Los guerreros Z vuelven más fieles al anime que nunca.

Si a cualquier persona le preguntas sobre cuáles son las tres series de manga o anime más populares, seguro que Dragon Ball está en la respuesta. Es una serie que ha marcado a varias generaciones y que, con Super, continúa estando de moda. No han sido pocos los juegos que se han lanzado basados en la franquicia, pero hay uno que destaca desde su anuncio en el E3 de 2017: Dragon Ball FighterZ. Pese a que no salió originalmente en Switch, ahora llega a la consola híbrida cargado de actualizaciones, y con todos los personajes adicionales ya disponibles para descarga vía pago.

Fidelidad como nunca

Antes de entrar en detalles sobre las mecánicas de este título, hay que valorar un detalle importante en lo que se refiere a una adaptación de una obra en otro formato, y es lo bien que se representa en la pantalla de nuestra consola. Normalmente es algo que vemos en ataques especiales concretos, en diseños y voces (la música suele dar problemas por derechos), pero aquí el nivel de referencias ha querido ir un paso más allá, y seguramente sea de los juegos más fieles a la serie de Akira Toriyama, en el que todas las animaciones, incluso de los ataques más básicos, están sacadas de la serie original. Pero no es solo eso, sino que ciertas combinaciones de personajes y escenarios crean situaciones idénticas a las vistas en la animación. Todo se ha hecho con el motivo de acercarse al universo de la serie, y otros detalles de la historia de FighterZ se han hecho para justificar aspectos del juego en sí, como que las luchas sean por equipos.

En lo relativo a la cantidad de personajes, es verdad que pueden sabernos a poco (además de que hay varias versiones de Goku y Vegeta) si comparamos sobre todo con Xenoverse, Budokai o Tenkaichi, pero como ya hemos mencionado cada uno de los que están representados tiene muchos aspectos que los hacen especiales, en lugar de recurrir a que la mayoría de ataques fueran comunes a todos. En ese sentido, se puede decir que menos es más sin ninguna duda, pero eso no evita que más de uno eche en falta personajes extra (o que todos los que son DLC hubiesen venido incluídos).

Los guerreros Z se renuevan como FighterZ

En este título tenemos frenéticos combates 2D (un solo round) de 3 contra 3, aunque en modo VS pueden ser también 2 contra 2 o 1 contra 1. Las barras de vida no son muy altas en proporción al daño de los ataques, pero el cambio de personajes y otros detalles provocan que haya dinamismo y huir de combates que acaban siendo excesivamente defensivos. Hay combos que, como en buen juego de lucha, son difíciles de dominar, pero también hay una opción de controles sencillos al estilo Blazblue para los menos duchos en el género, pero que también quieran hacer sus virguerías.

Disponemos de golpes cuerpo a cuerpo, lanzamiento de ondas de ki, recarga de energía, teletransporte y la posibilidad de cambiar de personaje controlable o sacarlo cada pocos segundos para que haya un ataque rápido y vuelva a la recámara. Cada secuencia de ataques requiere paciencia, por lo que nos llevará tiempo llegar a nuestro estilo favorito. Lo mismo ocurre con los personajes, de forma que según sea nuestra forma de jugar podemos apostar por alguien ágil como Gohan, otro personaje más tanque como A-16 o bien crear un equipo que combine diferentes estilos.

Desde Nappa hasta Goku Black

En lo relativo a modos, disponemos de una sala central a la que podemos entrar off-line u online en la que tendremos acceso a una tienda de accesorios, un modo arcade a la vieja usanza, un modo historia original (situada antes del arco de Goku Black) que nos tendrá varias horas enganchados, y combates sueltos – ya sea minisala con otros jugadores de todo el mundo, contra nuestros amigos, o contra la CPU. Podemos combatir a nivel local con 6 jugadores que compongan el 3 vs 3 total y todos los mandos son compatibles para ello, aunque el Pro Controller resulta más interesante.

Los modos son variados y nos pueden dar horas de diversión, sobre todo si jugamos en local u online. Como en cualquier juego de lucha hay cierta repetición en la historia, pero no resulta del todo pesada y de hecho sus tres rutas resultan interesantes pese a que en sí la trama no es demasiado elaborada (pero tiene el típico planteamiento de un mini arco de la propia serie). Por su parte, las partidas con otros jugadores del mundo nos permiten crear turnos entre pequeños grupos de usuarios que estén en nuestra misma sala, y ofrecen la posibilidad de partidas igualadas (con rango) o más informales.

Ya hemos comentado que el juego es fiel al anime, por lo que el estilo escogido nos sorprende por su nivel de detalle, y todos los escenarios y personajes están muy bien trabajados. El juego va fluido juguemos como juguemos, pero la resolución es sensiblemente superior en el televisor (aunque en portátil se camuflan algo más los recortes técnicos respecto a las otras versiones del juego). La banda sonora es cañera y acompaña al juego, pero echamos de menos insert songs del anime integradas por defecto. Las voces en japonés e inglés son las originales de la serie, y los efectos utilizados recrean a los clásicos.

DRAGON BALL FighterZ es de los mejores juegos de lucha 2D de los últimos años, y una de las mejores adaptaciones del shonen por antonomasia en España. El trabajo conseguido gustará a los fans del género y también a los de la serie (sea cual sea su nivel de habilidad), de forma que todos ganamos. Sus modos para un jugador son algo cortos, pero desbloquear todos los cosméticos de la tienda y las partidas con otros jugadores pueden hacer que estemos decenas de horas jugando  y disfrutando. ¡Kame hame ha!