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Análisis de CrossCode

CrossCode es un juego de rol desarrollado por Radical Fish y distribuido por Deck13 (con una edición física de Avance disponible en agosto), que tiene sus raíces en una campaña de Indiegogo. Empezó a desarrollarse en 2012, se financió en 2015 y vio la luz en 2018. Dos años después, aparece en Nintendo Switch.

Explorando la pista de los ancestros

CrossCode trata sobre un juego de rol de tipo MMO (Massive Multiplayer Online), en el cual controlamos a un avatar. La diferencia con los juegos de rol normales es que el mundo de CrossCode es real, aunque nosotros controlemos a una virtualización, y hay innumerables personas reales conviviendo con los diferentes jugadores. Bajo la premisa del juego, el objetivo real es explorar la pista de los ancestros (Track of the Ancients) y descubrir los secretos.

Para la mayoría de la gente no es más que un juego súper inmersivo en plan Ready Player One (pero en un mundo real), pero nuestro personaje es diferente. Ha perdido la memoria y ha sido invocado por una asociación secreta fuera del juego, introducida en este para recuperar su memoria y descubrir el secreto detrás de CrossCode, que se nos deja intuir en la introducción.

Con esto, CrossCode dibuja una trama interesante y bien hilada, que además permite una jugabilidad de juego de rol tradicional sin necesidad de inventar muchas más cosas para justificar las dinámicas. A fin de cuentas, estamos jugando un juego del rol.

Un MMO en 16 bit

CrossCode es un juego de rol de acción parecido a los de la época 16 bit en los que se inspira, pero con cosas imposibles en aquel entonces. Por ejemplo, aparte de las clásicas acciones de ataque cuerpo a cuerpo, ataque especial (que se puede combinar con el resto de acciones), defenderse y esquivar, también podemos disparar apuntando con el joystick derecho. A modo personal, no me gusta nada ese sistema de apuntado en los combates, pero le aporta frescura sobre todo en puzles. Otra cosa curiosa es cómo se ha implementado la tridimensionalidad en el juego, ya que podemos subirnos a algunas zonas y cuando nos acercamos a un borde, nuestro personaje salta automáticamente (sí, como en Assassin’s Creed).

Por otro lado, los combates están organizados por rangos. Conforme vamos derrotando enemigos, subimos de rango y las recompensas que ofrecen son mayores. En el rango final, el S, los enemigos se auto generan por oleadas. El problema es que solo recibimos las recompensas cuando el rango se desvanece (podemos anularlo en cualquier momento mientras no estemos en pleno combate, o esperar a que se agote) por lo que hay que tener cuidado de no ser derrotados. Una mecánica muy interesante para darle un aire más arcade a los combates.

Lea, que así se llama nuestra protagonista, tiene que avanzar en el juego como si fuera un jugador corriente. Las zonas están estructuradas de forma muy lineal, necesitando permisos especiales (es decir, avanzar en la trama) para poder acceder a otras. Subimos de nivel, mejoramos a nuestro personaje con un sistema de esferas similar al de Final Fantasy X y también podemos modificar nuestro equipo. En este sentido, CrossCode es súper completo.

Contamos a la vez con ayuda de otros avatares, con los que podemos contactar mediante Direct Link. A estos personajes no podemos modificarlos, pero nos serán de gran ayuda. Salvo en momentos especiales, su presencia es en realidad opcional, lo que aporta cierta variedad. Además de la misión principal, también hay una gran cantidad de misiones secundarias a realizar. Vamos, que hay juego para rato.

A nivel visual, la estética es completamente 16 bit. Aunque esté ambientado en un MMO (y el primero famoso sea Ultima Online, ya de la época de los 32 bit), debido a que su jugabilidad es deudora de The Legend of Zelda: A Link to the past, Illusion of Time y similares, se siente muy natural y encaja perfectamente. La música también se adapta muy bien al juego y, en general, aunque no sea puntero, es bastante agradable en todos sus aspectos.

Los problemas de CrossCode

No obstante, CrossCode tiene muchas taras que empañan lo que de otro modo habría sido una obra maestra. Aparte del hecho de que está en inglés, encontramos los siguientes problemas. En el plano técnico, presenta bajadas de tasa de imágenes por segundo cuando hay muchos elementos en pantalla, algo inadmisible y menos e un juego tan sencillo a nivel visual. Además, de vez en cuando hay glitches de audio y la música deja de sonar o hace cosas raras.

CrossCode presenta un menú rápido, lo cual es en principio una buena idea. Salvo porque el menú es en realidad lento. Desde que pulsas un botón hasta que se realiza la acción correspondiente pasa un tiempo considerable, lo que ralentiza mucho la navegación por los menús y los hace mucho menos atractivos. Por si fuera poco, tenemos tres menús diferentes. El menú rápido, el menú normal y un menú para guardar o revisar los diálogos pasados.

¿Hacían falta tantos menús? En el menú rápido se incluye un mapa, pero realmente se echa de menos un minimapa en la interfaz visual para orientarnos mejor. También se echa en falta que las misiones se marquen en el mapa, ya que perdemos mucho tiempo figurándonos dónde es cada sitio.

Lo dicho, no son fallos pequeños y empeoran considerablemente la experiencia. Por suerte, el juego es realmente bueno y se nota el cariño puesto en él. Además, Radical Fish Games sigue centrado en este juego y lo actualiza de forma constante, por lo que es de esperar que mejore su rendimiento en consolas (su principal fallo) y tampoco sería raro que otras de las cosas mencionadas se arreglaran también. Quién sabe, incluso podría haber en un futuro una traducción al castellano.

CrossCode es un juego muy recomendable, especialmente si te gustan los juegos de rol de acción de la era 16 bit. Aporta frescura a la vez que mantiene ese toque clásico, ¿qué más le puedes pedir? Pues que lo traduzcan al castellano y que arreglen los problemas comentados arriba. Además, si te gusta el juego, puedes reservar una edición física a través del siguiente enlace, facilitado por los desarrolladores.

Resumen
Una magnífica apuesta que recupera la magia de los 16 bit, pero aportando frescura y personalidad. Por desgracia, está en inglés y presenta algunos problemas técnicos que empañan el resultado final. Sin embargo, muy recomendable para los amantes de los juegos de rol, especialmente los de la era de los 16 bit.
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Notable
Escrito por
Compositor, aficionado a los videojuegos y colaborador en Revogamers desde casi sus inicios. Mi tarea en la web es coordinar análisis, impresiones y artículos, así como ejercer de redactor y procurar que haya contenido todos los días.

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Arturo Albero hace 1 mes.

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