en otros títulos de corte independiente. El juego cuenta con varios temas cantados que te meten de lleno en su estética mística. Desde luego, merecen mucho la pena escucharlos aunque no estemos jugando.

No todo el oro reluce

Si bien lo que llevo dicho hasta ahora pinta bastante bien, no debemos olvidar que se trata de un juego independiente y financiado mediante crowfunding. Este detalle pocas veces resulta un punto a favor para los juegos, vistos los precedentes de la plataforma Kickstarter. El dichoso presupuesto ha pasado factura a este juego.

La premisa del juego no podía pintar mejor, siendo sincero, la trama es bastante original, está bien llevada y “parece” variado. Es una pena que se haya quedado corto de economía, es algo que se nota en demasiados aspectos.

La aventura se puede completar en poco más de una hora. Es cierto que hay varios personajes diferentes y da pie a ser rejugado para tratar de conseguir un final diferente. Una vez completado dos o tres veces empieza a hacerse realmente repetitivo ya que estamos jugando los mismos escenarios una y otra vez. Se puede escoger empezar en una ciudad o en otra, pero en el fondo el mapa no es tan grande y las fases vienen a ser casi las mismas.

Al arrancar el juego te das cuenta de lo mal optimizado que está ya que cuenta con pantallas de carga bastante largas. Quizás para un juego que tenga que cargar modelados y mapeados muy complejos se puede llegar a entender, pero en absoluto es comprensible esta duración de las pantallas de carga en un título de estilo retro con escenarios bastante simples. Sólo he mencionado al escenario ya que básicamente es lo único que carga ya que cada vez que aparece una oleada de enemigos el juego sufre una realentización, imaginamos que para cargar a los enemigos. Además el título cuenta con algún que otro error en las colisiones, pero nada grave que impida disfrutarlo.

 

¿Honramos a la luna?

Después de las alabanzas vienen los palos y tras ellos la hora de hacer balance. Moon Hunters es un título que nos cuenta una historia muy interesante que, a pesar de durar poco más de una hora nos dejará satisfechos como si hubiese durado cinco veces más. Obtener el 100% del título nos puede llevar varias horas más, pero algunas de ellas serán ya agotadoras y poco satisfactorias por el hecho de estar jugando lo mismo una y otra vez. Lo ideal es darle una vuelta entera una vez cada buen puñado de días y de esta forma sí se hace un juego disfrutable.

Siendo sinceros las pegas de Moon Hunters pesan bastante en la balanza, pero, no lo vamos a negar, es un juego realmente interesante. No se trata de un juego perfecto, es un título independiente y, como todos, tiene pegas. En este caso el juego tiene tanta alma, transmite y cuenta una historia tan original y aliñada con una banda sonora magnífica que te hace olvidar su escasez de presupuesto.

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