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Análisis de Monster Hunter Rise

Capcom pone toda la carne en el asador portátil (mmmmm, ¡qué rico!) con Monster Hunter Rise, la, hasta ahora última entrega de su popular saga de caza y RPG. Se trata de un título que aúna lo viejo y lo nuevo y lo hace con absoluta maestría, aunque al haberse concebido como un juego ongoing (con constantes actualizaciones gratuitas y no, aunque estas últimas aún están por ver) todavía le queda mucho para poder juzgar debidamente su verdadero potencial, especialmente en cuanto a números brutos se refiere.

Ninjas y Frenesí

Los que hayáis probado su demo o hayáis seguido las diferentes noticias acerca de Monster Hunter Rise sabréis ya que es un juego bastante diferente a lo que habíamos jugado hasta ahora, aunque se ha elaborado bajo unos más que sólidos cimientos. Capcom ha querido darle un tratamiento único desde su concepción, algo que preocupó a un Yasunori Ichinose, director del juego, por ese acercamiento visual tan japonés del que se ha dotado a toda la estética, tanto a la aldea de Kamura como a varias de las nuevas localizaciones por las que nos moveremos o las armas y armaduras, que han sufrido ligeros rediseños y que les sientan de maravilla. Un enfoque que, sin embargo y a nuestro parecer, ha sido totalmente acertado y ha devuelto el color a una obra que lo había perdido en cierta manera en Monster Hunter World, del que este Rise bebe y bastante a la hora de tratar de acercarse a más jugadores, ofreciendo una entrega accesible y más amigable, al menos en sus primeros compases, pero que también hará las delicias de los cazadores más experimentados.

Esta es sin duda la nota que baña un conjunto por otra parte casi redondo una vez nos acostumbramos a los cambios, que son muchos, pero que por norma han venido para hacernos la vida más fácil, a veces demasiado. Los hay sutiles y heredados de Monster Hunter World, como la recolección de materiales y su transformación automática en pociones o lo que corresponda, nuevos y también destinados a mejorar ligeramente la experiencia como la ruleta de acciones con multitud de accesos rápidos, o muy grandes como el cordóptero, la adición de los Canyne y el Frenesí, tres elementos en los que merece la pena pararse dada su relevancia en Monster Hunter Rise.

El Frenesí hace referencia a lo que, en apariencia, es una estampida de varios monstruos grandes los cuales quieren derribar la puerta que protege la aldea de Kamura. Es algo que ocurre cada muchos años y ahora parece que va a repetirse. Nuestro deber, evidentemente, será comandar la defensa de la villa y lograr acabar con los monstruos o bien ahuyentarlos. Es un cambio a lo que estábamos acostumbrados en las versiones anteriores en las que nos enfrentábamos a monstruos grandes, normalmente dragones ancianos, en misiones que distaban de las normales pero donde también combatíamos de tú a tú contra la criatura. Ahora la base es la de un tower defense, con secciones de preparación y defensa bien diferenciadas.

En el Frenesí lo primero será apostar armas de largo alcance (ballestas y cañones) y objetos de defensa como barriles explosivos en unas secciones preparadas para ello, pudiendo pedir a aldeanos que las manejen por nosotros. Lo siguiente será tratar de frenar las varias oleadas que vendrán con monstruos de dificultad creciente, ya sea a los mandos de estas armas que hemos colocado o bajando a la arena a repartir como hemos hecho siempre. No faltarán el famoso Matadragones o el gong, elementos que usaremos en momentos clave y que, en el caso del Matadragones, tienen un poder destructivo enorme. Según vayamos acabando con las oleadas o cumpliendo objetivos opcionales (por ejemplo acertar a dos blancos de un solo cañonazo, etc.), nuevos elementos defensivos se sumarán a los que tenemos disponibles, pero siempre en un número limitado. Incluso alguno de los personajes insignia de la aldea, como el anciano Fugen o la cocinera Yomogi, podrán ser invocados una vez, lo que podrá hacer que, en momentos difíciles, se giren las tornas a nuestro favor.

Estas misiones, las del Frenesí, cuentan además con lo único parecido a las subespecies en este Monster Hunter, aunque en verdad son algo así como los monstruos coléricos de anteriores títulos. A veces y según avancemos en la historia, un monstruo Ápex, pues así es como se llama aquí la variante, aparecerá, siendo por norma más grande y feroz que los normales. Será aquí además el único sitio donde encontrar materiales Ápex, al menos por ahora, y es también un buen lugar para recolectar partes de varios monstruos, pudiendo elegir si queremos hacer misiones Frenesí tanto de rango bajo como de rango alto, con la consiguiente subida de dificultad.

Tanto en estas misiones como en las normales de caza o captura contaremos con la ayuda de un amigo más, los Canyne, unos cánidos nobles y guerreros que, al igual que los camaradas Felyne, nos seguirán al campo de batalla y cumplirán nuestras órdenes lo mejor posible. Sirven de apoyo en el ataque (los Felyne tienen más variantes: bombardero, curador, recolector…) y cuentan con una de las mejores nuevas opciones de Monster Hunter Rise: la posibilidad de subirnos a su lomo y recorrer a toda pastilla el mapa, además de permitirnos tomar consumibles o afilar en movimiento.

monster hunter rise 4

Era necesario algo así ya que esta vez los mapas, por ahora solo 5 pero muy variados incluso dentro de una misma zona, son enormes, y no solo eso, sino que están repletos de recovecos, habiendo ganado enteros si los comparamos con los de otros juegos en el tema de las alturas y las cuevas o grutas. De hecho, son tan grandes que ahora tendremos la posibilidad de montar más de un campamento en cada área, contando en cualquiera de ellos con baúl y hasta servicio de restaurante (¿catering de dangos?). Sí, la comida viene en forma de dangos (unas bolas a base de harina de arroz), y ahora es posible pedirla en mitad incluso de una misión así como cambiarnos de equipamiento, armadura y arma. Unos cambios que también afectan a los elementos, ya que, ante tantas facilidades, no tenía sentido contar con daños por frío o calor ambiental, por lo que aquí se ha eliminado. A priori todo comodidades para el jugador, pero opciones que por otra parte han restado gracia y dificultad al asunto. La absoluta abundancia de materiales tanto en rango bajo como en alto, que la recolección y la combinación de materiales sea automática y que haya tanta fauna que nos dé potenciadores (de vida, ataque, defensa, resistencia…), han hecho de Monster Hunter Rise casi un paseo para los más experimentados. Sí, ya hay anunciados al menos dos descargables para las próximas semanas con nuevos monstruos, pero mucho deberían subir el nivel. También se ha perdido en camaradería, aquello de compartir nuestras bebidas frías o calientes, raciones y cualquier otro consumible. No hace falta, hay un baúl dentro y además sobran materiales. Ya avisó Capcom de que aquí sería más sencillo recolectar, pero quizás han abusado de ello.

Y dejamos para el final de este bloque al cordóptero, una de las mejores adiciones que ha tenido nunca la saga y que nos hará casi imposible volver a la más que pausada fórmula de anteriores entregas. El cordóptero es un bicho luminoso que, básicamente, nos impulsa mediante un cable al que nos enganchamos. Lanzamos el cordóptero y vamos detrás, o nos quedamos suspendidos en el aire. Esta mecánica se ha implementado de manera tan sencilla y eficaz que recurriremos a ella constantemente, ya sea a la hora de desplazarnos, recuperarnos de un golpe o atacar. En temas de movilidad por los escenarios es esencial, facilitándonos especialmente la escalada, pero donde de verdad desata su potencial es en los enfrentamientos. Gracias al cordóptero, todas las armas, 14 diferentes (hachas, espadas dobles, lanza pistola, martillo, ballestas…), han ganado en posibilidades. A los ataques y combos de siempre, que además ahora podremos practicar en una zona destinada específicamente para tal fin, hay que sumarle los cordoataques. Con una sencilla combinación de botones realizaremos ataques acrobáticos impulsados por estos simpáticos insectos y serán, por norma, mucho más devastadores que los normales, aunque también requerirán más tiempo y puede que nos dejen vendidos. Además, aprenderemos varios para cada arma y podremos cambiarlos a voluntad. Lo mejor es que también nos salvarán de más de una, ya que echaremos manos de ellos para escapar rápidamente tras un ataque y así curarnos lejos del peligro. Y aún hay más, porque los cordópteros también han posibilitado la llamada montura wyvern.

Llevábamos varios Monster Hunter subiéndonos encima de los monstruos para hacerles más daño, ahora esto ya no es posible, pero en su lugar tenemos algo mucho mejor, ahora manejaremos a los monstruos. Hay varias maneras de hacer que una de estas criaturas hinque la rodilla y nos permita subirnos a él, y cuando lo hagamos siempre será para dos cosas: hacerle daño conduciéndole hacia algún obstáculo y que se estampe contra él, o atacar a otros monstruos. En Monster Hunter Rise es muy habitual encontrar a 2 o 3 monstruos grandes en cada zona, lo que dará lugar a disputas territoriales y a que uno de ellos se debilite, momento el cual aprovecharemos para montarlo. Será entonces cuando ataquemos al otro monstruo con golpes flojos o fuertes tratando de evitar las embestidas rivales. Si lo hacemos bien, podremos ejecutar un superataque que además derribe al oponente. Es algo muy espectacular, especialmente las primeras veces, pero parece que a Capcom se le ha ido la mano. Habrá misiones en las que haremos esto mismo incluso 4 o 5 veces, es como si, al ser la novedad, quisieran que lo lleguemos a ver todos, y lo haremos, vaya que sí. Al menos será una forma fenomenal de conseguir partes de monstruo, una de las razones de ser de todo Monster Hunter. Por si sois nuevos en esto, aquí se mejora así, recolectando y creando, tanto armas como armaduras, una cuestión que también se ha visto mejorada en Rise, donde ahora el herrero tendrá una nueva forma de enseñarnos qué podemos crear o mejorar, e incluso podremos marcar qué queremos hacer a continuación para que el propio juegos nos avise de que ya podemos una vez consigamos todo lo necesario. Igualmente en las notas del cazador podremos consultar qué tanto por ciento de probabilidad de aparición tiene un determinado material y cómo es más fácil que lo recibamos, si rompiendo una parte del monstruo, capturándolo… Completísimo en este y otros muchos sentidos.

Cazando en compañía

Desde su concepción, la saga Monster Hunter se ha caracterizado por primar la cooperación, primero de manera local (como mejor se disfruta) y según avanzaba la tecnología, también en línea. Si Monster Hunter World perdía el multijugador local en pos de un online de primera línea, Monster Hunter Rise lo recupera por todo lo alto y mantiene las bondades del multijugador por la red de redes, aunque, como ya pasara con Generations Ultimate, seguimos sin rastro del chat de voz, ni por software ni por la app de Nintendo para móviles. Las únicas opciones de comunicación serán mediante frases predefinidas o que creemos nosotros mismos, gestos o stickers, aunque su uso es igualmente muy intuitivo y rápido, como todo en este juego. De verdad, es muy meritorio cómo Capcom ha creado un mapeado de botones tan completo y una interfaz tan orgánica donde todo está accesible casi al momento.

Es la única pega posible a un multijugador que funciona como la seda a cada segundo. Ahora además lo que pasa en nuestra pantalla estará pasando en las de los demás, no como en otros juegos donde solo la presa grande era compartida (por ejemplo los bullfangos no y podían mandarte a ti volando pero tus compañeros no veían ese ataque, solo a tu personaje ya por los aires). Asimismo dará igual la cantidad de elementos que haya en pantalla, con hasta 4 cazadores con sus respectivos ayudantes y hasta 3 monstruos grandes juntos (o más en el Frenesí) más alguno pequeño, el juego irá fluido en todo momento

Pero aún no hemos hablado de los modos de juego de Monster Hunter Rise, los cuales pueden englobarse en misiones de la aldea y en misiones de la sala de reunión. Las de la aldea están destinadas a un solo jugador y son bastante asequibles. Al principio estas contendrán el grueso de la historia y, al igual que en las de sala, podremos completarlas añadiendo a estas submisiones como recoger setas, minerales u otros, y peticiones de los aldeanos, que si las completamos mejorarán la tienda, la herrería, etc. Estas últimas son de lo más variado y tan pronto estamos fotografiando a un lagarto de roca como teniendo que montar a 3 monstruos seguidos.

Pero es en la sala donde está el verdadero jugo de Monster Hunter Rise, de hecho tanto es así que la historia se completa, o se completará, jugando estas misiones. Tanto las opciones con conexión local como online nos permitirán crear una sala e invitar a otros cazadores que podrán pasearse libremente por toda la aldea y abastecerse a su gusto. Evidentemente solo conectados a la red podremos invitar a jugadores de todo el mundo o visitar nosotros sus salas, y ahora además también podremos activar las peticiones de acceso, unas peticiones que cualquiera podrá aceptar y venir a echarnos una mano incluso con la partida ya empezada. La dificultad de los monstruos se adecuará también al nivel y número de los cazadores en tiempo real, pero siempre será mejor cazar acompañado.

Por desgracia, que Monster Hunter Rise sea más fácil que los anteriores hará que jugar acompañados no sea tan necesario o que no tengamos que acabar tantas veces con un monstruo para conseguir armaduras y armas mejores. No es solo que cueste menos conseguir lo necesario para crear nuevo equipo, es que uno básico con los adornos adecuados nos valdrá hasta bien entrado el rango alto (que no G, ese vendrá presumiblemente en actualizaciones posteriores). De cualquier forma, completar todas las misiones seguirá siendo un desafío, y crear armaduras de rango alto os llevará unas cuantas batidas. Tras 80 horas de juego nosotros todavía seguimos jugando, y en cuanto podamos volver al online sumaremos otras tantas, ya sea por mero disfrute o ayudando a otros en sus cacerías. Sin embargo, también es cierto que echamos de menos unos números mayores ya sea en número de misiones como especialmente de monstruos. Hay alguno nuevo y su diseño es espectacular, pero faltan muchos, algunos muy queridos por todos, y sobre todo faltan los basados en insectos y  las subespecies, que era casi como enfrentarse a algo nuevo cada vez. Es un juego ongoing y teóricamente Capcom lo alimentará durante varios años, por lo que tenemos confianza de ver crecer todo de manera que se acerque más a las últimas entregas.

Una bestia también en lo técnico

Aunque Monster Hunter Rise también llegará a PC en algún momento de 2022 como mínimo, está claro que se ha creado teniendo a Nintendo Switch como base y Capcom, cuando se pone, es capaz de exprimir con maestría la plataforma en la que trabaja. 

Rise recupera la estética más animada de los juegos previos a World pero lo ha hecho manteniendo buena parte del músculo, aunque habrá una vegetación menos acusada y algún efecto de luces no será tan espectacular, como pasará con algunas texturas, especialmente de las armas y armaduras, que dejarán que desear. Los monstruos, por su parte, han ganado enteros respecto a Generations Ultimate y lucen soberbios, tanto jugando en portátil como en el televisor; es más, en portátil es seguramente uno de los juegos más formidables de ver. Por cierto, ahora además podremos cambiar los colores de la armadura, opciones de personalización que se suman a las de crear nuestro personaje, con hasta selector de edad, y con las múltiples opciones de pantalla, pudiendo despejar del todo la misma para no perdernos nada de la acción. 

Siguiendo con el diseño general, Capcom lo ha clavado en las áreas donde se desarrollan los enfrentamientos así como en la aldea de Kamura. Las zonas del Frenesí por contra son menos espectaculares, básicamente gargantas de un acantilado, pero el resto tienen un nivel altísimo y están más vivas que nunca. Como ya comentamos anteriormente, esta vez se han tenido muy en cuenta las diferentes alturas, una manera de agrandar terreno que además permite esconder mejor coleccionables y otros recursos valiosos. Por si hay algún despistado, ahora los mapas no se dividen en zonas sino que se cargan de una sola vez. Sí, siguen numerándose, pero por comodidad a la hora de comunicarnos con nuestros compañeros. Por cierto, ahora bastará con desbloquear una vez el mapa para que se quede siempre así, ni siquiera en el rango alto desaparecerá (y seguiremos teniendo pociones y raciones de apoyo). Una vez más, facilidades para los menos experimentados pero detalles que pueden ser vistos como ayuda innecesaria (y falta de reto) por los más avezados. La aldea, centro neurálgico de Monster Hunter Rise, cuenta con más secciones que cualquier otro pueblo de la saga, pero por contra es solo una, lo que quiere decir un único ambiente de manera continua (en Monster Hunter 4 Ultimate eran varios, por ejemplo). ¿Esto quiere decir también la misma música? En absoluto, porque Rise nos deja personalizar también qué suena en nuestra casa (que podremos decorar con fotos y adornos), la plaza de los camaradas, la aldea… Y si hablamos de su banda sonora, nuevamente hay que alabar el trabajo de Capcom. Viejas melodías reinterpretadas con un toque oriental a las que se suman otras nuevas que os erizarán el vello de los brazos, sobre todo si se juntan con la aparición de un monstruo y nuestra posterior batalla, y aquí es algo que comulga a la perfección.

Afilando para el viernes

En tan solo unos días, el viernes 26 de marzo, todos podréis al fin disfrutar de Monster Hunter Rise en vuestra Nintendo Switch. Posiblemente estemos ante la que, en un futuro, será la mejor entrega de toda la saga. Sí, ahora mismo cuenta con todos los mimbres para ello, como la vuelta del modo local, un aspecto visual y sonoro de primera o la mejor jugabilidad de la franquicia, pero le falta contenido.

Estamos tranquilos porque sabemos que vendrá, pero no durante cuánto tiempo, aunque esperemos que sea mucho. Claro, es que veníamos de Generations Ultimate, que era prácticamente inabarcable y ahora todo nos sabe a poco, aunque vayamos a superar los dos dígitos en el contador de horas solo con el juego base.

Quizás lo peor, además de seguir sin contar con chat de voz, es el hecho de que se haya rebajado la dificultad. No recordamos ningún otro Monster Hunter en el que hayamos ido con la armadura de rango bajo durante tantas horas, y es también por las facilidades dentro de la partida que da el propio juego, como la fauna local, otra novedad interesante pero de la que se puede llegar a abusar. Parecido ocurre con la montura wyvern, un acto que debería ser especial y casi anecdótico pero que repetiremos más de una vez en cada misión, sobre todo si coinciden cara a cara dos monstruos.

De cualquier forma y pese a que los cazadores más experimentados encontrarán pocas chinas en el zapato esta vez, sigue siendo un reto y ha ganado enteros en accesibilidad sin perder prácticamente nada su esencia, convirtiéndolo así desde ya en el mejor Monster Hunter tan solo a falta de engordar cifras aquí y allá.

monster hunter rise 7

Resumen
Monster Hunter Rise es una entrega bestial para Nintendo Switch. Un portento técnico y jugable que solo necesita más contenido, que llegará. Solo en ocasiones se antoja además más fácil que los anteriores, pero también es más accesible para los nuevos.
8.5
Notable
Escrito por
Señor Bichos para ti.

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