Thekla es el estudio que hace algo más de 15 años cambió un poco más el panorama indie con Braid, cuya versión definitiva tenemos ya en Switch y Switch 2. Luego llegó The Witness (al que esperamos en Switch 2 con los brazos abiertos), para demostrar que los puzles son la base del estudio, y que los ofrecen de una manera singular. Y ahora llega por fin su tercer título, que bebe un poquito de Zelda y que se llama Order of the Sinking Star.
Puzles a cuadrículas en Order of the Sinking Star
En 1981 apareció un juego particular llamado Sokoban. El nombre del juego se convirtió posteriormente en la denominación del tipo de puzle que se representaba ahí: el clásico de empujar cajas para poder avanzar o pulsar interruptores. Los hemos visto en Pokémon y en Zelda en muchas ocasiones, y ahora aquí llegan para ser lo central, pero también para demostrarnos como una idea que lleva ya décadas activas todavía puede ofrecer más capas de profundidad y variedad.
Para empezar, le otorga una historia que puede parecer algo básica, pero que se va conectando poco a poco y darnos un gran sentido (como un puzle) sobre personajes que llegan de diferentes lugares a una localización misteriosa. Y esto precisamente nos da los diferentes personajes (con habilidades únicas) con los que jugar, siendo alguno por ejemplo más fuerte u otro que solo es capaz de tirar pero no de empujar.
El movimiento de todos los personajes y elementos en pantalla se lleva a cabo por cuadrículas en las que existen las cuatro direcciones básicas (nos olvidamos de diagonales). Y todas las situaciones se plantean siguiendo el esquema de introducir una dinámica, aprenderla bien y luego ya dominarla para posteriormente darle otro giro más que nos obliga a explotar las reglas aprendidas. En ese sentido, el juego es variado e insaciable y no le basta con ofrecer directamente una secuencia de fases. Por ello apuesta por plantearnos cuatro grandes zonas en las que existe una variedad jugable que las distingue del resto, siendo algo así como “los mundos” del juego, aunque no son lineales y podemos hacerlos en el orden que queramos.
Pensar con otra perspectiva
Entender las dinámicas de juego es algo necesario, y por ello esa sensación de logro tras superar cada puzle está muy presente. A veces necesitamos un cambio de enfoque para no quedarnos atascados, y si ni con esas nos vale, podemos ir por otro camino del juego (sí, movernos entre mundos, aunque solo utilizando zonas pensadas para ello) y volver más adelante. En ese sentido, deshacer y volver van a ser nuestros dos mecánicas más queridas.
Su duración, como pasa en estos casos, depende de la persona. Pero esta gente no se ha andado con chiquitas y vamos a tener mínimo 40 horas (sí, mínimo y , lo normal es pasar una o varias centenas). Y estos números se deben en parte a que este título cuenta con más de 1500 puzles diseñados a mano, por lo que esta década de desarrollo que ha tardado ha tenido sentido. Eso es básicamente tres veces más que el Layton que más tuvo, y aquí encima la mecánica básica de todas es la misma, por lo que la inventiva ha obligado mucho más a estrujar los sesos del equipo, porque como ya hemos dicho no es solo la cantidad, sino el orden y progreso de sus ideas, de manera que podríamos decir perfectamente que tenemos cuatro juegos en uno.
Sin embargo, su ambición es quizás el problema más grande que tiene que afrontar. Por un lado, porque su duración supone una barrera para gran parte del público que está saturada del mercado (su nicho lo flipará sin duda). Por otro lado, precisamente por querer dar tanta variedad hay veces que nos hubiera gustado juguetear más con alguna dinámica en particular antes de que toque cambiarla por otra.
Order of the Sinking Star es un juego que visualmente tiene aura, cuyo mayor objetivo es que los puzles sean fáciles de interpretar visualmente sin caer en el minimalismo, y lo hace muy bien. La música por su parte, está pensada para ser un acompañamiento suave, algo lógico para evitar que una melodía con más poder nos saturase si tardamos mucho en un puzle. Las voces en inglés están bien, y vienen acompañadas por subtítulos en castellano.
Versión analizada: NIntendo Switch 2 (0.2.5)

