Vuelve directo desde Wii U el mono más famoso de Nintendo, acompañado esta vez por su primo Funky. ¿Sigue manteniendo el tipo como antaño?

El simio más querido de Nintendo ha vuelto y lo hace con la versión para Nintendo Switch de Donkey Kong Country Tropical Freeze. Hace ya unas semanas os comentábamos nuestras impresiones sobre el juego y, tras haberlo completado y explotado lo suficiente, os puedo confirmar que mi opinión final no ha cambiado.

¡Llegan los Vikingos!

Todo comienza cuando nuestro simio protagonista, Donkey Kong, estaba celebrando su cumpleaños. Unos malvados vikingos compuestos por animales de lo más variados deciden invadirla provocando la congelación de toda la isla y expulsando a Donkey y compañía hacia una isla remota. Es entonces cuando tiene que recorrer las diferentes islas y enfrentarse a toda clase de peligros con el fin de llegar hasta ellos y expulsarlos.

De isla en isla

En Tropical Freeze visitamos un total de seis islas, además de una especial que podemos desbloquear. Vamos a poder perdernos por cada una de ellas y están diferenciadas cada una por una temática, por lo que su ambientación cambia dependiendo de dónde nos encontremos. Cada isla se divide en una serie de niveles, en ocasiones con diferentes caminos, un nivel especial, un nivel para los jefes, así como la tienda esta vez dirigida por el loro Tawks (si elegimos a Funky como protagonista). En la tienda no tenemos nada nuevo que no tuviéramos en la versión anterior, podemos así comprar vidas, corazones extra, acompañantes o incluso pistas para localizar los objetos ocultos.

 

El diseño de niveles está bastante bien planteado y nos permite interactuar con bastantes cosas como tirar de alguna liana para hacer que un mecanismo se active y poder continuar. Además de que vamos a tener que explorarlos a fondo y más de una vez si queremos conseguir el 100% del nivel. En cada nivel tenemos diversos objetos por conseguir, los objetos típicos como los plátanos nos dan vidas cada vez que llegamos a cien o las letras KONG, las cuales suelen ser bastante fáciles de conseguir. Quizás lo que más cuesta encontrar son las piezas de puzle que están ocultas en los sitios que menos imaginemos. Como que aparezcan después de recolectar ciertos plátanos, al romper un suelo o en una fase bonus. Las fases bonus tienen muy poca variedad y en todas vamos a tener que conseguir todos los plátanos en un determinado periodo de tiempo.

El modo contrarreloj nos pone a prueba para ver lo rápido que somos capaces de acabar un nivel. Dependiendo del tiempo en el que consigamos acabar el nivel obtendremos la medalla de oro, plata o bronce. El juego es el que establece este tiempo y además, nos permite competir con el tiempo de los usuarios que registren su tiempo. También hay un modo especial que se desbloquea una vez hemos completado todos los niveles especiales. Se trata del Modo Difícil, en el que solo tenemos un corazón, y no tenemos barriles de compañeros ni checkpoints.

El nuevo modo de juego

Lo que más destaca de esta versión es el nuevo modo de juego que se ha añadido: el modo Funky, o lo que se podría decir como el modo fácil del juego en el que Funky Kong es el protagonista. Si elegimos este nuevo modo comenzaremos con más corazones (6 con Funky en comparación de los 3 de Donkey), los objetos cuestan más baratos y las letras KONG que recojamos se quedarán guardadas, aunque muramos o tengamos que repetir el nivel. Prácticamente la sensación jugando con Funky es completamente distinta a jugar con Donkey Kong y es que nos va a parecer que el juego es demasiado sencillo o que somos prácticamente inmortales.

Con Funky no nos hacen daño los pinchos, podemos hacer un doble salto, planear y en los niveles bajo el agua no necesita las burbujas de oxigeno por lo que los niveles se pasan más fácilmente. Y una vez que le coges el truco a los controles, hacer una contrarreloj con él llega a ser de lo más divertido. La cosa cambia cuando jugamos con Donkey y es que parece que es otro juego.

Se ve como la dificultad aumenta si no tienes un control preciso, aunque esto se puede arreglar gracias a los personajes que podemos tener como compañeros: Diddy, Dixie y Cranky. Cada uno de ellos tienen una habilidad que nos puede ayudar de diferente forma en los niveles. Por ejemplo, con Diddy podemos planear un poco, con Dixie podemos elevarnos más cuando saltemos y con Cranky podemos caer sobre obstáculos sin sufrir daño. Viendo esto se podría decir que Funky es una combinación de todos los personajes juntos. Lo único que no podemos hacer con Funky son las habilidad Kong-POW que nos permiten, a cambio de recoger plátanos, acabar con todos los enemigos en pantalla convirtiéndoles en objetos. Si lo hacemos con Diddy serán globos de vida, con Dixie en corazones dorados, y con Cranky en monedas.

Aunque, los niveles con la vagoneta o el cohete, vamos a seguir sufriendo un poco. Funky solo tiene tres vidas y vamos a tener que repetir los niveles hasta que nos habituemos al control y a reaccionar en los momentos adecuados.

Opiniones encontradas

El control tiene sus pros y sus contras. Es bastante cómodo poder jugar en los dos modos que nos ofrece Nintendo Switch pero, si vais a estar mucho rato en modo portátil no es el bastante aconsejado ya que acabará haciendo que os duelan las muñecas. Podemos configurar los controles entre dos modos que nos ofrecen, así que simplemente podéis elegir aquel con el que vais más cómodo.

Se mantiene el modo de juego cooperativo en el que cada uno usando un Joy-Con puede manejar al personaje que quiera. Jugar en este modo tiene sus defectos como que la cámara puede ser tu enemigo si uno de los dos avanza más de lo deseado o que puede ser un poco incómodo jugar con los Joy-Con. Pero bueno, todo esto se pasa con el buen momento que acabas pasando, claro, si no lo tienes aprecio a las vidas que tenías acumuladas.

 

Conservando la estética de Wii U

Gráficamente el juego no presenta ninguna mejora respecto a la entrega para Wii U pero esto no es malo ya sigue siendo notable el gran trabajo que ha hecho Retro Studios tanto en los escenarios y animaciones así como las texturas dónde podemos ver con detalle el pelaje de los simios protagonistas. Si lo jugáis en el modo portátil vais a ver que se ejecuta en 720p manteniendo una tasa estable que no decae en ningún momento de la aventura y si lo jugáis en el dock la resolución va a ser de 1080p y a 60fps.

Quizás por poner alguna pega al modo portátil podría deciros que se nota un poco de menos nitidez, pero bueno nada que no se arregle jugándolo en una tele. Por lo que no tengáis dudas en jugar en el modo portátil o en el dock por igual. Un aspecto que no se ha terminado de solucionar en esta versión son sus largos de tiempo de carga. No molesta tener que esperar, pero ya que han pasado tantos años desde su lanzamiento es un aspecto que podrían haber corregido.

Nuestra aventura no sería lo mismo sin una banda sonora a la altura que llega a cargo del compositor de la trilogía original David Wise. Estas melodías son por lo general bastante animadas y se podría decir que se adaptan según el nivel en el que estemos. Por ejemplo, hay niveles que vamos a tener que ir en algunos momentos por la superficie y en otros vamos a tener que nadar. Es en este momento cuando se puede ver que la música cambia según dónde nos encontremos. Tenemos bastante variedad en las canciones y que podemos volver a escucharlas en cualquier momento accediendo a la galería de música. Es totalmente recomendable que escuchéis sobre todo las canciones de batalla contra jefes que son bastante movidas.

En definitiva, Donkey Kong Country: Tropical Freeze es un plataformas con un diseño de niveles bastante original y que os recomendamos adquirir si no lo tenías para Wii U ya que, no supone ninguna innovación salvo la inclusión de Funky Kong. Además, os animo a adquirir esta versión a todos aquellos que querías meteros en la saga y no os atrevíais, ya que ahora la dificultad, usando a Funky, ha sido bastante ajustada para que pueda ser jugado por cualquier público.

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