Como los videojuegos se pueden hacer prácticamente de todo, por eso existe This is Fine: Maximum Cope. El clásico meme del perrete tomando café mientras su casa está en llamas se pasa al mundo gaming con una propuesta de plataformas y acción con toques psicológicos sobre momentos que nos lo han hecho pasar mal en la vida, y que perfectamente reflejan porque el héroe canino ha acabado en un estado “tocado” para estar como se ve en su ilustración de origen. Además, KC Green, creador de la viñeta original, está muy metido en el proyecto, siendo él mismo el que se alió con el estudio Hero Project para financiar esta loca idea por Kickstarter.
This is fine, aunque no tan fine
Podríamos hablar de este juego como un metroidvania porque saltamos, atacamos y tenemos habilidades que vamos consiguiendo y nos permiten llegar a otros lugares, con zonas entre las que nos podemos mover aunque parece más que estamos ante fases que tienen nexos de unión. En cada una de ellas hay puntos de guardado que actúan de checkpoint (y luego de puntos de viaje rápido). Eso sí, cuidado con morir, ya que al inicio sin estar acostumbrados a su vida y ataque puede que caigamos alguna vez y nos toque repetir más sección de la que nos gustaría (con escenas incluso), algo que se nota sobre todo al empezar una “fase”..
Más allá del propio meme, el juego busca que acompañemos a Question Hound, su perrete mítico, en una travesía para sanar mentalmente la ansiedad que lo tiene desbordado. Por ello cada uno de los cinco niveles del juego buscan representar alguno de los traumas o lugares de su pasado con los que no acabó bien del todo. Como no puede ser de otra manera, al final de cada uno de ellos nos espera un jefe, que se nota que ha sido diseñado con mucho más mimo que todo lo demás que lo rodea.
Las habilidades del personaje se basan en su sombrero, con el que ataca, se hace “pogo”, se encoge e incluso puede usarlo como barca, además de tener que consumir café para curarnos que hay que “preparar” con granos en máquinas que hay para ello. Eso sí, la parte de obtención de secretos se queda en pequeños coleccionables y más granos de café, que podemos usar (además de para hacernos tazas) para mejorarnos ciertos atributos.

Es más por el meme que por el juego
El juego cuenta con un estilo dibujado a mano que busca dar cierto toque retro, pero obviamente con un presupuesto algo limitado, por lo que no podemos compararlo con Cuphead por ejemplo. Hay un cuidado especial en darle un tono caricaturesco a personajes y escenarios, aunque es cierto que se repiten assets más de la cuenta y eso se hace notar, sobre todo en zonas algo vacías. Sin embargo sí que hay cuidado en hacer que cada uno de los niveles se sienta muy diferente al resto, principalmente por el uso del color y por sus enemigos. El apartado sonoro es meramente un acompañamiento a lo que vemos, sin saber destacar por si mismo.
Por su parte el juego funciona relativamente bien, rondando los 60 fps la mayoría del tiempo (salvo en ciertos momentos donde la acción está más cargada). Por su parte, enemigos y ciertos aspectos del escenario se mueven a una tasa menor, no por rendimiento como tal, sino para dar más esa sensación de ser un dibujo animado clásico. Todo esto nos acompaña durante seguramente menos de 5 horas incluso si exploramos, pudiendo ser radicalmente menor la cifra si vamos a saco.
This is Fine Maximum Cope nos llega en castellano (con algún aspecto mejorable) y con una buena dosis de humor terapéutico. El arte y ciertos detalles tienen el principal peso del juego, aunque eso no hace que en todo lo demás sea malo, pero sí que hay propuestas que saben superarlo. Para un par de sesiones intensas y para los amantes de la cultura meme es un aperitivo interesante, y para los coleccionistas también, ya que cuenta con edición física (por parte de Selecta Play en España).
Versión analizada: Nintendo Switch (1.0) jugada en Nintendo Switch 2
