Seguir
Portada » Análisis » Análisis de Katamari Damacy REROLL

Análisis de Katamari Damacy REROLL

Llega a nuestras Nintendo Switch la remasterización de uno de los grandes clásicos de los videojuegos: Katamari Damacy, la primera entrega de una saga nacida en Playstation 2. Una saga dirigida a un publico particular y alejado de las masas, que buscan diversión, el bien sobre el mal, y que consiguen encontrarlo en Katamari Damacy Reroll.

El rey y sus locuras

Katamari Damacy REROLL nos vuelve a situar en una de las fiestas locas del Rey del cosmos en donde se le va de las manos y termina destruyendo todas las estrellas de la constelación, dejando desprovista a La Tierra de sus luces nocturnas. Es aquí cuando decide enviar a su hijo, el Principe, a nuestro planeta para resolver este problemilla.

¿Cómo piensa el Príncepe devolverle las estrellas al cielo? Pues con ayuda de su Katamari, una especie de bola super adherente que pega a su superficie todo a lo que le pasa por encima. Efectivamente, nuestra función en Katamari Damacy REROLL es hacer rodar una bola con el fin de hacer que esta crezca de tamaño arrasando con todo lo que se nos ponga por delante. El resultado final de nuestro Katamari es enviado al espacio para convertirlo en una nueva estrella.

Pero no todo es tan fácil como tocar cualquier objeto para que se adhiera a nosotros, al menos no desde un primer momento. Hacemos crecer nuestro Katamari de forma gradual. Empezamos cada fase siendo muy pequeños por lo que no podemos adherir objetos grandes hasta igualar o superar su tamaño. De esta forma, comenzamos pegando objetos pequeños como chinchetas, clips, afiladores, para pasar a incorporar hojas, frutas, plantas, sillas, pequeños animales, hasta que nos volvemos grandes y conseguimos unirnos incluso con personas, vehículos, árboles ¡y edificios!

No tenemos ni idea de que estrás hablando, REROLL

Si su estética desenfadada y minimalista, junto a su propuesta jugable pueden parecer distópicas, hay que entender como se juega a Katamari Damacy Reroll para entender que no se trata de un juego que atraiga a toda clase de público así de primeras.

Katamari Damacy Reroll juega con sus propias reglas. De hecho pone muy pocas reglas, usando tan solo lo necesario e imponiendo su voluntad sobre la del jugador. De esta forma nos encontramos con unos controles particulares y alejados de lo común.  Para mover el katamari debemos inclinar los dos josticks al unísono en la dirección a la que queramos dirigirnos. Para girar sobre nosotros mismos debemos inclinar un jostick hacia delante y el otro hacia atrás. Si queremos dar una vuelta de 180 grados debemos presionar las dos palancas. Y si queremos pegar un acelerón debemos mover los josticks como locos para delante y para atrás.

Un manejo que choca en sus primeros pasos y a la que debemos acostumbrarnos, y cuanto antes mejor, pues una vez nos movamos con soltura es cuando entendemos que es Katamari Damacy REROLL y será cuando nos enamoremos de este mundo.

En la Tierra hay muchas cosas interesantes

Los escenarios de Katamari Damacy Reroll representan lugares cotidianos y reconocibles de la vida cotidiana, en especial de la oriental. En ella podemos encontrar toda clase de objetos y seres vivientes. Nosotros interrumpimos en estos escenarios con vida propia alterando el orden normal de las cosas.

Existen dos tipos de fases en Katamari Damacy REROLL: las principales, en las que nos echamos a rodar por diferentes escenarios con el único fin de aumentar el tamaño de nuestro katamari. En estas fases el objetivo siempre es el mismo, aunque fase a fase nos piden que nuestro katamari sea cada vez más grande. El otro tipo de fase son las secundarias.

Las fases secundarias son las encargadas de darle más variedad al título pues nuestro objetivo es uno más específico que el hacer crecer nuestro katamari. Por ejemplo, en una de estas fases tenemos que adherir al katamari el mayor número de peces del nivel, y en otra intentar conseguir al oso más grande que encontremos.

Una obra de arte rodante

Aunque a estas alturas el acabado pueda resultar un tanto modesto, Katamari Damacy REROLL no necesita más. Su aspecto colorido y minimalista forman parte de su seña de identidad, aunque siempre nos quedará la curiosidad de ver como sería un apartado gráfico correspondiente a los tiempos que corren. Esta remasterización incluye texturas más definidas y la eliminación de la mayoría de los tiempos de carga con respecto al original.

En cuanto al apartado sonoro la saga katamari siempre ha destacado por ser sobresaliente. Posiblemente la primera entrega, y por consecuencia este Katamari Damacy REROLL tenga la mejor banda sonora de toda la saga. Nos acompañan melodías y canciones que dotan de epicidad a la obra y llenan de vida nuestros oídos.

Por lo demás, poco más tenemos que decir de esta remasterización que pocas novedades trae respecto a la entrega original salvo nuevos controles que no funcionan tan bien como los clásicos. Por otro lado, también es verdad que es la primera vez que podemos disfrutar de esta entrega en nuestro país y además a un precio de 20€. Ni tan mal.

Conocer la experiencia de jugar a Katamari debería ser una cuenta pendiente para todo jugador. Esta remasterización se siente un tanto innecesaria ya que no aporta novedades sustanciales. Katamari Damaci, la primera entrega, tampoco es considerada la mejor pues otras entregas la superan en el diseño de niveles y en la emoción que transmiten en el jugador. De cualquier manera, Katamari Damacy REROLL es un juego demasiado divertido como para no querer jugarlo. 

Análisis escrito por Carlos Firás

Resumen
Una remasterización pobre de un juego rico en intenciones. Una experiencia única que enamora pero a la vez una oportunidad perdida para hacer algo más grande.
7.5
Bueno

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Redaccion Revogamers hace 2 meses, 3 semanas.

Debes estar registrado para responder a este debate.

Contraseña perdida

Por favor ingrese su nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirá un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.