En la época de Wii el creador de Deus Ex, Warren Spector, sorprendió junto a su estudio Junction Point con un proyecto oscuro llamado Epic Mickey, en el que se iba a hablar sobre obras olvidadas de Disney como Owald. Imaginamos que la empresa del ratón metería censura por aquí y por allá porque al final, si bien había muchos grises, acabó siendo una aventura juvenil. Ahora, años después regresa a Switch 2 con el nombre de Disney Epic Mickey Rebrushed. Ya llegó a Nintendo Switch, pero esa versión vio limitados sus tiempos de carga, resolución y fluidez, por lo que ahora toca hacer las cosas como Yen Sid manda.
Epic Mickey Rebrushed y su antecesor
Mickey llega al taller de un mago, y descubre un pincel mágico con el que se pone a jugar, pero sin querer empieza a tirar muchas cosas y destroza lo que parece ser una maqueta. Para no ser descubierto, huye. Sin embargo, no sabe que lo que realmente ha hecho es corromper el Páramo, un mundo de criaturas olvidadas, y que esa propia oscuridad lo va a atrapar dentro de dicho mundo. Ahora su papel es salir de ahí, no sin antes arreglar el estropicio que él mismo montó (o no).
La ambientación del juego es algo más oscura que lo que podemos esperar de la Disney de ahora, aunque es cierto que está al nivel de obras que podríamos ver hace muchas décadas, donde la animación se permitía ser algo más oscura y salvaje, sin tantas limitaciones propias de la imposición social. Y eso se plasma en que no tenemos castillos de colores para empezar, sino robots algo deformes, zonas llenas de basura y ácido o fortalezas grises. En ese sentido, para alguien más pequeño puede suponer un poco de terror y misterio, y para el adulto es también salirse un poco de lo que está tan presente en ciertos sectores de la animación occidental (recordemos que este juego originalmente salió antes de que el boom de “Hora de aventuras”, “Rick y Morty” y otros llegasen).
Ya en faena, Mickey se mueve en un juego de plataformas 3D en el que puede golpear, saltar, hacer un dash y usar el pincel como acciones principales. Este último tiene dos modos, el de pintar y el de disolver, por lo que podemos usar ambas acciones para resolver puzles, abrir puertas o recomponer cosas que estaban dañadas (o incluso en combates contra enemigos). El control del pincel puede hacerse con giroscopio tanto de mando pro como de Joy-Con 2, o bien usar el stick derecho para apuntar. Lo que sí mejora bastante respecto al original es la cámara, y eso lo hace más ameno de jugar.
Mueve ese mando como si fuera de Wii
Hemos hablado de que estamos ante un juego 3D, pero existen proyecciones de películas en las que podemos entrar para jugar a niveles en 2D que nos sirven como unión entre zonas. La idea es simpática y sirven de homenaje a obras de Disney, pero es cierto que son muy cortos y encima son un camino que hay que hacer siempre que queremos movernos entre esas dos zonas, por lo que bien podrían ser más completos y a partir de la segunda vez elegir si se quiere o no pasar por él.
A lo largo del viaje de Epic Mickey Rebrushed tenemos que tomar algunas decisiones que afectan a la moral. No es un RPG con multitud de posibilidades, pero sí que hay lo justo para que sea un aspecto notorio al haber misiones secundarias exclusivas según nuestra afinidad. Además las misiones pueden fallarse si no se realiza bien lo que se pide. Pero en general, al igual que con toda la aventura, tenemos la sensación de estar algo guiados en todo momento, salvo cuando nos ponemos a explorar un poco en busca de coleccionables.
Epic Mickey Rebrushed es una gran remasterización (ahora sí) de un juego especial de Disney, algo que seguramente no volveríamos a ver a día de hoy. Un juego que cumple en lo visual, sonoro y que es relativamente accesible a todo el público. En su combate y en su plataformeo no profundiza demasiado, por lo que la sensación de reto no va a estar presente para los más duchos.
Versión analizada: NIntendo Switch 2 (1.0.0)

