Disparos, píxeles y muchos potenciadores.

Steredenn: Binary Stars es un título que pone en escena dos corrientes que están muy de moda: la vieja escuela, y lo procedural. Con ello se pretende conseguir frenetismo en varias partidas que sean no demasiado largas pero distintas entre sí, añadiendo además un estilo artístico propio de hace un par de décadas. ¿Funcionará tan bien como suena la obra de Pixelnest Studio? Vamos a verlo.

Naves con disparos y armas “cuerpo a cuerpo”

Pese a que los shooters de naves tuvieron una época en la que pasaron un poco desapercibidos, el boom de la distribución digital y de la vuelta a lo retro ha permitido que vuelvan a tener bastante presencia en los catálogos e las consolas. Tal y como son casi todos los títulos del género, la puesta en escena es rápida y directa y, sobre todo, requiere que miremos al escenario y a nuestra nave a la vez constantemente.

El desarrollo se va llevando a cabo a través de niveles de scroll horizontal en los que tendremos que esquivar y disparar a mansalva y, al final de los mismos, nos espera un jefe que nos hará pasar más de un aprieto. Sin embargo, derrotarlo nos ofrece un premio suculento además de la posibilidad de avanzar en forma de mejora, que puede tener relación con nuestro ataque, defensa o puntuación.

Un aspecto a tener muy en cuenta es nuestra vida, formada por una pequeña barra que aguanta algunos golpes. Completar un nivel la rellena completamente pero perderla nos hará volver a empezar desde el principio… del juego. Esto supone un reto de superación por parte del jugador, aunque también una posible frustración en más de uno. Un modo adicional nos permitirá enfrentarnos a jefes que hayamos conocido ya para aprender sus patrones e ir mejor preparados a sucesivas partidas, pero esa forma de jugar no es del agrado de todos.

No podrás soltar el mando en Steredenn

Nuestro camino será duro, pero iremos bien equipados. Nuestra nave cuenta con un disparo y un ataque secundario, que podrán ser cambiados por otros que encontremos por el escenario. Esto permite experimentar distintos tipos de disparo y de ataques físicos (42 en total) para encontrar el que más nos guste, y desear que sea siempre ése el que nos salga. Cada uno tiene una serie de ventajas e inconvenientes, y son otro elemento más que hace que cada partida varíe aún más.

Como buen arcade, las puntuaciones juegan un papel importante en este título para la rejugabilidad, ya que además son online, por lo que compararnos con otros siempre nos invita a superarnos/superarlos una y otra vez. Y bueno, como todo va de mejorar una y otra vez, siempre es mejor hacerlo con un amigo en cooperativo, en un modo más complejo en el que se comparte la vida.

Todo se siente rápido y fluido, y la presentación en pantalla llena de luces y colores nos mete más en situación. Puede que estés algo cansado de tanto juego pixelado, pero incluso si es así todo lo que ocurre en pantalla hará que no te des cuenta del estilo usado. La música suena bastante bien y crea la atmósfera espacial que esperamos que se genere.

Steredenn (que por cierto, llega en castellano) ofrece una presentación, dificultad y rejugabilidad propia de hace varios años, pero con una jugabilidad algo más moderna. Su variedad de armas y de naves, así como la generación procedural, permiten que sea todo lo eterno que tú quieras. Sin embargo, si la impaciencia no es tu aliada, puede que debas evitarlo.

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