Los juegos cozy tienen algo extraño, porque buscan relajar, pero a su vez pueden agobiar a los que quieren tenerlo todo, acaba volviéndose una experiencia de trabajo con deberes constantes. Wanderstop lo sabe, y por eso quiere forzarnos a descansar.
Wanderstop, haciendo té porque sí
Alta es una guerrera que tras una época de lucha constante llena de victorias, sufre una derrota y busca a una maestra para que la devuelva a sus días de gloria. Sin embargo, buscando a la mujer que cambiará su vida, sufre un grave cansancio que la obliga a dejar su arma por el camino y que incluso hace que se desmaye. Tras esto, se levanta en una tienda de té con un personaje entrañable que la invita a que se pare y trabaje un poco por aquí hasta que se le acabe el cansancio. Ella no quiere estar ahí, quiere irse rápido y seguir con su rutina cuando sea posible.
Está claro que se busca abordar la ansiedad, el desgaste físico y mental cuando nos dedicamos a algo en exceso, que todos somos prescindibles y, sobre todo, que de vez en cuando está bien pararse a descansar y salirnos de ese bucle a apariencia y metas constante del primer mundo. Y eso se nota desde el primer momento del juego, con sus personajes, su mundo interior y, sobre todo, porque no hay límite de tiempo para nada.
Hay progreso en el juego, una historia de algo más de 10 horas, pero la idea es que te dejes llevar. No tienes prisa en regar porque algo se pueda secar, no tenemos acciones que se gastan en el tiempo y nos obliga a coger una rutina de día y noche que nos obliga a tener en la mente muchas posibilidades. Obviamente hay cosas que tenemos que seguir, pero no pasa nada si fallamos, volvemos a intentar y listo.
Dejando de ser adictos al trabajo
¿Qué debemos hacer entonces? Tenemos libertad para explorar, plantar (tenemos una guía de “recetas” que podemos consultar siempre), coger pingüinos e interactuar con los personajes, e incluso sentarnos a escuchar monólogos de la protagonista. Todo ello con traducción al español en los textos, y algunas partes con voz en inglés. Nuestro propósito es gestionar la tienda de té para hacer frente a las peticiones (interpretándolas nosotros) de los clientes y hablar con ellos, uno de los puntos fuertes del juego por lo variopintos que son y porque también tienen mensajes para hacernos ver cosas de nuestra vida diaria.
La tienda de té tiene una máquina gigante para gestionar las bebidas, y previamente tenemos que buscar y preparar los ingredientes. Todo ello con controles de un juego 3D, con muchos accesorios para realizar las tareas y un ritmo relajado. No hay un mundo abierto gigante ni 1000 peticiones, solo hay pocos objetivos claros y podemos dedicarnos a ellos a la velocidad que nos dé la gana. Es más, hasta hace que las tareas repetitivas sean parte de la experiencia de una manera singular, porque todos los juegos las tienen, pero aquí solo lo hacemos por escuchar a un personaje particular, y por luego parar. Y nos quiere incluso hacer vagar, porque las hojas de té no se pueden recoger de una manera eficiente, y toca ir a recogerlas cuando se van generando. No hay que ser productivo y tener la automatización de todo, sino hacer lo que toca pero sin llegar a ser aburrido o pesado con peticiones que te tienen tiempo de más (y podemos pararnos en hacer cosas que no valen para nada en el avance, como decorar o sentarnos a mirar).
El estilo gráfico y sonoro es bonito, colorido y singular. Sobre todo, es original. No por el estilo escogido, sino por el diseño de las máquinas, de escenarios y, en general, sentimos que es algo que ya hemos visto pero a la vez no. Y todo ello acompañado por música ambiental del compositor de Minecraft. Todo muy en la línea de lo que el juego ofrece con su temática.
Wanderstop es un juego singular, y quizás por ello incomprendido. Tiene humor, sonrisas, pequeñas tristezas y sobre todo, espacio para la reflexión. En una época en la que vamos como un tren de un lado para otro, quizás seríamos nosotros mismos los que necesitaríamos parar, y es irónico que por eso mismo varios usuarios de lo “cozy” no ven su potencial por la falta de automatización y tareas constantes. Porque aquí no hay ni secretos, ni un inventario gigante para tener 100000 semillas para ganar dinero. Todo es singular y, por ello, merece ser jugado por casi todo el mundo.
Versión analizada: Nintendo Switch 2 (1.0.160306)

