Una bonita historia de amistad tras un “Piano Simulator”.

Rayark es un estudio que nos está enamorando en Nintendo Switch. Primero fue VOEZ, luego Implosion, y ahora toca Deemo, que vuelve a poner el género musical como foco central de la jugabilidad. Gracias a Flyhigh Works podemos disfrutar de este nuevo juego en la eShop de Nintendo Switch, con apoyo de Circle Ent. en la promoción.

Deemo conoce la amistad

Hay, por pequeña que sea y raro que parezca, una bonita historia narrada a través de pequeñas secuencias mudas. En ella, una chica llamada Alice cae a un mundo mágico (esto me suena…) y conoce a un misterioso ser negro conocido como Deemo, que además es pianista. Conforme vamos completando canciones ambos personajes irán haciéndose más cercanos y un pequeño árbol irá creciendo cerca del piano para que así ella pueda volver a su casa.

El título comienza con muy pocas canciones disponibles, pero finalmente la lista será de más de 200. Se van desbloqueando varias de golpe conforme se van completando otras (o incluso explorando en la habitación del menú) y, para facilitar su clasificación y listado, están agrupadas por colecciones, algunas por autores y otros por género. Hay temas vocales y temas meramente instrumentales, pero casi todos tienen como protagonista al piano, que es el instrumento que tocamos.

La variedad musical existe, pese a que se pueda pensar lo contrario. Sin embargo, los temas melancólicos y “tiernos” son los más abundantes. Todos ellos están compuestos por artistas indies de Japón, Hong Kong, Taiwan y Corea del Sur, por lo que no hay ningún tema que os vaya a sonar (salvo que estéis muy metidos en ese tipo de música). Esto supone que por un lado no vais a encontrar temas famosos, pero también supone que muchas canciones de calidad desconocidas para muchos se van a dar a conocer, y puede que alguna incluso se haga un hueco en vuestro corazoncito.

Cariño por la música indie de oriente

Ahora, al meollo del juego. Una vez que decidimos entrar en faena en una canción, existe la opción de elegir la dificultad, así como velocidad del tema, el volumen del tecleado y la música, todo ello con un sistema progresivo que va desde 0,5 hasta 9,5, subiendo cada nivel medio punto cada uno de estos tres últimos apartados por separado. Absolutamente todo se controla desde la pantalla táctil (lo que lo hace solo jugable en modo portátil), pese a que en el futuro se actualizará con compatibilidad con botones.

Cada canción se juega con un estilo similar al de VOEZ, Guitar Hero o Rock Band, con notas que van cayendo desde la parte superior de la pantalla hasta una línea y, al pasar justo por ella, deberemos tocar en el lugar de la pantalla indicado siguiendo el ritmo de la música. Si por lo que sea notamos que nos nos convence la sincronización audio-pulsación, podemos ajustarla en el menú para que se adapte lo máximo posible a nuestra capacicad de reacción.

En función de lo ajustado a la línea que se encuentre cada nota al pulsarla, podremos obtener una calificación de Charming, No-Charming, o Miss, en otras palabras: muy bien, pasable y fallo. El juego reconoce tanto los combos de aciertos como los combos Charming, por lo que si queremos conseguir un rango del 100% en una canción, hay que acertar bien todas las notas. Altos porcentajes se traducen no sólo en un resultado positivo de cara a los records, sino que también sirven para aumentar la distancia que el árbol (ese que hará a Alice volver a su casita) crezca un poco más.

Con un estilo visual encantador, y unos temas que nos engancharán, Deemo se convierte en una propuesta perfecta para tocar una canción de vez en cuando. Su historia sirve para darnos una razón de más para jugar, y la futura actualización para botones hará que más jugadores puedan disfrutar de este título como más les guste. Si no te va el género, Deemo tampoco hará nada extra para atraerte, pero si te gusta, su enorme repertorio te ofrecerá variedad, tranquilidad y entretenimiento durante muchas horas.