Llega el final de la trilogía BOXBOY! con un juego que perfecciona la fórmula.

BYE-BYE BOXBOY! es el fin del viaje de la trilogía protagonizada por el simpático Qbby de HAL Laboratory. Le hemos visto sacando cajas, dos grupos de cajas y hasta disfrazado de diversas formas. Ahora toca dar una vuelta de tuerca y cambiar los tipos de cajas, añadir compañeros al viaje y poder ser Kirby gracias a los amiibo de la serie del personaje rosa. También existe un amiibo de Qbby y una edición física de la trilogía BOXBOY! Que de momento se han quedado por Japón. Sea como sea, por fin está aquí lo último de este simpático cubo.

Tiene cajas la cosa

El formato de la serie BOXBOY! es sencillo. Pequeños niveles que hay que recorrer de principio a fin a base de saltos simples y un poder muy especial: generar una secuencia de cajas para poder usarlas como escaleras, peso para interruptores, puentes y, básicamente, todo lo que se nos ocurra. El número de cajas consecutivas que puede generarse cambia según el nivel y al crear una combinación de cajas desaparece la anterior (en caso de que ya tuviésemos una hecha).

En esta ocasión, Qbby y sus amigos viajan en su caja nodriza a lo largo de varios planetas para que estos recuperen su brillo y de paso rescatar a los pequeños Qbaby. Cada planeta tiene varios mundos y en cada uno de ellos hay una serie de fases que comparten temática de puzle. Por ejemplo, hay un mundo en el que las corrientes de aire están siempre presentes y hay que lidiar con ellas. De esta forma las mecánicas nunca sobrecargan al jugador ya que cada elemento no está presente durante demasiado tiempo.

En total hay más de 180 niveles, distribuidos entre los mundos y los desafíos, que son mundos que presentan retos especiales. Completar cada uno de ellos es una prueba de ensayo-error, darle al coco y saber abstraerse. Puede “morirse”, pero en caso de que ello ocurra solo hay que repetir el último fragmento del nivel, ya que hay un check-point invisible por así decirlo para vez que superamos una zona de puzle. El reto real está en completar el nivel de forma perfecta, lo que se produce cuando se consiguen unas coronas especiales que solo son obtenibles si se ha llegado a ellas habiendo utilizado como máximo un número concreto de cajas.

 

BYE-BYE BOXBOY! hace redonda la experiencia

El objetivo general de cada nivel, como ya se ha comentado, es siempre saber utilizar las cajas para crear un camino, un enlace o algo que sirva para avanzar. A veces es sencillo, otras veces hay que ir más allá. Poco a poco el juego sabe introducir cada una de las técnicas a utilizar. Hay que destacar dos de las grandes novedades de esta tercera entrega, aunque también hay que hablar de una tercera, y es que en esta ocasión el desarrollo de niveles es algo más corto que en la segunda entrega, haciéndose más fluido el ritmo de la partida.

Los otros dos elementos son los Qbaby y las cajas especiales. Por un lado los primeros aparecen en ciertos mundos y son el típico personaje que te sigue y al cual tienes que hacerle el camino para que pueda avanzar, aunque también pulsa interruptores y recoge coronas por su cuenta. Además, hay que tener ojo con él que nos acompaña, ya que si mueren, es como si nosotros hubiésemos fallado y toca repetir de nuevo. Las cajas especiales por su lado son elementos que cambian las posibilidades y que aparecen en ciertos mundos solo. Por ejemplo, las cajas cohete salen volando hacia arriba, pudiendo Qbby quedarse enganchado a ellas o no según convenga.

La variedad es clave para no cansar al jugador, y aquí saben hacerlo muy bien. Otro de los elementos que aporta variedad es la tienda y sus posibilidades. En ella se puede gastar dinero del juego (que se consigue completando niveles) en nuevos atuendos, piezas de música, desafío y una serie de viñetas cómicas sobre Qbby y sus amigos. El objetivo es hacerse con todo, claro está, pero hay que tener especial ojo con los disfraces, puesto que aunque la mayoría ofrece un cambio estético, alguno tiene la capacidad de aportar una pequeña ventaja en la partida (quedando a nuestra elección usarla o no).

BYE-BYE-BOXBOY! premia a los usuarios de los anteriores títulos, con nuevos atuendos (heredados más bien) y la posibilidad de poder usar filtro gráfico en blanco y negro o de Game Boy. El estilo original del juego es generalmente en blanco y negro, con tonos de grises y pequeños elementos de color para los Qbaby, las cajas especiales y algún elemento del escenario. Simple pero eficaz. La banda sonora tiene la particularidad de ser relajante y no destacar por encima de lo visual, estando siempre en un segundo plano pero no siendo nunca una molestia, por lo que cumple su función con creces.

En definitiva, si vienes de haber jugado a los anteriores, el cierre de la trilogía es una compra obligada para ti. En caso de que no sea así, puedes comenzar por él, pero es recomendable seguir el orden. En caso de dudas, Nintendo ha colocado en la eShop una demo conjunta de la trilogía para poder probar las características básicas de cada uno de ellos. Lo que está claro es que Qbby es un simpático héroe que se ha ganado por méritos propios tener un amiibo y un hueco en la tarjeta SD de nuestras consolas.

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