Cooking Mama: Sweet Shop

Cooking Mama se mete de lleno en el mundo de la repostería en una entrega para Nintendo 3DS que peca de ser demasiado continuista.

Más de diez años han pasado desde que el mundo de los fogones de Cooking Mama se estrenase en la prolífica Nintendo DS. Mucho ha llovido desde entonces, siendo varias las consolas de la casa que han recibido alguna entrega, y ahora nos llega Cooking Mama: Sweet Shop para la familia de consolas Nintendo 3DS.

Office Create nos trae en esta ocasión un spin-off un tanto alejado de las entregas principales en cuanto a contenidos y posibilidades, pero muy bien enfocado al mundo de la repostería. Es una orientación que a buen seguro agradará a muchos de los jugadores, tanto nuevos como viejos conocidos de la saga, y que también puede hacerse empalagoso para tantos otros.

La pastelería más completa

Si los dulces son lo tuyo prepárate porque Cooking Mama: Sweet Shop te lleva en esta ocasión a abrir y llevar una pastelería en la que tendrás que elaborar una gran variedad de postres para atraer y contentar a tus clientes. Se ofrecen así hasta 60 recetas diferentes que suman un total de 160 minijuegos, unas cifras iguales a las vistas anteriormente pero con el detalle de que se reduce la variedad para centrarse en el mundo de la repostería.

Ponte manos a la obra y sírvete del lápiz táctil, giroscopio y micrófono de la consola para preparar los dulces y venderlos a quienes se acerquen a tu local, de este modo puedes obtener beneficios con los que desbloquear nuevos contenidos. Ni que decir tiene que cuantas más elaboraciones realizas a más recetas puedes acceder y más se amplía tu pastelería.

Dentro de tu tienda tienes frente a ti diferentes opciones, además de la de preparar más dulces que exponer en ella, como lo son atender a la clientela y obtener beneficios con las ventas, realizar nuevas adquisiciones o personalizar a Mama, sus utensilios o la pastelería a través de diferentes desbloqueables.

Paralelamente a las recetas, también se encuentran los desafíos mundiales en los que poco a poco irás llegando a pastelerías de todo el mundo para superar determinados retos, como pueden ser extender chocolate, cortar un rollo suizo uniformemente o guardar cupcakes en cajas, todo ello con la mayor rapidez y precisión que puedas para poder alcanzar la mayor puntuación posible.

Cooking Mama: Sweet Shop

Por otro lado, existe la opción del multijugador que permite participar así hasta cuatro amigos en un concurso gastronómico en el que competir por demostrar las mejores dotes en cocina. Este es además compatible con el Modo Descarga, gracias al cual con un único cartucho de Cooking Mama: Sweet Shop pueden unirse y jugar varias consolas Nintendo 3DS.

Preparando unos profiteroles

Para hacerte una idea de los minijuegos que tienes que superar para la elaboración de las recetas, a continuación te explicamos cómo se realizan unos profiteroles, siendo necesario para ello completar un total de siete minijuegos.

Empezamos tocando los lados de un tamiz para agitar la harina, intentando no ser bruscos. Introducimos los ingredientes que nos piden en una olla, seleccionándolos para ello con cuidado entre diferentes posibilidades y arrastrándolos, al mismo tiempo que removemos y alteramos la temperatura cuando lo piden. Batimos el contenido de un cuenco usando el lápiz como una espátula, con cuidado al añadir ingredientes. Mantenemos presionada la manga pastelera para ir soltando la masa en su justa medida. Cuidamos el horneado seleccionando la temperatura justa y sacándolos antes de que se quemen. Cortamos los profiteroles al estilo Fruit Ninja. Y por último, seguimos con el lápiz un patrón para rellenarlos con nata, con cuidado de no echar de más o por fuera.

Todos los minijuegos han de realizarse no solo con cuidado para no equivocarte y acabar estropeando el resultado final sino también en un tiempo determinado. En función del fallo que se cometa puede ser necesario tener que superar un pequeña prueba, como soplar en el micrófono de la consola para limpiar la pantalla de harina o pasar un paño para recoger el estropicio tras derramar un poco del contenido de la olla. Cada uno de los pasos o minijuegos conlleva la obtención de diferentes tipos de medallas – cobre, plata y oro – que marcarán el resultado final y te pueden motivar de cara a obtener un mejor resultado.

Una vez esté completado tenemos la posibilidad de realizar una foto que luego podremos volver a ver en la galería del juego. Este modo fotografía te permite mover libremente la posición de la cámara, además de escoger un marco y añadir pegatinas para decorar aún más el resultado final, añadidos que también pueden ampliarse desbloqueando otros nuevos.

Cooking Mama: Sweet Shop

Hay que destacar una característica muy llamativa de Cooking Mama: Sweet Shop, y es que en algunos de los dulces existe la posibilidad de incluirle pequeños añadidos como virutas de chocolate o frutas, una vez se ha terminado la elaboración, algo para lo que no existe un tiempo límite y tienes libertad para hacerlo cómo quieras.

¡Mejor que Mama!

Si bien los minijuegos pueden llegar a antojarse un tanto fáciles y simples, e incluso unas pocas veces no demasiado precisos en el uso del lápiz táctil, en un primer momento requieren de algo de práctica. Poco a poco iras dominando el juego, y seguramente acabes repitiendo conforme avanzas muchas de las elaboraciones para alcanzar la mayor perfección posible y hacer uso de tus mejoradas habilidades entre los fogones.

No obstante, y pese a la gran cantidad de minijuegos incluidos, algunas de estas pruebas pueden llegar a verse demasiado parecidas entre sí, sobre todo por el uso del lápiz, echándose en falta una mayor variedad o diferenciación entre varias de ellos. Asimismo, debido también a este mismo motivo, es en el micrófono y el giroscopio de Nintendo 3DS donde encontramos las posibilidades más divertidas y atípicas.

No faltan las clásicas, y repetitivas, celebraciones de Mama al realizar con éxito sus recetas así como algunas torpes decisiones o movimientos de ella que te pueden complicar el cocinado en algún momento, por ejemplo al volcar inesperadamente una mayor cantidad de harina sobre el tamiz, teniendo que soplar rápidamente para apartar toda la harina y continuar.

Cooking Mama: Sweet Shop

Conclusiones

Cooking Mama: Sweet Shop no sorprende. Por delante tienes un título que ofrece una justa cantidad de recetas y minijuegos por los 29,95 euros que cuesta, tanto en formato físico como en digital, pero al que todavía le falta un giro de rosca respecto a anteriores entregas de la saga, algo que puede echar atrás a los seguidores más exigentes.

No obstante, todos aquellos que se sientan atraídos por el juego y se acerquen por primera vez a Cooking Mama o tengan ganas volver a los fogones, sin importarle las limitaciones antes descritas, van a encontrarse con un juego divertido que les va a garantizar diversión durante varios días.