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Análisis de Creature in the Well

¿Qué nos espera en el pozo?

Llega a nuestras Nintendo Switch un juego indie que llamó la atención desde su concepción al presentar una idea peculiar en su combinación de géneros. Tal es el caso, que en el pasado Indie Direct de agosto fue uno de los títulos más destacados a pesar que los inmensa cantidad de indies que le acompañaban en el anuncio, ¿conseguirá sorprendernos también cuando lo juguemos?  Veamos que nos ha parecido Creature in the Well.

El páramo

Creature in the Well nos pone en los circuitos de un robot de trabajo que despierta de un largo letargo en el desierto. Tras deambular sin rumbo por las montañas de arena no tardamos en llegar a un pequeño pueblo que ha pasado por tiempos mejores. Una criatura mantiene el pueblo atemorizado y no permite lo que antes era un lugar avanzado tecnológicamente vuelva a prosperar.

La historia del título funciona como trasfondo a un juego que podría funcionar como un mero arcade, dotándolo de una profundidad que no necesita pero que contribuye a hacer un empaque más atractivo del conjunto. Esta historia, que como decimos es un mero pretexto, se nos cuenta con pequeñas pinceladas aquí y allá, en especial tras la superación de cada mazmorra.

¿Nos echamos un pinball?

Creature in the Well es una aventura con una base muy arcade. El juego nos propone superar mazmorras, una detrás de otra, con el fin de restablecer los suministros eléctricos del pueblo y sus instalaciones. Pero no será tan sencillo como llegar y besar el santo. Nuestra criatura, la cual da nombre al título, no pone un reto tras de otro que debemos superar.

Una definición muy basta y simple de la jugabilidad podría ser: un robot que tiene una espada y juega al pinball. Pero antes de quedarte con la boca abierta matizamos. Los retos a los que tenemos que hacer frente tienen la estructura básica de un pinball, es decir, aquí nuestros enemigos son los componentes de un pinball como bumpers, resortes o palancas…

Para superar estos retos tenemos que golpear dichos componentes de un pinball con bolas metálicas, que aparecen por diversas direcciones y muchas veces en grandes cantidades. Pero, ¿cómo golpeamos estas bolas? Pues bien, nuestro robot protagonista va equipado con un imán y una espada. De esta forma conseguimos atraer las bolas que nos lanzan, cargar el disparo, y proyectarlo en cualquier dirección que queramos hacia los objetivos. Y todo esto mientras sorteamos proyectiles y trampas.

Cárgate de energía, literalmente

No todos los retos son obligatorios pero en su mayoría si son necesarios para avanzar hasta el fondo de las mazmorras. Golpeando los elementos de pinball obtenemos energía, y esta es fundamental para abril las puertas, porque cada una consume una determinada cantidad de energía.

Todos los niveles cuentan con bifurcaciones que nos llevan hacia retos opcionales que nos permiten obtener más energía y/o abrir pasajes secretos que nos conducen hacia nuevas herramientas y mejoras en la resistencia/vida de nuestro robot.

La dificultad de Creature in the Well en líneas generales es bastante asequible. Se nos exige cierta coordinación y habilidad pues tenemos que cargar y proyectar las múltiples bolas al mismo tiempo que esquivamos de manera constante y ágil pero nada desesperante. Nada desesperante hasta que llegamos hasta la prueba final, la cual es un auténtico infierno que nos hará maldecir un montón de cosas que no tienen nada de culpa en esta vida.

Cierto es que Creature in the Well no peca de falta de originalidad. Se trata de una jugabilidad singular que mezcla dos conceptos como el pinball y la acción como pocas veces se ha visto, pero esa originalidad se queda ahí, en su base jugable. Lo que nos encontramos al final es un título que acaba haciéndose repetitivo pues, aunque se introduzcan variantes aquí y allá, nos pasamos todo el juego haciendo lo mismo. Y esta sensación de repetitividad se acentúa cuando en cada una de las mazmorras se hace un copiar y pegar de grandes segmentos y retos de niveles anteriores.

Visualmente genuino

Artísticamente Creature in the Well utiliza un diseño como nunca antes se ha visto en un videojuego. Con una gran influencia del fovismo, todo lo que vemos en pantalla se recrea planos sencillos y con una gran carga de colores intenso en contraste. Visualmente es muy atractivo y una de sus bazas a la hora de formar una personalidad propia y diferenciarse de cualquier otro título lanzado. Sin duda un trabajo genuino.

Por otro lado tenemos su banda sonora, la cual no cuenta con mucha variedad pero se compone de melodías ambientales en las secciones de poca acción que nos han llamado la atención, junto con efectos y ritmos cañeros que nos acompañan muy bien en los momentos donde se parte la pana.

En Revogamers elogiamos la originalidad que nos trae Creature in the Well con su jugabilidad y especialmente con su diseño artístisco. Si bien, el título no ha conseguido fraguarse un lugar en nuestro pequeño corazón de jugón debido a que no consigue profundizar en la experiencia que ofrece y pasa a ser repetitivo con demasiada facilidad. Con todo, consigue hacernos pasar un rato entretenido en las 4 horas que nos pueda durar.

 

 

Resumen
En Revogamers elogiamos la originalidad que nos trae Creature in the Well con su jugabilidad y especialmente con su diseño artístisco. Si bien, el título no ha conseguido fraguarse un lugar en nuestro pequeño corazón de jugón debido a que no consigue profundizar en la experiencia que ofrece y pasa a ser repetitivo con demasiada facilidad. Con todo, consigue hacernos pasar un rato entretenido en las 4 horas que nos pueda durar.
7
Bueno

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Carlos Firás hace 1 semana, 5 días.

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