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Análisis de Steins;Gate Elite

Steins;Gate fue una novela visual lanzada originalmente para, por raro que parezca, Xbox 360 en Japón en 2009. Este proyecto, llevado a cabo por 5pb. y la compañía Nitroplus, narraba, mediante ilustraciones de una alta factura que mostraban a unos personajes detallados sobre unos fondos muy bien dibujados, una historia de viajes en el tiempo que, al poco de su estreno, contó con adaptaciones tanto al manga como al anime. Precisamente este hecho es el que ha propiciado que ahora nos encontremos con este Steins;Gate Elite, una versión modificada del original que mete, literalmente, la serie de animación y la vuelve un videojuego.

Ya lo dijo John Titor

En el año 2010, Rintaro Okabe, protagonista absoluto de la trama, ha inventado una máquina del tiempo, o algo similar. Rintaro, autoproclamado Kyoma Hooin el científico loco, no es más que un estudiante de 18 años con ínfulas de inventor. Sin embargo, en su laboratorio, formado inicialmente por su amigo Daru Hashida, el otaku pervertido supa hacka (perdón, super hacker), y por Mayuri Shiina, alias Mayushii, de naturaleza inocente y despistada, los inventos, aunque numerosos, no son del todo útiles, salvo uno.

Así el juego, a lo largo de sus entre 20 y 30 horas de historia (según avancéis de rápido con los textos u optéis por el avance automático), narrará todo lo relacionado con este último e importante invento: un microondas conectado a un teléfono móvil que es capaz de enviar objetos y datos atrás en el tiempo.

Esta será la base sobre la que girará todo el entramado de Steins;Gate y que permitirá, muy poco a poco al principio y con algo más de ritmo pasadas las primeras 5 horas iniciales, aderezar la historia con nuevos personajes y, sobre todo, nuevos elementos en la trama que harán que podamos dejar de mirar, bueno, y de dar al A.

Porque Steins;Gate Elite, como el original, va de pasar una frase tras otra, solo que ahora el anime, que posiblemente muchos ya hayáis visto, ha sustituido a todas las ilustraciones estáticas. O sea, que si ponemos el modo automático podremos relajarnos y disfrutar con una magnífica serie llena de humor y conspiraciones donde es inevitable cogerle cariño a todos y cada uno de sus protagonistas; aunque se hará algo raro el ver cómo guardan pausas entre frases dándonos tiempo a completar nuestra lectura.

Por suerte, el equipo de actores de doblaje (al japonés exclusivamente y con textos solo disponibles en inglés), ha regrabado la práctica totalidad del material adaptándolo a este viejo-aunque-nuevo formato. Es cierto que por el camino se han perdido algunas líneas del juego original, como algunos monólogos interiores de Okarin (apelativo cariñoso de Mayuri hacia Rintaro Okabe), pero su poco peso argumental hace que no los echemos de menos y que solo podamos pensar que hemos salido ganando, en líneas generales, con el cambio.

Queramos o no, la interacción con el juego será poco más que anecdótica, incluso la primera vez que tengamos que elegir qué contestar a un mensaje será al cabo de dos tediosas (luego mejora) horas de visionado.

Aquí encontramos el otro gran pilar sobre el que se sustenta el bien pensado y llevado a cabo guion de Steins;Gate: mandando e-mails a través del Phone Microwave, o Phonewave (name subject to change), podemos alterar hechos pasados que influirán en nuestro presente. ¿Nuestro? ¿Es que hay más de uno? Según nos explicará John Titor, un supuesto viajero en el tiempo que existió realmente en los foros de Internet de hace años, sí.

Name subject to change

Pero Titor no será lo único real o inspirado en la realidad. A lo largo de los diálogos y divagaciones de los personajes aparecerán nombres, parcialmente modificados eso sí, de elementos de la cultura popular como Star Wars, Regreso al Futuro, 4chan o JoJo’s Bizarre Adventure, entre muchos otros. También habrá hueco, y mucho, para temas más serios, como al hablar de la teoría de la relatividad especial de Einstein o de CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear conocida mundialmente por el Gran Colisionador de Hadrones o LHC por sus siglas en inglés y que aquí será rebautizada como SERN.

Porque Steins;Gate contiene grandes dosis de información real y técnica entre sus líneas. Así por ejemplo, Makise Kurisu, quien servirá de contrapunto a Rintaro, una chica genio de más o menos su edad, será quien normalmente explique y ejemplifique teorías y leyes físicas que requerirán de toda nuestra atención y que, en caso de que seamos curiosos, siempre podremos ampliar consultando el amplio glosario del que dispone el juego. Daru, por su parte, casi siempre intervendrá y llevará estos ejemplos hacia una vertiente más hentai. ; ya sabéis, los japoneses y su gusto desmedido por los chistes verdes y picantes.

Si algo hay en el título, además de palabras, es humor. Steins;Gate se hace sumamente ameno de ver, aunque interaccionemos poco con él, gracias a esa mezcla entre novela ligera, programa de conspiraciones y comedia.

Estas interacciones, siempre responder a un e-mail de una manera u otra (o no responder), serán las que harán que vayamos por un camino u otro aunque no nos demos cuenta de ello. El final será casi el mismo y dudamos de que os queráis meter otras casi 30 horas por ver qué cambia, así que tranquilos, que no es tanto.

El Psy Kongroo

Steins;Gate Elite sigue sorprendiendo gracias a su historia 10 años después. Si tuviste el original o si viste la serie, puede que tengas pocos alicientes para “jugarlo”, si no y si eres fan de la ciencia ficción, no debes perdértelo, aunque siempre teniendo claro que vas a mirar más que a jugar.

Sus personajes están bien construidos y no caen en los tópicos, algo muy de agradecer, y es imposible no encariñarse con ellos, especialmente con Rintaro Okabe, ya que todos somos un poco como él, bueno, y como Daru aunque no queramos admitirlo.

Esta nueva versión es, además, como ver un anime muy bueno, solo que, aunque poco, nos hará partícipes de su historia. Su banda sonora, por contra, está infinitamente menos cuidada que diálogos y dibujo, llegando incluso a romper momentos de clímax por querer ser más divertida que épica. Y al acabarlo y como extra tendremos en exclusiva en Nintendo Switch 8-Bit Adv Steins;Gate, un juego que parece sacado de NES en el que, en la piel de Okarin, resolver una serie de misterios por el barrio de Akihabara, lo que nos llevará también a saber algo más del resto del elenco. Está bien porque ahora sí daremos nosotros como jugadores un uso real al Phonewave, aunque las misiones que nos asignarán serán simples y cortas, como el juego en forma de extra en general.

Al menos servirá para sobrellevar mejor la espera hasta poder ponerle las manos encima a Steins;Gate Divergencies Assort, que incluye una continuación en forma de línea temporal alternativa así como otras historias relacionadas con nuestros ya queridos protagonistas. Eso si sale de Japón. Si no, siempre podremos ver el anime.

Resumen
Steins;Gate Elite parece un juego nuevo, aunque quizás llamarlo juego sea demasiado atrevido. Su historia tarda demasiado en arrancar y cómo interaccionamos con ella es meramente anecdótico. Saliendo del formato videojuego, Steins;Gate cuenta con una historia y personajes dignos de disfrutarse por cualquier fan del anime y de la ciencia ficción que se precie.
7.5
Bueno
Escrito por
Señor Bichos para ti.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Marcos Catalán hace 7 meses, 2 semanas.

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